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Archivo para la Categoría "Estudios Bíblicos"

¡Ten Ánimo!

En este mismo momento quizás, allí, donde usted está leyendo esto porque no sabía qué otra cosa hacer, usted está viviendo un tremendo drama. De enfermedad, de angustia por algún problema grave de familia, de escasez o de pobreza o de cualquier otra necesidad apremiante. Y usted, en el mejor de los casos, recurrió a la evasión de la web no por deseos de saber más sobre la Biblia, o por recibir una enseñanza o tomar contacto con un mensaje teóricamente bien estructurado, sino porque piensa –con esa enorme sencillez de creyente fiel y simple-, que Dios quizás tenga una palabra que pueda caber en su alma hoy y ahora, que le proporcione una pequeña brisa de paz o de consuelo y que le aliente, en suma, para poder seguir adelante, algo que en este instante casi se le antoja como algo lógicamente imposible. ¡Ánimo! Las cosas de Dios, si algo precisamente no tienen, es lógica humana.

¿Por qué me tiene que suceder esto a mí? Esa es una pregunta que nadie va a responderle jamás satisfactoriamente. Le pueden aconsejar y le pueden alentar con todo el amor y con toda la sabiduría del mundo, pero es como que no le basta, como que no le es suficiente. Su corazón sigue temblando de dolor, de angustia y, nada de lo que siempre le ha sido útil para utilizar con los demás, parece venirle bien a usted mismo, para su vida. Una cosa es el problema que vive el otro y otra cosa, muy diferente, el que le toca vivir a usted en su propia epidermis.

Desearía en este artículo que Dios me permitiera fluir con la unción del pastor que no soy. Que brote de estas líneas una gracia pastoral de amor, de confianza y de poder que realmente ministren su vida. Para eso vamos a incursionar en la carta del apóstol Santiago, dejando de lado, claro está, porque no viene al caso, la especulación de si este hombre habrá sido o no un hermano carnal de Jesús.

Lo cierto, en el inicio mismo, es que él no se vanaglorió de su relación personal con Jesús ni tampoco se identificó a sí mismo como un líder religioso. Dice que su mayor honor fue ser un siervo de Dios. Y si bien en lo literal las doce tribus a las cuales él se dirige designan a la nación de Israel y que al hablar de la dispersión (DIÁSPORA), alude a los judíos disgregados en tierra de gentiles, usando discernimiento para con sus palabras al tiempo presente, su mensaje se introduce profundamente en la médula de cada uno de los cristianos del mundo, dispersos precisamente en ese mundo gentil, incrédulo y ateo, para arrimar una dosis de fe, de esperanza y de sosiego que en tantos momentos del día debemos absorber para superar todas las cosas que nos tocan vivir.

(Santiago 1: 2)= Hermanos míos, tened por sumo gozo cuando os halléis en diversas pruebas.

Fíjese usted que el mandato estructural, aquí, es regocijarse; poco menos que ponerse a cantar, saltar y bailar cuando su fe sea sometida a prueba. Pero saliendo un tanto de lo estructural, podemos ver en este verso una palabra que indudablemente es clave: CUANDO. Porque no le dice que es SI se encuentra en diversas pruebas, que determinaría alguna posibilidad de que eso no sucediera; dice CUANDO, lo que le está avisando que, le agrade o no, lo entienda o no, lo acepte o no, al largo, mediano o corto plazo, alguna prueba (No puedo saber si fuerte, muy fuerte, liviana o muy liviana) le va a aparecer. Hay tres escrituras que confirman esto y la última, abre paso a una segunda fase que le lleva a usted a una mejor comprensión y, por consiguiente, le alienta y le capacita para el paso siguiente.

(Mateo 5: 12)= Gozaos y alegraos, porque vuestro galardón es grande en los cielos; porque así persiguieron a los profetas que fueron antes de vosotros. (Esto le está diciendo que una de las posibilidades de sufrir pruebas, radica en cuando el Señor deposita en usted la gracia de alguno de los ministerios del reino. Se es salvo por gracia y misericordia, sin mérito ni precio alguno de su parte. Pero se sirve al reino con rigor y con inclemencias)

(Hebreos 10: 34)= Porque de los presos también os compadecisteis, y el despojo de vuestros bienes sufristeis con gozo, sabiendo que tenéis en vosotros una mejor y perdurable herencia en los cielos. (Aquí se evidencia que las pruebas sobrevienen sobre el grueso de los creyentes, sobre todos y cada uno de los que un día asumieron el compromiso trascendente de seguir y servir a Cristo.)

(1 Pedro 1: 6)= En lo cual vosotros os alegráis, aunque ahora por un poco de tiempo, si es necesario, tengáis que ser afligidos en diversas pruebas. (Es muy leve la mención, pero suf9iciente como para entender definitivamente que, si Dios considera NECESARIO para su crecimiento, purificación o entrenamiento, permitir determinadas pruebas sobre su vida, sin dudas que lo hará. No porque lo odie, sino porque le ama.)

La única duda que a cualquier persona puede caberle en estas circunstancias, es: ¿Por qué puede ser necesario? O mejor dicho: ¿para qué?

(Santiago 1: 3)= Sabiendo que la prueba de vuestra fe, produce paciencia. (La paciencia no se compra, no se recibe mágicamente ni se hereda. La paciencia se produce, se arma como una poderosa estructura de hierro. La paciencia, en suma, es el fruto que nace como resultado de una prueba. O de varias.)

(Romanos 5: 3)= Y no sólo esto, sino que también nos gloriamos en las tribulaciones, sabiendo que la tribulación produce paciencia.

Convertirse en cristiano no le libera a usted, automáticamente, de todas las dificultades. La Biblia da muchas pruebas que dejan en evidencia que esto es así y que, para producir paciencia, indefectiblemente usted va a tener que pagar un precio.

La actitud madura del cristiano ante la adversidad, es enfrentarla con sumo gozo, que obviamente, no es una simple reacción emocional, sino una deliberada e inteligente evaluación de las circunstancias desde la perspectiva de Dios, para ver a la prueba como un medio para el crecimiento moral y espiritual.

No nos podemos gozar de las pruebas por sí mismas, ya que ello sería una especie de masoquismo o estoicismo humanista disfrazado con esa mentira monumental e histórica llamada “resignación cristiana”, sino en sus posibles frutos. Someter a prueba equivale a comprobar lo genuino de algo, en este caso su propia fe. Sirve como una disciplina para purgar esa fe de toda impureza nociva, extirpando lo que es falso, formal o meramente religioso. La paciencia, en suma, no es un resignarse pasivamente “a lo que venga”, sino tener firmeza, valor y hasta tozudez para poder aprender a resistir con valentía. Y no olvide que “resistir” en términos bíblicos, no es aguantar o soportar, es combatir hasta las últimas consecuencias.

(Santiago 1: 4)= Mas tenga la paciencia su obra completa, para que seáis perfectos y cabales, sin que os falte cosa alguna.

Puede usted darse cuenta que la idea de Dios, es que usted resista de tal manera como para que Él tenga tiempo suficiente para hacerle semejante a Cristo por medio de la prueba. ¡Nada menos!

(Colosenses 4: 12)= Os saluda Epafras, el cual es uno de vosotros, siervo de Cristo, siempre rogando encarecidamente por vosotros en sus oraciones, para que estéis firmes, perfectos y completos en todo lo que Dios quiere.

(1 Tesalonicenses 5: 23)= Y el mismo Dios de paz os santifique por completo; y todo vuestro ser, espíritu, alma y cuerpo, sea guardado irreprensible para la venida de nuestro Señor Jesucristo.

LO único que debo aclarar aquí, para evitar confusiones, es que cuando dice PERFECTOS, no se está refiriendo a la ausencia absoluta de pecado, o de algo que no tiene errores, sino a una idea que implica algo completamente desarrollado y maduro, ¿Entiende? Y CABALES, muestra una idea de plenitud y redondez que, sin Cristo, (Y sin pruebas, o sin dolor) es poco probable poseer. Simple sabiduría. Claro, usted estará pensando: “Todo esto está muy bonito, pero; ¿Qué sucede cuando mi sabiduría no alcanza, no me sirve ni me ayuda para afrontar lo que me toca padecer? LA respuesta:

(Santiago 1: 5)= Y si alguno de vosotros tiene falta de sabiduría, pídala a Dios, el cual da a todos abundantemente y sin reproche, y le será dada.

¡Es tan simple! ¡Es tan sencillo! “- Está bien, hermano… Pero eso es mas bien…teórico, ¿No cree? –“ Espere. Vamos a ver:

(1 Reyes 3: 9-10)= Da, pues, a tu siervo corazón entendido para juzgar a tu pueblo, y para discernir entre lo bueno y lo malo; porque: ¿Quién podrá gobernar este tu pueblo tan grande? Y agradó delante del Señor que Salomón pidiese esto.

(1 Juan 5: 14)= Y esta es la confianza que tenemos en él, que si pedimos alguna cosa conforme a su voluntad, él nos oye.

Veamos: la sabiduría, dice que puede recibirse pidiéndosela a Dios con fe. De ninguna manera es instrucción intelectual, información académica o especulación filosófica, sino comprensión espiritual del propósito de las pruebas.

Cuando Dios concede un don, lo hace –dice- abundantemente y SIN REPROCHE. Esto es: generosamente, no con disgusto, con desgano o con reservas. La palabra REPROCHE, aquí, es la palabra ONEIDIZO, y tiene un significado relacionado con un comportarse de modo juvenil e inmaduro. La palabra describe a los chicos que se hacen burla, se molestan y hasta se insultan entre ellos mismos.

Después, la misma palabra llegó a significar mofa, ridículo, queja, ofensa y el uso enojoso y sarcástico de palabras. Lo que Santiago nos dice aquí, en suma, es que Dios da sin recordarnos que no somos dignos de recibir algo de su parte. Todo está muy bien, pero para muchos que oyen, seguramente esto sigue siendo teoría, vana palabrería quizás, porque a la hora de los resultados y a pesar de pedirlo revolcándonos de necesidad, no recibimos nada…

(Santiago 1: 6)= Pero pida con fe, no dudando nada; porque el que duda es semejante a la onda del mar, que es arrastrada por el viento y echada de una parte a la otra.

Usted no se imagina la cantidad de cristianos que están orando, en estas horas, por diferentes necesidades con fuerza, con dedicación, con firmeza y disciplina. Cristianos fieles y cumplidores, pero que en el fondo de sus corazones, no pueden terminar de creer con clara convicción que esa oración pueda tener, verdaderamente, el efecto que están buscando. Jamás lo confesarán, de hecho, y ni por asomo se atreverían a dialogarlo con sus pastores, más que todo, por vergüenza. Pero muchos de los que en este momento están leyendo esto, saben muy bien en lo íntimo de sus almas, que realmente es así.

Atención: esta franja a la que me refiero, indudablemente está expuesta (De manera inconsciente) a someterse a “recetas fáciles” que le “garantizan” óptimos resultados y así, a veces, se meten en unos problemas tremendos de los que después les resulta sumamente complicado salirse. Cuando Santiago dice que de ese tipo de duda surgen los que son como Ondas del mar arrastradas por vientos, lo que preanuncia es la transgresión muy probable a ser víctimas de cualquier viento de doctrina. Y sepa, mi amigo, que no está hablando con el inefable “mundo incrédulo”, ya que todos sabemos por poco o por mucho, que la palabra Doctrina, es patrimonio casi exclusivo de la iglesia. ¿Qué ocurrirá, entonces? Observe:

(Santiago 1: 7)= No piense, pues, quien tal haga, que recibirá cosa alguna del Señor. (No se puede negar que Santiago en este asunto, es lo bastante concreto en esta actitud como para, incluso darle un nombre.)

(Santiago 1: 8)= El hombre de doble ánimo es inconstante en todos sus caminos.

Yo quiero aclararle que el hombre de doble ánimo del que se habla aquí, es una persona arrastrada en dos direcciones opuestas. Sus lealtades están divididas, y a causa de su falta de sinceridad, vacila entre la fe y la incredulidad, pensando algunas veces que Dios le ayudará y renunciando en otras ocasiones a toda esperanza. Esa persona es inconstante en todos sus caminos, no sólo en su vida de oración. La falta de consistencia en el ejercicio de su fe pone al descubierto la esencia de su manera de ser. En el capítulo 4, en el verso 8, Santiago exhorta a esta clase de personas: dice: Vosotros, los de doble ánimo, purificad vuestros corazones. Como sabemos, en la Biblia, corazón es igual a alma, lo que demuestra que les está diciendo que deben alinear su intelecto, su voluntad, sus sentimientos y emociones y someterlos a la voluntad de Dios y, por fe, a sus promesas teniendo en cuenta un elemento sumamente importante: sin razonarlo humanamente.

La evidencia más concreta del hombre de doble ánimo cuando ostenta posiciones encumbradas, se manifiesta pronunciando, por ejemplos, vibrantes mensajes y sermones sobre temas urticantes desde el ángulo de la integridad, pero dejando en evidencia en cada paso de su vida personal que en absoluto está viviendo conforme a lo que predica. “-¿Sabe lo que sucede, hermano? Yo soy muy pobre… No tengo escuela… A veces no entiendo muy bien estas cosas… ¡Basta! Aquí no se trata de pobreza, ni de riqueza, ni de profesionalismo ni de analfabetismo; estas cosas no cuentan para nada a la hora de la fe.

(Santiago 1: 9)= El hermano que es de humilde condición, gloríese en su exaltación; pero el que es rico, en su humillación; porque él pasará como la flor de la hierba.

Todavía caemos, dentro de la iglesia, en costumbres provenientes del sistema del mundo incrédulo. La apariencia, es uno de los errores más clásicos. ¿Cuántas veces, a la hora de invitar al frente para orar, por ejemplo, algunos pastores se inclinan, casi inconscientemente, por alguien bien vestido, que sepa hablar bien, que trasunte formación y seriedad, postergando a los que llegan con sus ropas gastadas, (Que hasta pueden haber sido regaladas por otros, tal vez) o que se expresan dificultosamente, por timidez o vergüenza? ¿Qué otra cosa sino la apariencia exterior es esto? ¿Quién puede conocer el corazón del hombre, salvo el Señor?

El final del versículo 31 del capítulo 7 de la primera carta de Pablo a los Corintios, asegura que: La apariencia de este mundo se pasa. Eso nos está diciendo que algunos de los “valores” con los cuales nos movemos y que nos resultan muy valiosos en el marco de los conceptos externos de una congregación, en el sistema del reino de Dios, carecen totalmente de bases. Algo es muy claro: Puede humillarse aquel que posee algo visible de qué gloriarse. El que no tiene ni aparenta nada, ¿De qué podría humillarse?

Salvo la soberbia, es verdad. Muchas veces encontramos más orgullo entre los muy marginados que entre los que poseen muchos bienes materiales. Porque la soberbia, si bien se puede cimentar en aspectos materiales y se origina en el alma humana, tiene notorias raíces de orden espiritual. Tenemos que reconocer con claridad que toda posesión material carece de valor eterno y que como tal, perecerá. Nadie disfruta dinero, fama, poder o bienestar opulento terrenal en el reino de los cielos. Por el contrario, (Y con mucho cuidado de no contribuir erróneamente a la denominada “Teología de la Miseria”) la Biblia muestra concretas pistas de que las cosas son exactamente a la inversa.

(1 Pedro 1: 24-25)= Porque; toda carne (Cuidado: habla de carne, no de creyentes) es como hierba, (Es decir: o verde, que crece, alimenta y embellece, o seca, que es inútil, hojarasca y candidata a la hoguera) y toda la gloria del hombre (Tiene usted permiso aquí para pensar en todos aquellos hombres que hoy, en cualquier estamento de la sociedad, e incluso dentro de las iglesias, disfrutan de gloria personal) como flor de la hierba. (La hierba tiene un período determinado de vida, pero la flor tiene muchísimo menos tiempo.) La hierba se seca, y la flor se cae, (Todo lo que no es de Dios, en este tiempo, se va a caer, se va a secar.) Mas la Palabra del Señor permanece para siempre. (¿Se da cuenta adónde está nuestra verdadera riqueza, nuestra única esperanza y nuestro certificado de victoria? En la Palabra. ¿Y qué es la Palabra, la Biblia acaso? ¡No! ¡La Biblia es el recipiente dentro del cual está la Palabra! La Palabra es el Verbo y el Verbo es Cristo, ¿Me entiende?

(Santiago 1: 11)= Porque cuando sale el sol con calor abrasador, la hierba se seca, su flor se cae, y perece su hermosa apariencia; así también se marchitará el rico en todas sus empresas.

Usted, ahora, piense en el empresario, el artista, el deportista, el político, el funcionario público o el personaje más exitoso que conozca. Reconózcame con sinceridad: ¿Lo puede usted imaginar marchitándose? Es bastante complicado, ¿Verdad?

¿Cómo se va a caer si, incluso, a la hora de la muerte, el humilde servicio fúnebre, sin vehículos de cortejo, sin flores a la vista y con un ataúd provisto por el Estado, tiene que detenerse y darle paso a la lujosa pompa que precede a la no menos pomposa procesión automotor que acompaña el sepelio de alguien muy famoso, que ahora es transportado hacia su última morada en un cofre de varios miles de dólares? Usted se pregunta cómo eso puede significar que el personaje en cuestión se haya marchitado.

Recuerde esto por favor: un hombre es un espíritu, al cual Dios le dio un alma y que vive, o ha vivido, habitando una especie de caja descartable llamada cuerpo. De lo que estamos hablando, entonces, es de una sola parte, (Dicho sea de paso: la menor de las tres) que componen esa maravillosa y perfecta trinidad que es la creación de Dios. ¿Y de las otras dos, qué? ¡Saque sus ojos de lo natural!

(Isaías 40: 6-8)= Voz que decía: da voces. Y yo respondí: ¿Qué tengo que decir a voces? Que toda carne es hierba, y toda su gloria como flor del campo.
La hierba se seca, y la flor se marchita, porque el viento de Jehová (Le recuerdo que VIENTO es PNEUMA y PNEUMA es ESPÍRITU) sopló en ella; ciertamente como hierba es el pueblo.
Sécase la hierba, marchítase la flor; mas la Palabra del Dios nuestro permanece para siempre.

Tanto la pobreza como la prosperidad son ejemplos concretos de situaciones que ponen a prueba nuestra fe. Cualquiera de ellas puede terminar en desastre.

El cristiano que es materialmente pobre, (Y que puede haberlos, porque el Señor, por ejemplo, mezcló ambas condiciones sociales al momento de elegir sus discípulos. Pero cuidado que estamos hablando de pobreza, no de miseria que no es lo mismo, puede regocijarse en nuevos valores, comprendiendo la naturaleza temporal de los bienes terrenales en oposición a los eternos beneficios de las posesiones espirituales. Ese SE MARCHITARÁ, mientras tanto, se refiere a la destrucción de aquellos que sólo son ricos en las cosas perecederas.

Fuente: tiempodevictoria.com.ar

No le digas bienvenido

Dice la Biblia que en los últimos tiempos correremos el riesgo de ser engañados por doctrinas de demonios. Y nosotros, pese a creer esto, estamos muy tranquilos porque todavía no hemos visto subir al púlpito a ningún personaje vestido de rojo, con cuernitos y un tridente a predicarnos que podemos pecar todo lo que se nos ocurra que no va a pasar nada. Delito de simpleza. Nos estamos olvidando de una palabra que tiene vinculación directa con todo lo diabólico: sutileza. Aquí me propongo demostrar que ya podemos estar recibiendo doctrina falsa, doctrina de demonios, sin que nos hayamos dado cuenta de ello.

Empecemos por saber qué es doctrina. En el Antiguo Testamento, la palabra significa “Lo que es recibido”, es decir: una enseñanza. Allí Dios, como fuente de conocimiento, es llamado “maestro” y su enseñanza se manifiesta en juicios, (Que es separación de lo verdadero de lo falso) y en su voluntad fundamentalmente contenida en la ley. Enseñar, en esta esencia, significa conducir al hombre a la experiencia más íntima con la voluntad divina, puesto que una doctrina afecta tanto al intelecto como a la voluntad humana. Me gustaría darle algunos versículos que confirmen esto que le estoy diciendo.

(Deuteronomio 32: 1)= Escuchad, cielos, y hablaré; y oiga la tierra los dichos de mi boca.
(2) Goteará como la lluvia mi enseñanza; destilará como el rocío mi razonamiento; como la llovizna sobre la grama, y como las gotas sobre la hierba.

Punto primero: la doctrina viene de Dios, no de las elucubraciones (Bien intencionadas, por supuesto), de alguna junta de notables, teólogos o auto proclamados eruditos bíblicos. Isaías 55:11 dice que la palabra que sale de la boca de Dios no volverá a Él vacía, sino que hará lo que él quiera y que prosperará en aquello para lo cual fue enviada. Sana doctrina, entonces, es todo aquello que se fundamenta con la palabra y no en reglas o estatutos morales y éticos por mejor intencionados que sean. Falsa doctrina, entonces, será todo aquello que, aunque suene bien, no pueda ser confirmado en la Biblia. Mire lo que dice Zofar en Job.

(Job 11: 2)= ¿Las muchas palabras no han de tener respuesta? ¿Y el hombre que habla mucho será justificado?
(3) ¿Harán tus falacias callar a los hombres? ¿Harás escarnio y no habrá quien te avergüence?
(4) Tú dices: mi doctrina es pura, y yo soy limpio delante de tus ojos.
(5) Mas, ¡Oh, quién diera que Dios hablara, y abriera sus labios contigo, (6) y te declarara los secretos de la sabiduría, que son de doble valor que las riquezas! Conocerías entonces que Dios te ha castigado menos de lo que tu iniquidad merece.

(Proverbios 4: 1)= Oíd, hijos, la enseñanza de un padre, y estad atentos, para que conozcáis cordura.
(2) Porque os doy buena enseñanza; no desamparéis mi ley.

Muy bien. Hoy, ingresando el tercer milenio, la sana doctrina está íntima y directamente relacionada con Jesucristo. Si una palabra no lo exalta, no emana de la doctrina primera y legítima; es falsa, es humana, es carnal y almática. Anote esto: la doctrina de Jesucristo siempre tendrá tres palabras que la acompañarán donde quiera que sea predicada: Amonestación, Advertencia y Exhortación. Con esto aclarado, vamos al texto donde la palabra se habrá de revelar para usted en este día.

(2 Juan 1)= El anciano a la señora elegida y a sus hijos, a quienes yo amo en la verdad; y no sólo yo, sino también todos los que han conocido la verdad.

En principio, fíjese que en sus dos últimas cartas, Juan se define a sí mismo como anciano, sugiriendo que él era mayor que otros cristianos y que su conocimiento personal de la fe era más antiguo que el de ellos. Esta es la evidencia más concreta que determinó adjudicarle a Juan, indiscutible autor de la primera carta, también la autoría de las dos siguientes. Por otra parte y en lo espiritual, Juan se define como un ministro de Dios, que es lo que implica y encierra la palabra anciano.

En cuanto a la “señora elegida”, no cabe ninguna duda de que es una tipología de la iglesia. Suponer y enseñar como muchos han hecho, de que se trataba de una buena mujer a la que Juan le envía su carta, es omitir la inspiración divina en la palabra y reducirla a hechos y actitudes humanas de hombres que vivieron una época. Yo me pregunto, si fuera así, por qué Juan le dice que la ama “en la verdad”, (Que es Cristo), y que no sólo la ama él sino todos los que han conocido la verdad. Para ser una mujer de carne y hueso, lo de Juan suena un poco exagerado, ¿No? Conoceréis la Verdad y la Verdad os hará libres. – Yo Soy el Camino, la Verdad y la vida. Es Cristo, es su cuerpo. Es la iglesia. Por favor, si quiere ser bendecido, véalo así.

(2) A causa de la verdad que permanece en nosotros, y estará para siempre con nosotros: (Ojo con esto: le está diciendo que la posesión de una verdad permanente es la razón principal para permanecer fieles y no dejarse desviar, que es específicamente la intención de la falsa doctrina.) (3) sea con vosotros gracia, misericordia y paz, de Dios Padre y del Señor Jesucristo, hijo del Padre, en verdad y en amor.
(4) Mucho me regocijé porque he hallado a algunos de tus hijos andando en la verdad, conforme al mandamiento que recibimos del Padre.

Acá hay dos cosas: 1)= Para conocer la verdad es necesario practicarla. 2)= En su tercera carta, versos 3 y 4, Juan dice casi lo mismo y se goza de que lo que llama “sus hijos”, anden en la verdad. Eso corrobora que de ningún modo podemos creer que esta carta fue dirigida a una buena señora, ama de casa, sino a la iglesia.

(5) Y ahora te ruego, señora, (Ahora te ruego, iglesia), no como escribiéndote un nuevo mandamiento, sino el que hemos tenido desde el principio, que nos amemos unos a otros.

¿De qué principio está hablando aquí? Es indudable que no se trata del comienzo de algo, como alguna vez se pueda haber enseñado, sino de un principio como un fundamento, como un patrón. En este caso, se trata de un principio implantado por Jesús durante su ministerio: amar, porque eso complace a Dios. No un mandamiento nuevo sino uno antiguo, dice el mismo Juan en su primera carta. En un sentido, el mandato de amar es viejo, porque la ley de Moisés lo exige, pero en otro sentido es nuevo, porque el ejemplo de Cristo sienta una nueva norma y un nuevo motivo. A esta altura pensar que esta carta le fue escrita a una señora anónima de carne y hueso, de pantuflas y ruleros, ya está sonando como incomprensible. Tanto como ser cristiano y no discernir.

(6) Y este es el amor, que andemos según sus mandamientos. Este es el mandamiento: que andéis en amor, como vosotros habéis oído desde el principio.

Esto es indiscutible. Quien lo haya vivido puede confirmarlo: el amor motiva la obediencia. El seguimiento de los mandamientos no apunta, como tantos lo han interpretado, a hacer del evangelio una cosa rígida, contundente, legalista y hasta cruel en algunos casos, sino una manifestación visible de conducta férrea, suceda lo que suceda, ante la vista de los demás como testimonio viviente de la presencia en nuestras vidas del Dios viviente. Ahora: ¿Por qué todas estas recomendaciones?

(7) Porque muchos engañadores han salido por el mundo, que no confiesan que Jesucristo ha venido en carne. Quien esto hace es el engañador y el anticristo.

Aquí primero hay que puntualizar algo antes de que alguien tome esto con la ligereza que es tan frecuente entre el pueblo, y que lo ha llevado en muchos casos a perecer por falta de conocimiento. ¿Qué es un engañador? Simple; alguien que toma una verdad y la tergiversa, la altera, le agrega o le quita cosas que no son, en su propio beneficio. Ahora piense esto: para que alguien tome una verdad y con sutileza la altere, y encima logre engañar a muchos que conocían esa verdad, es indispensable que esa persona conozca muy bien esa verdad. Ahora cierre el círculo: ¿Usted podría ser engañado por alguien que no conozca la Biblia, por una persona atea, incrédula o mundana? Entonces mi amigo, usted ya está avisado; ya sabe de dónde habrá que esperar a los engañadores.

Por otra parte, el trasfondo histórico y lineal de esta segunda carta de Juan, nos muestra que estuvo dedicada a la relación entre la verdad cristiana y a la hospitalidad ofrecida a los maestros que por entonces viajaban de iglesia en iglesia. A veces se abusaba de esa hospitalidad. Falsos maestros estaban confundiendo a las comunidades de creyentes, igual a como está sucediendo hoy día y no necesariamente llegando desde otros lugares. Muy bien podrían estar viviendo aquí, cerca de nosotros, gozando de prestigio y hasta teniendo un nombre de que viven aunque estén muertos.

Con respecto al término “anticristo” usado aquí, es más que evidente que también Juan tiene muy claro de que se trata de una mentalidad y no de un hombre individual. Al diablo le encanta que haya mucha gente observando a un líder determinado, ya sea político o de falsas religiones, para ver si ese es el anticristo. Porque mientras tanto él, usando a falsos profetas, falsos maestros o falsos pastores, inducen a gente cómoda que no escudriña la palabra a creerse mentiras y hasta correr el riesgo de irse al infierno con una biblia debajo del brazo y con un cargo importante en la iglesia local. Anticristo es todo lo que se opone a Cristo. Pueden ser cientos, miles o uno, depende el caso. Y así como pueden provenir desde el ateísmo, el orientalismo o el ocultismo, también pueden llegar desde la religión organizada, ya sea oficial o supuestamente evangélica.

(8) Mirad por vosotros mismos, para que no perdáis el fruto de vuestro trabajo, sino que recibáis galardón completo.

Este “mirad por vosotros mismos”, Juan lo toma del propio Jesús cuando, hablando con sus discípulos de las señales de los tiempos y del fin de la era, les dice en Marcos 13:9: Pero mirad por vosotros mismos; porque os entregarán a los concilios, (O sea que al asunto va a estar adentro de la iglesia, no afuera) y en las sinagogas os azotarán; y delante de gobernadores y de reyes os llevarán por causa de mí, para testimonio a ellos. Esto para que vaya teniendo en cuenta por dónde andará esta guerra. Con relación a no perder el fruto de nuestro trabajo, Pablo lo define muy bien en 1 Corintios 3:8: Y el que planta y el que riega son una misma cosa; Aunque cada uno recibirá su recompensa conforme a su labor. Y como corolario de lo que implica, cuesta y significa esta guerra, el escritor de Hebreos 10:32 dice: Pero traed a la memoria los días pasados, en los cuales, después de haber sido iluminados, sostuvisteis gran combate de padecimientos.

Bien: hasta aquí Juan ha detallado tres cosas muy específicas: Nº1)= Que considera “señora elegida” a la iglesia que anda en la verdad. Y como la verdad es Cristo, es iglesia aquella que solamente se fundamenta en Cristo. “-¿Me está diciendo, hermano, que hay iglesias que se llaman cristianas que no se fundamentan en Cristo?-“ No lo digo yo, lo dice Juan. Si usted ya lo había pensado y no es uno de esos obstinados a los que nada les cae bien, no le estoy descubriendo nada nuevo. Ahora, si no lo había pensado y no es uno de esos robots automatizados que tanto se ven en nuestras congregaciones, es porque gracias y gloria a Dios, ha caído en un buen lugar.

Nº2)= Juan dice que sin amor, (Creo que es nuestra mayor asignatura pendiente), y sin cuidado por la palabra, es imposible andar por el Camino de la Verdad que conduce a la vida. Nº3)= Recomienda encarecidamente que nos cuidemos de los engañadores y de los anticristos, influencias internas muy sutiles que tienen como tarea inducir al error a los elegidos. Y ahora, en los siguientes dos versículos, va a atacar lo que, entiendo, no sólo es la base de esta carta sino, además, la base de la vida o la muerte espiritual de la iglesia del Tercer Milenio.

(9) Cualquiera que se extravía, y no persevera en la doctrina de Cristo, (Que es la verdad revelada en la palabra y el cuidado con respecto al engaño) no tiene a Dios; (Anote esto) el que persevera en la doctrina de Cristo, (Aunque en su propia iglesia le digan que está loco, que es demasiado espiritual, que no tiene los pies sobre la tierra) ese sí tiene al Padre y al Hijo.

Los falsos maestros, tanto en lo histórico de los días de Juan como en la actualidad, siempre pretenden tener un conocimiento personal superior y contradictorio con la doctrina apostólica. Lo que en realidad sucedía es que ellos, como tantos otros hoy, habían cortado su relación con Dios, aunque estuvieran viviendo adentro de una iglesia las veinticuatro horas del día.

Mire: hay algo que no muchos alcanzan a divisar: cuidarse de aquellos presuntuosos que hacen cosas que Dios nunca les ha ordenado hacer, y mucho menos involucrarse en ellas, ya que esto es tan malo como hacer las cosas que Dios ha prohibido. “-¡Pero hermano! ¿Usted está hablando de la iglesia?-“ Yo estoy hablando de aquellos lugares donde se hacen cosas en el nombre de Dios, y que yo sepa, al mundo incrédulo le importan poco, conoce poco y habla poco de las cosas de Dios.

(10) Si alguno viene a vosotros, y no trae esta doctrina, no lo recibáis en casa, ni le digáis ¡Bienvenido!

Bueno: llegamos al versículo cumbre y clave de esta carta y de todo este asunto. Merece que lo desarmemos pieza por pieza para escudriñarlo con detenimiento y no hacer como tenemos por costumbre: Entender lo que nos parece, entender lo que algún comentarista de prestigio haya dejado escrito o, la peor, no entenderlo y, por no tomarnos el trabajo de estudiarlo, dejarlo allí para otro día.

Cuando Juan escribió esto, él se refería al riesgo de dar hospitalidad a los falsos maestros, indicando simpatía y apoyo a sus enseñanzas malignas. Juan, claro, no está condenando la cortesía ni la hospitalidad, pero está alertando y hasta prohibiendo todo aquello que pudiera estimular la labor de los herejes.

Ahora bien: llevado a lo actual, esto se ha interpretado de diversas maneras, lo que habla a las claras de una carnalidad incipiente por parte de los eruditos, porque si se hubieran dejado guiar por el Espíritu Santo de Dios, jamás hubieran tenido diferencias. Muchos, hoy, ni siquiera le abren la puerta de sus casas a Testigos de Jehová o a Mormones, a la luz de este pasaje. Sin embargo, el texto no apunta a religiones inventadas por hombres, sino a gente que convive con los creyentes y hasta ocupa lugares de eminencia, aunque su doctrina se haya apartado totalmente de la doctrina de Cristo. Recuerde que la Biblia, aunque de pronto sea útil para llevar a la conversión al incrédulo y para enseñar los primeros pasos, en su contexto mayoritario, ha sido escrita para lo que nosotros llamaríamos: ”creyentes veteranos”.

Primero veamos algo. “Casa”, aquí, no implica vivienda. Nadie está hablando de su departamento ni de su propiedad. Casa, aquí, está escrita en sentido espiritual, el mismo que consigna que somos “templo” del Espíritu Santo. Allí es donde no debemos recibir, oír, compartir, soportar, ninguna doctrina que no sea la de Cristo y, mucho menos, decirle: ¡Bienvenido! ¡Amén! ¡Gloria a Dios! ¡Lo felicito por su mensaje!, Aunque esto último lo diga como generalmente lo he visto hacer: no por compartir los conceptos sino para quedar bien con el que manda.

“-¡Pero hermano! ¡a mí no me van a meter una doctrina que no sea la de Cristo! ¡Tengo muchos años en la iglesia!-“ Es verdad; nadie lo podría convencer diciéndole que puede pecar todo lo que quiera que no pasa nada. A esta altura de su vida no va a ir a arrodillarse delante de una Biblia encuadernada en oro por más que le digan que es sagrada. Pero hay otros modos más sutiles que sí pueden confundirlo.

¿Nunca le predicaron que orar, ayunar y alabar está bien, pero que la prioridad de la iglesia son los pobres, los que no tienen qué comer ni qué ponerse encima, y que si permitimos esa pobreza sin reaccionar y denunciarla, cometemos un enorme pecado como es el de la omisión a los más elementales derechos humanos? Son mensajes que le producen tal revolución interna que, cuando sale del templo, usted es capaz de ir a asaltar un banco para llevarle todo lo que necesita un asentamiento de emergencia entera. Es un buen discurso, muy real, muy humano, pero tiene un problema: no es esa la doctrina de Cristo, hay pruebas palpables en la Biblia de ello. Así que si recibe ese mensaje y le dice ¡Bienvenido!, No tiene a Dios.

¿Nunca le predicaron que las tremendas necesidades, angustias y depresiones que tiene la gente, deben ser evaluadas, analizadas y atendidas por profesionales cristianos especializados en la psiquis, ya que para eso los puso Dios en la iglesia, ya que estas cosas en donde está en juego la mente y la vida de tantos hombres y mujeres no es asunto que pueda ser encarado por improvisados que jamás pisaron a una universidad? Este también es muy buen discurso. Fíjese que si usted tiene un problemón de aquellos y está a un paso de suicidarse, yo no puedo llevarlo al diván de mi casa y, alegremente y sin conocimiento alguno, meterme en su vida a dar sugerencias o dictámenes que le pueden producir una hecatombe tal que lo empuje definitivamente al suicidio. Claro que entonces, este, es un buen discurso. Pero tiene un problema: no es conforme a la doctrina de Cristo y, por lo tanto, no proviene de Dios. Proviene, -en el mejor de los casos-, de la bien intencionada naturaleza humana.

¿Nunca le predicaron que no pierda tiempo en nada, que el Señor viene esta misma noche quizás, y que es necesario que lo encuentre esperándole? ¿Alguien puede decir que esto es antibíblico? En absoluto. Pero todo lo que está escrito debe ser pasado por la guía, la unción y la sabiduría del Espíritu Santo, porque si no se correrán serios riesgos. El mensaje de “El Señor viene pronto a rescatarnos de este mundo de maldad, incrédulo y pecador es movilizador y atractivo, pero no tiene absolutamente nada que ver con la iglesia gloriosa, victoriosa y más que vencedora de la que habla la doctrina de Cristo. Es un lindo y emotivo discurso, pero ha servido para castrar a cientos y cientos de hermanos que ni se prepararon, ni se casaron, ni estudiaron, ni se compraron una casa porque Cristo venía “Ya”. No emana de Dios.

¿Nunca le predicaron que tenga cuidado, que está en la casa de Dios, bajo la cobertura del Espíritu, que nada ni nadie puede sacarle la salvación aunque no viva como Dios ha dicho que debe vivir, que la tierra y las naciones le pertenecen, que la victoria está cerca, que el maligno no puede contigo porque tiene su credencial de miembro, que todo está bien, que está en la mejor iglesia, con la mejor doctrina y en la mejor denominación evangélica y que un día de estos, Dios va a poner en su lugar todas las cosas y usted lo verá y lo celebrará? Sí señor; es un mensaje reconfortante y alentador.

En cientos de púlpitos se predica esto, hoy. Pero sucede lo mismo que con aquel boxeador que, cada vez que salía a combatir en un round, “recibía” como para todo el año y, cuando volvía a su rincón, su asistente le decía, animándolo, que todo andaba bien y que estaba ganando la pelea. Hasta que por ahí se cansó y le dijo a ese asistente: “Mira; si es cierto que estoy ganando y que mi rival ya no da más, por favor vigílame al árbitro, porque a mí alguno me está dando la gran golpiza”. Este mensaje, que suena precioso a diferencia de los otros y además de no ser tampoco la doctrina de Cristo, tiene la particularidad de anestesiar y disminuir la capacidad de batalla en la gente.

Le he mencionado sólo cuatro, pero seguramente cualquiera de ustedes podría arrimar varios más. A esta altura se está preguntando, si esto es así, cómo es la historia. Y la historia es simple. Si predico la doctrina de Cristo, que no es zalamera ni aduladora, sino confrontativa y fastidiosa, sin importarme como le cae o le deja de caer, podré no resultarle simpático y hasta podré granjearme rencores santos, pero estaré firme en la única sana doctrina. Ahora, si para que la gente no se ofenda, no nos mire mal, me tenga simpatía y hasta me dé alguna ofrenda, predico un evangelio liviano, permisivo, filosófico, humanista, sin amonestación ni exhortación, podré llegar a ser un hombre de éxito, pero a lo que no llegaré será a formar parte del ejército de Dios, ya que he cambiado la doctrina de Cristo por otra que en el fondo, da más importancia a la formación y la sabiduría del hombre que al poder, la gracia y la unción de Dios.

“-¿Y qué puedo hacer, hermano?-“ Yo sé que estoy escuchando uno de esos discursos. No me los creo porque mi Biblia dice que no es así, pero me los aguanto y no digo nada porque realmente no sé adónde irme. Está bien, pero eso quiere decir que con su silencio y aceptación está participando de ese mensaje. “-¡Hermano! ¿No es demasiado legalista, eso?-“ Y sí, a mí también me sonaba legalista, pero mire lo que dice el verso once.

(11) Porque el que le dice ¡Bienvenido! (Al que trae una doctrina que no es la de Cristo) participa en sus malas obras.

¿Y qué podemos hacer entonces? Yo no puedo cambiar los mensajes que no son fieles a la doctrina de Cristo. ¿Habrá que cambiar los portadores de esos mensajes? No, no alcanza, porque muchos de esos discursos provienen de estructuras doctrinales denominacionales, tolderías, “campamentos privados”, de los cuales es imposible evadirse. Pero, ¿Y entonces? Volver a la senda, al Camino antiguo, a la iglesia del libro de los Hechos, la que tiene como única autoridad indiscutida al Espíritu Santo y no a hombres sumamente preocupados por sus intereses o por sus prestigios personales, tanto en lo interno denominacional como en lo público y general. Pero… ¿Podemos cambiar y modificar esto? Cuidado, no se confunda: nadie habla de cambiar, se está hablando de rehacer. Y rehacer, que yo sepa, es “volver a hacer” y si a algo hay que volverlo a hacer, es porque está destruido. “-¡Pero hermano! ¿Eso es bíblico?-“ No sé, mírelo usted…

(Jeremías 18: 1)= Palabra de Jehová que vino a Jeremías, diciendo: (2) levántate y vete a casa del alfarero, y allí te haré oír mis palabras.
(3) Y descendí a casa del alfarero, y he aquí que él trabajaba sobre la rueda.
(4) Y la vasija de barro que él hacía se echó a perder en su mano; (En esta expresión “se echó a perder”, se usa la misma palabra que en el caso del cinto de lino del capítulo 13 y verso 7, sólo que allí se traduce como “podrido”. Es decir que, entonces, lo que tenemos es que la vasija se le pudrió) y volvió y la hizo otra vasija según le pareció mejor hacerla. (Atención: dice que la hizo “otra” vasija, no que intentó emparchar la misma.)
(5) Entonces vino a mí palabra de Jehová, diciendo: (6) ¿No podré yo hacer de vosotros como este alfarero, Oh casa de Israel? (¡Oh iglesia desobediente!) Dice Jehová: he aquí que como el barro en la casa del alfarero, así sois vosotros en mi mano, Oh casa de Israel.
(7) en un instante, (O sea: en un abrir y cerrar de ojos), hablaré (a través de mis ungidos) contra pueblos (En lo humano) y contra reinos (En lo espiritual. Y la única cosa que puede vivir lo humano con lo espiritual, es la iglesia. ¿Y qué hablaba? ¿Sugerencias amorosas y comprensivas? No parece, mire:) Para arrancar, y derribar, y destruir.

¿Qué es ARRANCAR? Sacar algo de raíz. O sacar con violencia una cosa del lugar en donde está adherida. O quitar algo con violencia. En otro plano, separar con violencia a uno de un lugar, de costumbres, de vicios. ¿Qué es DERRIBAR? Arruinar, demoler, echar abajo una cosa. Trastornar, echar abajo lo que estaba en alto. Abatir, humillar. Hacer perder el poder, el cargo, la estimación, o la dignidad adquirida. ¿Qué es DESTRUIR? Arruinar o asolar una cosa material. Deshacer inutilizar un argumento, un proyecto.

(8) Pero si esos pueblos se convirtieren de su maldad contra la cual hablé, yo me arrepentiré del mal que había pensado hacerles, (9) y en un instante hablaré de la gente y del reino para edificar y plantar.

EDIFICAR: Construir. Infundir en otros sentimientos de virtud. PLANTAR. Meter en tierra una planta, un árbol, una semilla u algo similar para que arraigue. Colocar algo donde debe estar. Establecer un sistema o una reforma. Estas son todas acepciones de un diccionario común.

Ya tiene usted los elementos. No diga ahora que no lo sabía, que jamás se lo predicaron. No espere, tampoco, que se lo prediquen en el marco de las instituciones formales y nominales. ¿Quizás porque están todos corrompidos? No. No están todos corrompidos, hay un soberbio remanente que está vivo y anhelante de ver la manifestación del poder de Dios a través de la Palabra. Pero lo que sí hay, son demasiados compromisos, demasiadas ligaduras del alma, una concepción de la ética bastante dudosa y corporativa. ¡Pero somos un cuerpo! Sí, pero en Cristo, jamás en lo humano, filosófico o religioso. Está avisado.

Fuente: tiempodevictoria.com.ar

Sión y Babilonia Comparadas!!!

Con frecuencia cantamos cánticos sobre Sión de las Escrituras. Yo era entonces un nuevo convertido, reuniéndome en una habitación con muchos creyentes sensibles al Espíritu. Esas canciones siempre tocaban una nota de alegría en mi corazón, pero no sabía por qué. “¿Sabes lo que es Sión?”, Pregunté a una de las hermanas.

“Si”, contestó ella humildemente.

“¿Querrías explicármelo?”, Pregunté ansiosamente.

“Lo descubrirás en su momento”

“¿Eso es todo?”, “Sabes la respuesta, ¿Pero tendré que esperar a descubrirlo por mí mismo?” No teniendo otra opción, esperé.

Algunos años mas tarde, llegué a comprender que Sión es un lugar simbólico en el espíritu en el que Jesús es lo único que hay. El solo tiene la preeminencia.

Amén. Bienvenidos a Sión.

Algunos años mas tarde, llegué a comprender que Babilonia significaba algo también, que estaba en contraste con Sión. Simbólicamente, Babilonia es todo lo que la mente carnal (de la carne) maquina en la exaltación del Yo-la preeminencia del Yo sobre Dios. Es un lugar en nosotros donde pensamos que LO somos. Exaltamos nuestras imaginaciones y toda cosa altiva por encima del conocimiento de Dios. 2ª Corintios 10:5.

Amén. Bienvenidos a la puerta de salida de ese lugar.

Tanto Sión como Babilonia fueron lugares históricos, y sin embargo, las escrituras también hablan de ellas como estados espirituales del ser. Hebreos 12:22 habla de Sión en este sentido figurativo:

Pero hemos venido al Monte Sión, y a la ciudad del Dios viviente, a la Jerusalén Celestial, y a una compañía innumerable de ángeles, a la asamblea general y asamblea de los primogénitos, los que están escritos en los cielos, y a Dios, el juez de todos, y a los espíritus de los hombres justos hechos perfectos.

Mientras tanto, 1 Pedro 2:6 dice: Mirad, he aquí que pongo en Sión una piedra angular, escogida y preciosa, y el que crea en Él, no será avergonzado. Este Sión es Jesús.

Apocalipsis 14:8 es un buen ejemplo de cómo Babilonia ha sido usada en este sentido figurativo: “Otro ángel le siguió diciendo: Ha caído, ha caído Babilonia, porque ha hecho beber a todas las naciones del vino del furor de su fornicación”

Lo más notable es Apocalipsis 17:5, que identifica a la madre de las rameras como Babilonia: “Y en su frente un nombre escrito, un misterio: BABILONIA, LA GRANDE, LA MADRE DE LAS RAMERAS Y DE LAS ABOMINACIONES DE LA TIERRA”.

Tanto Sión como Babilonia, reflejan la condición de nuestros corazones.

Claro, casi exquisitamente claro. No hay otro modo de discernir y detectar ambas. Un corazón sucio no puede cantar a Sión. Un corazón lleno de gozo y poder, no puede jamás arrodillarse ante los baales babilónicos.

La Babilonia simbólica es esa actitud del corazón que nos hace pensar que podemos resolver nuestros problemas y satisfacer todas nuestras necesidades sin Dios. Miramos al gobierno, a la política, ciencia, tecnología, psicología, sociología, economía, entretenimiento y religión, para encontrar nuestra ayuda-cosas que la humanidad ha inventado. Por tanto, nos miramos a nosotros mismos para salvarnos a nosotros mismos.

En este libro, sin embargo, mi referencia a la Babilonia espiritual está limitada a los sistemas de iglesia religiosos, organizados, institucionalizados, que yo enfrento como productos de la mente carnal. Por favor, sigue leyendo para ver lo que quiero decir con esto.

(La palabra iglesia y el pronombre la, cuando los uso en cursiva en este libro, hacen referencia a esta cosa que llamamos la iglesia. Cuando no están en cursiva, me refiero a los edificios que han sido dedicados a la adoración de una deidad, o estoy citando directamente otras fuentes, tener esto en cuenta es importante para entender el contenido de este libro).

ESPÍRITU Y CARNE

Para entender estos dos “estados del ser espirituales”—es decir, Sión y Babilonia–, debemos entender la diferencia entre Espíritu y Carne.

En el contexto de este libro, la diferencia entre el cuerpo de Cristo y esta Cosa que llamamos iglesia, es la diferencia entre Espíritu y carne—lo que es del Espíritu de Dios y lo que es de la naturaleza del viejo hombre de la carne y del pecado, incluso la mente carnal.

Sión representa al Espíritu, y Babilonia representa la carne. El cuerpo de Cristo necesita mucho discernir entre lo que es Espíritu y lo que es carne, porque lo que es de la carne es enemigo del Espíritu. Los que creen verdaderamente en Cristo han recibido el poder del Espíritu para vivir una vida separada de la carne. Esta separación es lo que llamamos santificación.

Este sería, en principio, uno de los principales motivos por el que algunos pueden descubrir a Babilonia mientras que otros, viviendo dentro de ella, no sólo no pueden verla sino que, inclusive, están absolutamente convencidos que eso es La Iglesia.

La palabra carne es usada tanto en el Antiguo como en el Nuevo Testamento en referencia a la existencia física natural de toda la humanidad, tal y como la vemos usada en Mateo 24:22: “Y, a menos que esos días fueran acortados, ninguna carne sería salva; pero por causa de los escogidos, esos días serán acortados”.

La carne también se ha usado en referencia al cuerpo humano de un individuo. Después y antes de Su resurrección, y antes de Su ascensión, Jesús apareció a Sus seguidores y dijo, “Mirad mis manos y mis pies, que soy yo. Tocadme y ved, porque un espíritu no tiene carne ni huesos, como veis que yo tengo”. Lucas 24:39.

Sin embargo, la clase de carne de la que se escribe en este libro, es en referencia a esa naturaleza caída de pecado en toda la humanidad que surgió cuando Adán se rebeló en el Jardín. Pablo escribió en referencia a esto: “Y manifiestas son las obras de la carne, que son: adulterio, fornicación, inmundicia, lascivia, idolatría, hechicerías, enemistades, pleitos, celos, iras, contiendas, disensiones, herejías, envidias, homicidios, borracheras, orgías y cosas semejantes éstas; a cerca de las cuales os amonesto, como ya os lo he dicho antes, que los que practican tales cosas no heredarán el reino de Dios.”Gálatas 5:19-21.

La carne es capaz de cometer los males más viles sin conciencia, incluso teniendo conocimiento de lo que es bueno y de lo que es malo. Así sucedió en los días de Noé. Génesis 6:5-7. Estas prácticas no son las obras del cuerpo físico, sino de la naturaleza caída de pecado que reside en nosotros.

Pablo ya había establecido en Gálatas 5:17 que “la carne es (pone su deseo) contra el Espíritu y el Espíritu contra la carne; y estos dos se ponen para que no hagáis lo que queréis” Romanos 8:7 afirma que “la mente carnal es enemistad (hostil) contra Dios; porque no se sujeta a la ley de Dios, y tampoco puede”.

La mente carnal y el Espíritu de Dios hablan idiomas que son extranjeros y desconocidos mutuamente. La mente carnal (de la carne), no puede hablar Espíritu y el Espíritu de Dios no puede hablar carne. La mente carnal no tiene capacidad en absoluto para entender las cosas de Dios, que son Espíritu. 1ª Corintios 2:12-14.

Cuando las cosas inspiradas por Dios se reducen a doctrinas rígidas, sistemas de teología, razonamiento y lógica, ya no son por más tiempo Espíritu, sino que se han hecho carne. Y si carne, entonces engaño. La mente carnal es completamente extraña al Espíritu de Dios; es hostil a Dios.

Entiende, por favor: no se trata que tú estés enojado con el pastor Martínez porque no te permitió cantar en la plataforma. Se trata de Engaño.

LA SENTENCIA DE MUERTE

La sentencia de muerte ha sido pronunciada sobre la carne. La naturaleza carnal del hombre esta separada de Dios, que es vida; por tanto, la carne está muerta y todo lo que procede de la mente carnal es muerte.

No obstante, la carne tiene una vida propia. Es terrenal, sensual, egocéntrica, y en guerra con Dios. Su vida nace de la semilla de la muerte. Tiene un empuje inherente por preservarse a sí misma a cualquier costo.

Teme la aniquilación. Sin embargo, no puede salvarse a sí misma porque esta destinada a la auto-destrucción. La naturaleza carnal gobierna a una persona hasta que la vida de Dios en Cristo es sembrada en su espíritu, momento en el que la vieja semilla de la carne y del pecado se entiende que esta como ya está—muerta.

Por desgracia, incluso después de ser redimidos por la sangre del Cordero, y mientras permanezcamos en esta vida, llevamos ambas semillas: la semilla de la carne y de la muerte, y la semilla del Espíritu y de la vida.

LA RAMERA DEL YO

La carne ama al Yo. El Yo, en mayúscula, es el término que uso en este libro para referirme a la naturaleza caída de la carne, egoísta, autocomplaciente, egocéntrica, ególatra y aprovechada.

La naturaleza carnal del Yo se vuelve a sí misma. Es egoísta, orgullosa, arrogante, altiva, vana, narcisista, manipuladora, controladora, dominante, impaciente, terca, insensible, resentida, enfadada, dura, rebelde, aprensiva, ansiosa, quejica, opuesta, juiciosa, negativa, crítica, cínica, indiferente, avariciosa, lasciva, sensual, envidiosa, codiciosa, celosa, busca defectos en los demás, deshonesta y engañadora. Es engañada y sufre de delirios de grandeza. Siempre pregunta, “¿Qué hay para mi?

Publicar esto en grandes letras para que, esencialmente, lo lean más de la mitad de los que a diario acuden a las consejerías cristianas, no sólo sería un acto atinado, sino un ejercicio pleno de apostolado divino.

La ramera, ampliamente definida, es cualquier cosa para el Yo. Estas cosas que llamamos iglesia, me refiero a ellas como el sistema de la iglesia ramera porque han sido creadas desde mentes carnales y deseos para el Yo. Las Iglesias, tal y como las entendemos hoy, no tienen fundamento en la Escritura. Son iconos de la adoración del yo. Aún más, son idólatras, engañosas, y peligrosas.

UN MENSAJE CONFLICTIVO

Voy a dar duro a la idolatría del sistema de iglesia tal y como lo conocemos y lo experimentamos hoy. Si no estás preparado para escuchar este mensaje por el Espíritu, sin duda alguna, te vas a ofender profundamente de ello.

El mensaje de este libro será muy conflictivo a muchos de vosotros que sois victimas del sistema de iglesia, pero será mucho más conflictivo aún para los que dependáis del sistema de iglesia para vuestro sostenimiento, y para aquellos que encuentren significado, identidad, validez, reconocimiento, poder y seguridad en ello.

Si decides seguir leyendo este libro, te llevará donde piensas que no quieres ir. Viajarás más allá de la fachada de esa cosa que llamamos iglesia y verás como es una invención de la carne. Descubrirás los demonios que la potencian.

Si llegas lejos, descubrirás con Abraham, en el mejor de los casos, la “ciudad que tiene fundamentos, cuyo arquitecto y constructor, es el Señor”. Hebreos 11:10. Vendrás al “Monte de Sión, a la ciudad del Dios vivo, Jerusalén la celestial, a la compañía de muchos millares de ángeles, a la congregación de los primogénitos que están inscritos en los cielos, a Dios, el Juez de todos, y a los espíritus de los justos hechos perfectos” Hebreos 12:22.23

SION Y BABILONIA

Antes de penetrar en la exposición de la idolatría de este sistema de la ramera, quiero abreviar algunas comparaciones entre el Sión espiritual, en el que Jesús es lo único que hay, y la Babilonia espiritual (la ramera), en la que la mente carnal del Yo se exalta a sí misma, para poder proveer un mejor punto de referencia a lo que sigue. Muchos de los pensamientos aquí debajo se desarrollan más ampliamente a lo largo de este libro.

Sión se refiere al genuino cuerpo de Cristo, la esposa, la ekklesia; Babilonia se refiere al falso sistema de iglesia de las tradiciones de los hombres y religiones. (Ekklesia es la palabra griega en el Nuevo Testamento que ha sido mal traducida como “iglesia” –church en inglés- en la mayoría de las versiones inglesas, y que literalmente significa “los llamados fuera”).

Sión es un pueblo—el pueblo de Dios; Babilonia es una Cosa- instituciones de iglesia y sistemas. Sión es un organismo vivo; Babilonia se caracteriza por instituciones y sistemas. Sión consiste en un pueblo que ha nacido en ella. Babilonia consiste en un pueblo que se ha unido a ella, o han sido escogidos para ella.

Sión es un pueblo que es llamado por el nombre de Jesús. Babilonia es un pueblo que es llamado por muchos nombres diferentes que representan divisiones dentro de este sistema de iglesia babilónico: bautista, católico, carismático, episcopal, luterano, metodista, presbiteriano, pentecostal, y todos los demás.

Sión está centrado en Jesús. Babilonia está centrada en sí misma. Sión vive por el Espíritu. Babilonia vive para la carne. Sión es celestial, Babilonia es terrenal. Sión es gracia; Babilonia es ley. Sión es vida; Babilonia es muerte. Sión es existir; Babilonia es hacer.

Sión es descanso; Babilonia es obras. Sión es luz; Babilonia es oscuridad. Sión es humildad; Babilonia está llena de orgullo, arrogancia, y altivez. Sión es libertad en Cristo, Babilonia es cautiverio de la carne.

Sión es el Reino de Dios. Babilonia es los reinos de los hombres. Sión tiene a Jesucristo como su cabeza; Babilonia ha elegido o nombrado a hombres como sus cabezas. Sión es un pueblo guiado por el Espíritu. Babilonia es guiada por reglas y normas hechas por los hombres.

Sión es sensible al Espíritu, Babilonia agrada al hombre. Sión es obediente al Espíritu Santo. Babilonia es trabajo duro de iglesia. Sión logra sus cosas en el poder del Espíritu Santo (Zacarías 4:6); Babilonia intenta lograr cosas en su propia fuerza.

Sión tiene su autoridad en la Palabra de Dios; Babilonia pone su autoridad en doctrinas hechas por hombres. Sión es un cuerpo en Cristo Jesús como Señor; Babilonia es sectaria y divisiva, consistiendo en muchas divisiones de personas.

Sión adora en espíritu y en verdad; Babilonia programa la alabanza. Sión predica a Cristo y a El crucificado. Babilonia proclama denominaciones, doctrinas, herencias, tradiciones, credos, posturas personales y opiniones.

Sión es el sacerdocio de todos los creyentes; Babilonia es el sistema del clero. El clero son aquellos que quieren diferenciar entre ellos y los demás. Sión responde a Dios como la autoridad suprema. Babilonia responde a los hombres y a sus instituciones como la autoridad.

Sión obtiene revelación. Babilonia depende de imaginación. Sión conforma al pueblo a la imagen de Jesús. Babilonia conforma al pueblo a su propia imagen. Sión disminuye para que Cristo crezca. Babilonia crece para sí en poder, posición, riquezas y dominio.

Sión calcula el costo; Babilonia cuenta el dinero. Si pone su vida; Babilonia se preserva y se protege. Sión espera en Dios para producir lo que Él quiera en Su tiempo; Babilonia hace esquemas, organiza y promociona ejecutar su propio plan a su manera y en su tiempo.

Sión busca al Señor de todo corazón para ser poseída por Él; Babilonia va tras cosas y personas para poseerlos. Sión es la ciudad de Dios; Babilonia busca construir una ciudad, una torre, y un nombre par sí. Gen. 11:4. Sión anhela reunirse con Jesús; Babilonia busca con pasión reunir personas para sí.

Creo con total sinceridad que, de no seguir leyendo esto y concluir nuestra lectura aquí, si eres alguien nacido del Espíritu, ya tienes más que suficiente para entender. Lo estamos diciendo muchos, es verdad, pero con esta diáfana claridad, muy pocos. Al menos yo no los he visto.

NEGAR EL YO

Para ser un discípulo de Jesucristo, uno tiene que estar dispuesto a negar el Yo, tomar su cruz, y seguir a Jesús. Lucas 9:23. La negación del yo es la cruz que llevamos. El hombre viejo de la carne y de pecado tiene que ser considerado muerto. La vida sacrificada define el concepto del amor (ágape) del Nuevo Testamento.

Cuando vivimos de acuerdo con la carne, estamos viviendo para el Yo. A la inversa, cuando vivimos para el Yo, estamos viviendo conforme a la carne. Cuando vivimos conforme al Espíritu, llevamos el fruto del ágape. No hemos sido llamados a vivir para nosotros mismos.

Hemos sido llamados a entregar nuestras vidas a Cristo para que El pueda vivir Su vida de ágape a través de nosotros. No podemos ser la novia de Cristo y al mismo tiempo, vivir de forma egoísta en este mundo. O somos la novia, o estamos viviendo la vida de la ramera.

La vida centrada en el yo, es convertirnos en nuestro propio dios; por tanto, es idolatría. En un capítulo mas adelante, mostraré como la idolatría es HARLOTRY espiritual.

Nos hacemos prostitutas espirituales cuando creamos algo y le damos nuestro corazón en lugar de al Señor Jesucristo. Eso es lo que los hombres han hecho con esta Cosa que llamamos iglesia. Han hecho a la iglesia en un sustituto de Jesús.

Muchos de los que son parte de estos sistemas de la iglesia ramera son creyentes genuinos que aman al Señor, pero no están desinformados y engañados. Sin querer, han entregado sus corazones a estas Cosas que llamamos iglesia. Dios nos ama a todos, pero aborrece nuestras idolatrías.

Es decir que…”Perdónalos Padre…” Aunque sí saben lo que hacen…

Juzga las palabras en este libro por ti mismo, y júzgate por estas palabras. Abre tu corazón al Espíritu Santo para que El pueda instruirte y dirigirte a Jesús. Espero revelarte el corazón de Padre Dios para que tu corazón te sea revelado a ti; para que te atrevas a enfrentarte a tus idolatrías, limpiar Su templo, de quién tú y yo somos, y regresar al Dios de vuestra salvación. La idolatría revelada en este libro no se refiere a “ellos” sino a cada uno de nosotros.

Fuente: tiempodevictoria.com.ar

¿Estamos en la Apostasía?

mayo 19, 2010 1 comentario

Por David Wilkerson

La palabra Apostasía tiene diferentes significados conforme a quien, donde y para que la traduzca. En un diccionario de lengua española, las acepciones que figuran son las siguientes: Acto de Apostatar.

Apostatar, mientras tanto, es: 1 – Negar la fe de Jesucristo recibida en el bautismo (Concepto católico romano). 2 – Dicho de un religioso: abandonar irregularmente la orden o instituto a que pertenece. 3 – Dicho de un clérigo: prescindir habitualmente de su condición de tal, por incumplimiento de las obligaciones propias de su estado. 4 – Abandonar un partido para entrar en otro o cambiar de opinión o doctrina.

Nuestros diccionarios bíblicos, mientras tanto, dicen que es la transcripción exacta de la palabra griega Apostasía, que significa “defección” o “revuelta”, y que era un término técnico de la política: una revuelta militar.

El sentido religioso es de origen bíblico. Señala en varios textos un sentido amplio de rebelión contra Dios; la no obediencia a Él, ya sea `por desviación de la ley o deserción del culto del templo o la sinagoga.

Explicitado este introito con fines informativos, pasamos a ver en profundidad el texto de lo que David Wilkerson, un conocido hombre de Dios, profeta contemporáneo, diera a conocer el día 7 de Mayo de 1986.

Antes de que el anticristo sea revelado, habrá un misterio de impiedad funcionando. El que va a venir aparecerá después de una furiosa actividad de apostasía. Satanás y todos los poderes de las tinieblas estarán preparando el escenario – destruyendo la fe de muchos.

Es más que obvio que el “escenario” del cual está hablando Wilkerson, tendrá que hallarse adentro de las organizaciones eclesiásticas. Muy difícilmente se podría destruir la fe de muchos cristianos con alguna clase de maniobra desde el mundo secular.

Debido al desenfreno en el pecado, el amor de mucha gente de Dios se enfriará. Habrá creyentes náufragos por todos lados. ¡La mayor preocupación de Dios no es donde están cayendo los cristianos, sino de donde están cayendo!

Esto es exactamente lo que está ocurriendo en Argentina desde hace por lo menos entre diez y quince años. Es más; estos métodos, en ciertos lugares evangélicos de prestigio, tienen mayor aceptación que los clásicos y naturales que ofrece el evangelio de Jesucristo.

Todos los profetas previeron esta gran apostasía. A Isaías Dios le dio un mensaje que se refiere especialmente a nuestros días. Habla de los últimos tiempos cuando el pueblo se “volvería a Egipto,” para que les ayudara y rechazarían a Dios como su única fuente de provisión.

Sabemos que, en términos simbólicos de la revelación, volverse a Egipto es sinónimo de volverse al mundo secular. Si bien no se observa eso desde lo material y físico, sí se ve desde lo espiritual. Es mucho más lo que el mundo se infiltró en la iglesia que lo que la iglesia ha podido impactar en el mundo.

Dios se aseguró que no hubiera equivocación hacia quien iba dirigida esta profecía. Él le dijo a Isaías: “Ve, pues, ahora, y escribe esta visión en una tabla delante de ellos… para que quede hasta el día postrero, eternamente y para siempre” (Isaías 30:8). La traducción literal es: “Para que sea para las generaciones futuras para los últimos días.”

El capítulo treinta de Isaías es el mensaje para la iglesia de los últimos tiempos. ¡Cuán exacto y cierto! ¡El mensaje comienza con una revelación del dolor de Dios a causa de la apostasía!“

¡Ay de los hijos rebeldes que se apartan, dice Jehová, para tomar consejo y no de mí; para cobijarse con cubierta y no de mi Espíritu, añadiendo pecado a pecado! Que se apartan para descender a Egipto, y no han preguntado de mi boca; para fortalecerse con la fuerza de Faraón, y poner su esperanza en la sombra de Egipto” (Isaías 30:1-2).

Analicemos esto: ¿De donde toman consejo los hijos de Dios que no sea de Dios mismo? De los hombres eclesiásticos que dicen representarlo. De los distintos liderazgos establecidos y colocados, precisamente, como ministerios de “aconsejamiento”.

¿Y cual se entendería que es esa “cubierta” de la cual se habla, y que significa pecado porque no tiene nada que ver con el Santo Espíritu del Señor? Otra vez los hombres, que en este caso, argumentan sus manipulaciones humanas con la figura de una falsa “cobertura”.

¿Cuál era “la fuerza” de Faraón? Indudablemente, el ocultismo. Nadie olvida su recurrencia a los magos cuando las culebras de Moisés. ¿Entonces quiere decir que una parte de lo que llamamos iglesia recurre a un grado de ocultismo? Tal cual. Es lo que normalmente conocemos como “El Evangelio Mágico”.

¿Por qué les llama Dios hijos rebeldes? ¡Porque han cometido lo último en pecado; el más grande, causándole a Dios la mayor pena! Aquí se introdujo un pecado peor que el adulterio, la fornicación, el robo, la mentira u odiar al hermano. ¡Es el último pecado de rebelión y apostasía! Dios le llama pecado compuesto – de añadir pecado a pecado.

Por favor, ten muy en cuenta esto que dice Wilkerson aquí. Porque no es lo que normalmente se enseña con asiduidad. Hay un pecado mayor que el de adulterio, fornicación y los restantes. Rebelión y Apostasía. ¿Alguien te lo predicó, últimamente?

Es una bofetada en el rostro de Dios – es la consumación del pecado más declarado que pueda cometer un hijo de Dios. ¡Es avanzar hacia Egipto antes que consultar al Señor! Esto se les decía a los líderes de Israel en el reinado de Ezequías – pero también es para la iglesia de estos últimos días.

El abuso de drogas, el alcoholismo, el adulterio, el juego, la homosexualidad, la fornicación, la pornografía – todos estos malos actos son pecados contra la carne, contra la sociedad y contra las leyes y mandamientos de Dios. Pero este pecado es contra el Señor mismo ¡Es una indignidad personal contra de un Dios santo!

Aquí David hace la diferencia exacta y clara al respecto. Es malo, muy malo cometer cualquier pecado en contra de la sociedad. Pero es mucho peor, indudablemente, cometer un pecado en contra del Señor mismo. Lo primero trae degradación, lo segundo, condenación.

Tenga en mente – este es nuestro Señor apenado que esta hablando: “¡Ahora haces tus planes sin consultarme a mí!”“¡Ahora estas con aquellos quienes confían en el brazo de la carne, y

no en el Espíritu!” “Estas volviendo a la misma cosa de donde te libre – volviste a buscar ayuda de lo que una vez te causo tanto dolor y esclavitud.”

Quiero que lo veas una vez más y lo entiendas definitivamente. Aquí no se está hablando de aquella clase de pecados que todos los cristianos, por débiles que seamos, rechazamos de plano. Se habla de recurrir a los métodos del mundo, postergando los de Dios.

¡Recuerda que todo esto tiene que ver con como nos libramos del enemigo! ¡Tiene que ver con liberación! ¿Cómo liberamos al pueblo de Dios de enemigos enfurecidos? Los asirios están a la puerta, amenazando destrucción. Los asirios representan a un enemigo exitoso.

¡Esto representa la impetuosa manera de maldad que parece tener tanto éxito hoy! ¿Cómo van los líderes de Dios – sus pastores – sus ancianos a enfrentar a este formidable enemigo que está a la puerta? El enemigo ha barrido con todo lo que se ha encontrado delante de él y parece imparable. ¡Israel se asustó!

Ese es el concepto básico, sin dudas. Dice que Israel se asustó, lo que hoy equivale a decir que la iglesia se asustó. ¿Y que cosa pudo haber asustado a la iglesia? Su propia debilidad y falta de poder. Eso la llevará, inexorablemente, a recurrir a los mecanismos del mundo que, a la vista de una gran mayoría, parecerían tener más resultados.

¡En vez de voltear al Señor con confianza, pusieron sus ojos en el enemigo! Se volvieron al brazo de la carne. Ellos enviaron embajadores a Egipto, a los líderes y generales de gobierno en Zoar y Hanes. Ellos tomaron el asunto en sus manos.

Isaías nos hace una vívida descripción del vacío y de la angustia delante de ellos. Al ir a Egipto iban camino a: “…por tierra de tribulación y angustia, de donde salen la leona y el león, la víbora y la serpiente que vuela” (Isaías 30:6). Ellos no encontraron nada más que vacío y vanidad. “Por tanto la llamó Rahab quien ha sido exterminada” (Isaías 30:7).

Aquí Rahab, en hebreo, quiere decir: “He llamado a Egipto, bocón, que se sienta tranquilo.” Otros lo interpretan como “Gente fanfarrona que es holgazana” (Keil, Delitzsch).La escena es terrible: aquí tenemos al pueblo de Dios, ¡Regresando por el mismo desierto del que habían sido libertados, volviendo por ayuda a un sistema del mundo, presumido y fanfarrón que no se podía mover! Estaban

dispuestos a soportar una vez más el vacío, el dolor y la angustia – en un desierto, buscando que el mundo los ayudara.

la oración, de la fe y de la palabra de Dios. “Porque este es pueblo rebelde… que no quisieron oír la voz de Jehová” (Isaías 30:9).

¿Cuánto más después que yo haya muerto? “Porque yo sé que después de mi muerte, ciertamente os corromperéis y os apartaréis del camino que os he mandado; y que os ha de venir mal en los postreros días, por haber hecho mal ante los ojos de Jehová, enojándole con la obra de vuestras manos” (Deutoronomio. 31:26, 27, 29)

Moisés pronuncia aquí una palabra que, aunque sea una realidad vigente y palpable en nuestras iglesias de hoy, todavía nos cuesta pronunciar y mucho más aplicar como cierta por ese falto respeto del que nos hemos munido: corrupción.

¿Qué es La Corrupción? Dicen los diccionarios que, en las organizaciones, especialmente en las públicas, esta es la práctica consistente en la utilización de las funciones y medios de aquellas en provecho económico o de otra índole, de sus gestores.

Él advirtió: “Ustedes se apartaran – el mal caerá sobre ustedes en los últimos días. Moisés profetizó: “Porque yo les introduciré en la tierra que juré a sus padres, la cual fluye leche y miel; y comerán y se saciarán y engordarán y se volverán a dioses ajenos y les servirán y me enojarán e invalidarán mi pacto” (Deuteronomio. 31:20).

¡Claro! Lo lees ahora a este texto y, bajo la luz de la óptica que el Espíritu Santo te ha dado, puedes verlo de un modo totalmente distinto al que siempre lo habías visto y, caes en la cuenta, que casi todo lo que está ocurriendo hoy y que tanto te angustia, ya estaba anunciado desde el principio de los tiempos.

Vamos a unirlo y llegar al punto que están haciendo los profetas. ¿Qué significa desdeñar al Señor – y regresar a Egipto? ¿Qué interpretación tiene esto en estos últimos días? Dios está diciendo: “Cuándo primero te llame – cuando te toqué y te libré de tus enemigos, ¡Solo me querías a mí! ¡Orabas por todo! Tenías fe y confianza de niño en mí, que yo te guiara e hiciera provisión milagrosa para todas tus necesidades. Yo era tu gozo – solo yo era tu satisfacción. ¡No te habías consumido, tenías un corazón anhelante por mí!

“Ahora tienes todos tus expertos, tus libros de “como hacer.” Tienes métodos modernos, no me necesitas para que te provea ahora. Tienes expertos que te digan como recaudar dinero, como escribir cartas, como hacer apelaciones.

Tienes seminarios, sesiones de entrenamiento, más expertos y más consejo, mucho de los cuales incorporan las enseñanzas de este mundo. Estás aprendiendo como hacer las cosas mejor, ¡pero a mí me conoces menos! Ya no soy el centro de todo, haces las cosas en mi nombre y estás muy ocupado, muy comprometido y trabajas mucho – pero te deja cansado, consumido y vacío, porque estás en el camino a Egipto. Estás encauzado en la dirección equivocada.”

Sin ser mal intencionado ni recurrir a fraseologías oportunistas, deberé decirte igualmente que esto, que fuera recibido por el siervo en el año 1986, podría haberte sido predicado ayer mismo con enormes visos de actualidad.

Por mucho menos que lo que Wilkerson dice aquí, – ¡¡ Y hace ya veinte años!! -, han expulsado a mucha gente de las iglesias. Hermanos con menos prestigio pero con igualrevelación del Señor han sido acusados de insujetos, rebeldes y hasta blasfemos herejes.

Nuestras iglesias ya no tienen el poder de Dios para atraer a la gente. Ahora bajan a Egipto, toman prestada su música, sus danzas y su entretenimiento, ¡Esperando atraer una multitud! ¡No hay pasión por las almas – solo el gentío! ¡Qué la iglesia crezca a cualquier precio! Fíjense en la mayoría de los boletines de las iglesias, parecen más bien un calendario teatral. ¡La iglesia quiere montar los rápidos caballos de Egipto! Es un hedor en la nariz de Dios.

¡Aun los ministerios de ayuda a la iglesia están cayendo en apostasía! Los trabajadores están estacionados enfrente del ídolo de la televisión. Muchos están leyendo libros de psicología. Aunque algunos tienen pasión por las almas, ¡Aun esto se convierte en algo mundano y energía humana.

¡Un rechazo seguirá al mensaje de santidad, juicio y arrepentimiento! “Que dicen a los videntes: No veáis; y a los profetas: No nos profeticéis lo recto, decidnos cosas halagüeñas, profetizad mentiras” (Isaías 30:10).

¿Sabes que? Hemos visto durante estos últimos años, a muy promocionados profetas o apóstoles de Dios, profetizar mentiras. “¡Esta iglesia ha sido llamada por el Señor! “¡Este pastor está destinado a cambiar la nación!” y otras por el estilo.

El por qué de estas mentiras, hay que buscarlo en dos áreas: o bien tienen que ver con la necesidad de mantener la credibilidad de la gente en un determinado sitio en decadencia, o bien es un simple convenio comercial donde se profetizan mentiras a cambio de un salario denominado desvergonzadamente “ofrenda de amor”.

La iglesia apóstata no quiere saber nada de las visiones y las profecías de hombres justos. Ellos no quieren un mensaje que moleste o perturbe su mundo de éxito. Rechazan cualquier clase de corrección. Bajo la bandera del amor todo se disculpa.

¡Van detrás del entretenimiento! Van por millares a conciertos, obras teatrales y reuniones sociales; ellos ridiculizan a los profetas. Se burlan de los que llaman: “¡Predicadores del día del juicio!” Viven ilusiones. Ellos no quieren a un predicador o un evangelista que les hable la verdad cruda – o que saque la espada del Señor. Ellos dicen: “¡Predícanos cosas suaves! ¡Bendícenos! ¡Haznos sentir bien!”

Total y absolutamente cierto, además de vigente y actual. Y lo que David no dice aquí pero queda implícito es que, cuando un verdadero y genuino mensajero del Señor lleva una mensaje de esos no suaves, precisamente, difícilmente regrese.

En el peor de los casos, se le dice que lo suyo es demasiado…”apocalíptico” y no le hace ningún bien a los hermanos. En el mejor de los casos, se le dice que sí, que está muy bien y que lo suyo es tremendo y espectacular, pero que por el momento no lo invitarán más porque esa iglesia, “aún no está preparada para esa palabra”. ¡Hipócritas!

Rechazan especialmente el mensaje de santidad y separación Ellos dicen: “Dejad el camino, apartaos de la senda, quitad de nuestra presencia al Santo de Israel” (Isaías 30:11).Nunca pensé que vería el día en que pastores de la Asamblea de Dios me escribirían cartas, reprochándome y diciéndome que estoy trayendo confusión y tristeza al cuerpo de Cristo. ¿Por qué? ¿Por predicar santidad, juicio y arrepentimiento?

David Wilkerson, un hombre probo y reconocido por los genuinos cultores de la Palabra, vapuleado por ignorantes hombrecillos que se pavonean con sus posiciones o cargos dentro de las babilónicas estructuras de las denominaciones históricas.

Jeremías fue enviado a profetizar en contra de judíos apostatas, el mismo pueblo del Señor. Dios le advirtió: “Pelearán contra ti… me dejaron a mi fuente de agua viva, y cavaron para sí, cisternas… el temor de mí no está en (ellos)” (Jeremías 1:19; 2:13, 19).

¿Por qué la gente acoge el mensaje de prosperidad y rechaza la corrección y los llamados al arrepentimiento, y a la santidad? Es por sus estilos de vida. Las predicaciones de prosperidad embonan muy bien en sus estilos de vida exitosos.

Se amontonan donde aquellos maestros, porque quieren sentirse cómodos en su mundo de materialismo. No están dispuestos a dejar nada o a sacrificarse u oír de cruces y pérdidas. Ellos están por: comprar, adquirir, disfrutar y subir. Se rehúsan a poner atención a las advertencias proféticas de que la fiesta ya se va a acabar.

Una iglesia apóstata simplemente soporta la voz profética. Lo menosprecian con una sonrisa condescendiente. Y eso es peor que un rechazo directo. “Y vienen a ti como viene el pueblo, y están delante de ti como pueblo mío. Oyen tus palabras, pero no las ponen por obra, antes hacen halagos con sus bocas y el corazón de ellos anda en pos de su avaricia.

En ningún sitio humano, por deteriorado en su moral que se encuentre, puede verse una clase de actitud que en la iglesia es sumamente habitual: agredir, injuriar e incluso hasta calumniar a alguien sin abandonar una “bondadosa” sonrisa y el protocolar tratamiento de “hermano”…

Y tú eres para ellos como un cantor de amores, de hermosa voz y que canta bien. Ellos oyen tus palabras, pero no las ponen por obra.” (Ezequiel 33:31-32). Para muchos cristianos, aún para aquellos que sinceramente se llamaban a ellos mismos “su pueblo”, el llamarlos a que quiten de sus casas el ídolo de la televisión, que apaguen el “rock and roll” y la música del diablo, que tomen en serio un sometimiento total, es solo un mensaje nuevo.

He conocido a muchos hombres que andan por la vida con este mensaje permanente. Son escuchados, como aquí bien lo dice Wilkerson, pero en la intimidad jerárquica son considerados como demasiado…fundamentalistas.

Les afecta por el lado del entretenimiento – les encanta escucharlo – decir “Amen”, pero no les afecta. Siguen las lujurias de sus corazones. Ves, ellos están liberados, no. Están bajo la ley o el legalismo y rehúsan permitirle al Espíritu Santo que escudriñe su hombre interior acerca de la corrupción que se esta infiltrando en sus vidas y hogares.

Hay mucha más gente de la que uno se imagina en estas condiciones. Quizás tú tienes alguno muy cerca el domingo en la iglesia. Viven horriblemente, en permanente derrota, sufrimiento y desgaste, pero a la hora de evaluar a otros hermanos, le exigen cumplimiento a todas aquellas reglas que ellos mismos jamás han cumplido.

¡Según la profecía de Isaías, la iglesia apóstata de los últimos días rechazará completamente el llamado al arrepentimiento! Porque así dijo Jehová, el Señor, el Santo de Israel: En la conversión

y en el reposo seréis salvos; en la quietud y en confianza estará vuestra fortaleza. Pero no quisisteis, … sino que dijisteis: No,…” (Isaías 30:15, 16).

¿Te das cuenta lo que terminas de leer? ¿Entiendes que hay al menos un siervo del Señor que en el año 1986 recibió del Espíritu Santo y escribió esto que hoy, a quienes lo decimos, nos llaman rebeldes, conflictivos o resentidos? ¿Tan ciego estás, pueblo mío?

¡Dile que su única salvación ahora esta en el arrepentimiento y santidad! Ellos ni siquiera tienen el tiempo para considerar el asunto, mucho menos contestar a el. Isaías dice que ellos rechazarán el mensaje de arrepentimiento; rechazarán el pensamiento de quietud, reposo y confianza sencilla – ellos están demasiado ocupados corriendo sobre sus caballos ágiles, huyendo – detrás de sus propios sueños.

Revísate ahora mismo en tu interior. Examina tu propia vida de fe. ¿Qué es lo que estás esperando? ¿Acaso que un Dios al que no puedes ver esté conforme contigo y te apruebe como digno hijo suyo?

¿O quizás esto no te interesa demasiado y le otorgas prioridad a lo que los hombres que dirigen tu congregación piensen de ti y dispongan colocarte en alguna posición de liderazgo?

Isaías predice un derrumbe repentino de aquellos individuos y ministerios quienes rechazan el mensaje de arrepentimiento. “Por tanto, el Santo de Israel dice así: Porque desechasteis esta palabra y confiasteis en la violencia y en la iniquidad, y en ellas os habéis apoyado, por eso, este pecado os será como grieta que amenaza ruina, extendiéndose en una pared elevada, cuya caída viene de pronto, repentinamente. Y se quebrará como se quiebra un vaso de alfarero, que sin misericordia lo hacen pedazos; …” (Isaías 30:12-14).

¡Viene un quebrantamiento repentino, destructor – un derrumbe de ministerios, iglesias, estilos de vida – de aquellos que están cómodos en Sión! ¡He visto lo que Isaías vio! Viene, muy pronto, una calamidad económica, tan repentina, tan inesperada – ¡El flujo de dinero se detendrá!

1986. ¿Nadie escuchó o leyó a David Wilkerson? ¿O creyeron que el hombre divagaba y no quisieron darle crédito? ¡¡Pastor!! ¿Cómo se van a caer esos ministerios ungidos del Señor? ¿Cómo vamos a estar en miseria en esta iglesia ungida y del Señor? Error. Ni ungidos ni del Señor.

Los ministerios de televisión caerán en bancarrota uno detrás de otro. Muchas iglesias las cuales están cargadas de deudas caerán en bancarrota. Aquellos que predican prosperidad exclusivamente serán los predicadores mas odiados en la tierra.

Ya estamos recibiendo cartas de aquellos que estuvieron en ese campamento, pero ahora en profundos problemas financieros – y los heridos se están volviendo contra sus maestros, gritando, “¡Tu me engañaste! ¿Por que no funciona tu palabrería ahora?” ¡Los maestros mismos estarán en terror, contemplando el derrumbe – de la noche a la mañana!

Tiempo de Victoria recibe a diario correos que hablan de esto. ¡Pero hace veinte años que esto fue profetizado! ¿Cómo se dejaron engañar? La respuesta es casi siempre la misma. ¡Mi pastor me dijo que debíamos creer en esto! Eso no es ministerio, eso es complicidad.

¡Créeme, todo se quebrará! ¿Está mintiendo Isaías? Escúchalo: “Porque rechazaste esta palabra de santidad, arrepentimiento y avisos proféticas, tus muros altas desarrollaran un bulto; caerá de repente – ¡todo estará hecho y terminado en un momento!”¿Quién puede creerlo? ¡Hoy, millones de dólares están fluyendo libremente!

Ellos construyen; ellos compran; ellos venden; ¡siguen en sus sueños como que nunca terminara! ¡Pero el día esta por delante – en corto tiempo, viene un terrible derrumbe! ¡Tan despiadado! ¡Tan quebrantador! ¡Tan repentino! ¿Quién iba a creer que el temeroso derrumbe del mercado de petróleo?

Quizá podrá parecerte que hay aquí una exageración y que nunca ha sucedido nada de esto. Sin embargo no es así. Los grandes ministerios tienen, cada día que pasa, mayores inconvenientes para subsistir y mantenerse. Sólo que se le echa la culpa al diablo. Entonces, miles se ponen a reprenderlo. ¡No se va! ¿Y como se va a ir si no está? ¡¡¡Es Dios!!!

¿Quién iba a creer que nuestra nave espacial “Shuttle” iba a explotar? ¡Miles de pastores apóstatas y sus ovejas indefensas temblarán en vergüenza y terror! “Un millar huirá ante la amenaza de uno; ante la amenaza de cinco, huiréis vosotros todos, hasta que quedéis como un mástil en la cumbre de un monte y como una bandera sobre una colina.” (Isaías 30:17).

Esto significa que el temor los abrumará. Ellos correrán de un lado a otro, sin lugar de escondite, sin descanso, sin confianza en quietud, sin fuerza interior – ¡aterrorizados! ¡Ellos se convertirán en una sombra de lo que una vez fueron!

¡El reino del yo, de orgullo, de ambición, se viene abajo! Las advertencias de Isaías no serán escuchadas – mis advertencias serán mofadas. ¡Pero ellos han sido avisados! Cuándo venga, y vendrá, ¿De qué servirá su mensaje entonces? ¿Quién escuchara? ¡Sus sueños e ilusiones serán arrastradas!

¡Sus escenarios de entretenimiento destruidos! Aun los impíos dirán, “¿Cómo puede ser? ¿Por que Dios le ha hecho esto? ”Estas advertencias no molestaran a aquellos cristianos quienes están encerrados con Dios. Las advertencias de Jesús fueron más fuertes que las advertencias que acaba de leer – pero para los confiados él dice, “No temas.” Sigan leyendo santos – ¡hay un lado glorioso a todo esto!

La pregunta que salta a la vista, es: ¿Cómo puede ser que el pueblo de Dios, ante una crisis, se desmorone por el miedo. ¿No han aprendido que el amor echa fuera todo temor? Sí, pero creyeron que se trataba de amor Phileo, no Ágape. Y con el amor romántico y emocional, jamás combatirás el miedo. Con el Ágape, que es Carácter, sí.

3. ¡De la iglesia apóstata se levantara un pueblo santo y arrepentido quienes tendrán ansias tras el Señor! ¡Cómo nuestro Señor anhela tener un pueblo aquí que sólo lo anhele a él! Él se lamenta por esta apostasía, pero su compasión va a levantar un pueblo que se vuelva a él, que se arrepienta – ¡Quienes sólo lo desean a él! “Por tanto, Jehová esperará para tener piedad de vosotros, y por tanto será exaltado, teniendo de vosotros misericordia.

¡Porque Jehová es Dios justo! Bienaventurados todos los que confían en él” (Isaías 30:18). ¡Aquí Isaías se está dirigiendo a un pueblo del futuro! Está hablando a un pueblo que iba a formar a la Sión espiritual – Jerusalén, que nunca se caerá o derrumbará. ¡Es un pueblo santo, cuya principal característica son sus corazones anhelantes tras Dios!

¿Cuál era la señal de la gente apóstata? Ellos no anhelan al Señor; sino que anhelaban ir tras Egipto, el mundo, la carne y lo mundano. ¡Esta es la triste carencia de la iglesia de hoy! Hay muy poco de este profundo deseo por Cristo. Muy poco de estar encerrado con él, deseándolo a él como la plenitud de vida. Tenemos una generación que trabaja por él, testifica, alimenta a los pobres, ayuda a los desamparados y ministra a las necesidades humanas.

Esta es una tremenda verdad. Tan tremenda como las barbaridades dialécticas que hemos incorporado a la iglesia casi con valor bíblico. “Lugar de contención”. ¿La iglesia del Señor un lugar de contención? ¿Quién la convirtió en un grupo egocéntrico de autoayuda?

La iglesia, centro especial donde Dios suple nuestras necesidades. Cierto, pero ¿Cuáles de ellas? ¿Acaso las financieras? ¿Tal vez las sentimentales? ¿Quizás las emocionales? Ni se te ocurra. Eso es carne pura. Las necesidades de la cual hablan las Escrituras, son las necesidades de contar con el Hijo de Dios en nuestras vidas. No hay otras. Las demás, en todo caso, se sujetan al señorío de esta.

¡Pero muy pocos que pasen sus días anhelándolo a él! Dios dijo: “Mi pueblo se ha olvidado de mí por innumerables días” (Jeremías 2:32).Auque todo alrededor habrá un derrumbe y lloro – ¡Este pueblo no llorara! ¡Dios va a escuchar su clamor y contestara su oración! “Ciertamente el pueblo morará en Sión, en Jerusalén; nunca mas llorarás; el que tiene misericordia se apiadará de ti; al oír la voz de tu clamor te responderá” (Isaías 30:19).

¡Habrá privaciones! Habrá opresión de parte de Satanás, del mundo, de las circunstancias, pero Dios se manifestará en medio de su pueblo. La presencia del Señor será preciosa para ellos. “Bien que os dará el Señor pan de congoja y agua de angustia, con todo tu Maestro nunca mas te será quitado, sino que tus ojos verán a tu Maestro” (Isaías 30:20).

Vendrá una palabra pura, clara y santa. Dios le va a dar revelación verdadera a este pueblo. ¡Ellos verán lo que otros no han visto! ¡Ellos serán guiados paso a paso por el Señor! Entonces no va a haber hambre de la Palabra de verdad, ni habrá necesidad de sermones en cintas, ni de lejanos seminarios. El Señor ya tiene en su lugar una fuerza de predicadores de santidad y arrepentimiento que están esperando la hora en que los cristianos estén listos para escuchar.

Estos predicadores ya no van a ser censurados, ni excluidos, se van a parar en la brecha y

van a proclamar la Palabra santa y pura del Señor ante una nación que tiembla. “Entonces tus oídos oirán a tus espaldas palabra que diga: Este es el camino; andad por él, y no echéis a la mano derecha, ni tampoco torzáis a la mano izquierda” (Isaías 30:21).

¡Este pueblo derribara todos sus ídolos! ¡Ansiarán tanto ir tras el Señor, que todos los ídolos tienen que irse! “Entonces profanarás la cubierta de tus esculturas de plata y la vestidura de tus imágenes fundidas de oro; las apartarás como trapo asqueroso. ¡Sal fuera!, les dirás” (Isaías 30:22).

Ellos disfrutarán de su más grande ministerio cuando todo a su alrededor sea temor, fracaso y ruinas. “Y dará el Señor lluvia a tu sementera, cuando siembres la tierra, y dará pan abundante y sustancioso como fruto de la tierra. Tus ganados en aquel tiempo serán apacentados en extensos

pastizales.” (Isaías 30:23).

Remanente. Año 1986. Dedicado especialmente, y con firma al pie, para todos los religiosos empleados útiles de Babilonia que todavía salen a la luz pública por televisoras o radios evangélicas a decir que lo del Remanente es un invento divisionista.

En los últimos años, y ahora con más intensidad, ¡Dios ha estado y está preparando un pueblo que él va a llamar el día de la matanza! Ellos no van a ser sacudidos cuando todo sea sacudido por Dios. ¡Ellos tendrán esa quietud y fortaleza, van a tener su confianza en él!

Consejo práctico: comienza a observar a tu alrededor y ve como están viviendo tus hermanos conocidos. Luego eleva tu mirada a tus líderes y, finalmente, comprueba y evalúa como lo hacen aquellos que han sido marginados de la iglesia por distintas causas. No te asombres por lo que llegues a descubrir.

¡Ellos no van a ser consumidos! ¡Ellos no se van a desanimar, ni estarán cabizbajos! ¡No habrá confusión en ellos! ¡Sabrán que Dios los ha preparado para esta hora! ¡Estarán bebiendo de los ríos de agua viva! “Y sobre todo monte alto y sobre todo collado elevado habrá ríos y corrientes de aguas en el día de la gran matanza, cuando caerán las torres” (Isaías 30:25).

¿Crees eso? En el día que Dios eche abajo todas las fortalezas en que confiaban los hombres y la iglesia apóstata, cuando comience la gran matanza de ministerios centrados en hombres, entonces, ¡Su pueblo estará bebiendo de los manantiales de agua sobrenatural!

Hermano… ¿A que iglesia va? – Soy miembro de la iglesia del pastor Fulano… – ¿Y que es lo que le gusta ver por televisión u oír por radio? – Ah…me gusta mucho el ministerio del apóstol Mengano, que sale por canal XX… Matanza.

Pero lo mejor de todo es que estos santos heridos, pero confiados y anhelantes, entraran en la revelación más grande y brillante de Jesucristo que alguna vez fuera dada a la humanidad. “Y la luz de la luna será como la luz del sol, y la del sol será siete veces mayor, como la luz de siete días,

el día que vendare Jehová la herida de su pueblo y curare la llaga que él causó” (Isaías 30:26).

Si este mensaje te asusta o te molesta – ¡Es mejor que escudriñes tu corazón! Este no es un mensaje de condena o de tristeza para los vencedores. Aquellos que confían completamente en el Señor se regocijarán – ¡Porque el día de nuestra redención se acerca! ¡Yo soy uno de los predicadores más animados del mundo! Casi no puedo contener mi gozo – ¡Porque Dios está a punto de echar abajo, sacudir y arrancar todo lo que es del mundo y de la carne!

¡Santos – regocíjense conmigo!

No sé si habrán aparecido a agradecerle ese mensaje al hermano David muchos regocijados. Lo que sí sé, es que las cosas que hoy están ocurriendo en las congregaciones y que tanta decepción le produce a tanta gente, ya habían sido previstas y profetizadas.

En nuestro trabajo “ya Salí de Babilonia; ¿Y Ahora?” que está en nuestra Web, dejábamos deslizar la factibilidad de que este fuera el tiempo de lo que la Biblia denomina como La Gran Tribulación.

Hoy, y a partir de este excelente trabajo que el Espíritu Santo puso en el corazón de David Wilkerson hace ya más de veinte años, podemos asegurarte que también estamos en el tiempo que la Biblia llama de la Gran Apostasía. ¿Cuánto queda para la Venida del Señor?
Fuente: tiempodevictoria.com.ar

¿Qué dice la Biblia en cuanto a la vestimenta del cristiano- varón o mujer?

En el AT Dios le habló al pueblo de Israel en cuanto a la vestimenta del hombre y la mujer. Tanto el hombre como la mujer utilizaban vestidos similares, de modo que la diferencia entre los sexos era muy importante.

Deuteronomio 22:5

No vestirá la mujer traje de hombre, ni el hombre vestirá ropa de mujer; porque abominación es a Jehová tu Dios cualquiera que hace esto.

En Deuteronomio 22:5 se hace referencia directamente al uso de la ropa del hombre y la mujer y creemos que el énfasis está puesto en la homosexualidad. El hombre y la mujer debían demostrar siempre por su vestimenta el género al cual pertenecían; su vestimenta debía de hacer clara esta distinción. Al no vestir el hombre o la mujer de acuerdo a su género sugería que existían inclinaciones homosexuales en la persona y esto constituía en sí mismo un acto que era abominable ante los ojos de Dios. “No te echarás con varón como con mujer, es abominación” (Levítico 18:22). La Biblia en ambos el Antiguo Testamento y el Nuevo Testamento condena la homosexualidad tanto en el hombre como en la mujer.

En el tiempo en que vivimos a fines del siglo XX y comienzos del siglo XXI, es ya muy difícil distinguir al homosexual del heterosexual. Las mujeres lesbianas no necesariamente visten de manera masculina, ni los hombres homosexuales o ‘gay” visten de manera femenina. Aún así el hombre debe siempre vestir de manera apropiada para el varón, y la mujer debe vestir siempre de manera apropiada para la varona…

Aunque la Biblia no hace mención especifica en cuanto al tipo de moda o estilo que se ha de usar, sí da ciertas reglas o principios que se deben seguir al vestir. Si leemos en Timoteo 2:9-15, encontraremos allí que como primer estos principios, decoro, pudor y modestia. El apóstol Pablo después de instruir a Timoteo acerca del rol del hombre en la congregación del culto y en publico pasa a establecer las bases para la mujer (vs. 9-15).

I Timoteo 2:9-10

Asimismo que las mujeres se atavíen de ropa decorosa, con pudor y modestia; no con peinado ostentoso, ni oro, ni perlas, ni vestidos costosos, sino con buenas obras, como corresponde a mujeres que profesan piedad.

Aparentemente algunas mujeres del tiempo de Pablo y Timoteo no vestían de forma adecuada, o simplemente el mandamiento es dado con el fin de que no ocurra. Las mujeres de entonces, igual que las de hoy día gustaban de vestir de forma que pudieran lucir bien quizás con la intención de llamar la atención al sexo opuesto, cosa que es completamente natural, pero que muchas veces podía llegar al extremo, perdiéndose así todo sentido de respeto a sus propios cuerpos y faltando al nombre de Cristo. Otras mujeres quizás de clase mas alta, buscaban el poder mostrar sus riquezas y su alto estatus social a través del vestido y las prendas costosas.

Estas prácticas podrían llegar o quizás habían llegado a la iglesia, donde las mujeres iban vestidas mayormente de manera inapropiada. La iglesia es el lugar para adorar a Dios y no un lugar para exhibir modas. El objetivo de la mujer (y el hombre) cristiana(o) no debe ser el de mostrar sus posesiones y nivel socio-económico, sino el de ser agradable a Dios en todo, y dar la gloria debida a Su nombre.

Además de lo antes mencionado queda un punto aún mucho más importante. Si una persona se preocupa mucho por su apariencia exterior, podrá descuidar lo que es más importante en ella, su vida interior, la piedad y su vida cristiana. Adelante vamos a estudiar detenidamente los versos que tiene que ver con la vestimenta en I Timoteo 2: 9-10.

…que las mujeres se atavíen con ropa decorosa, con pudor y modestia;

Tres principios Tres principios son introducidos en cuanto a la vestimenta de la mujer cristiana:

Significados:

1.Decoro: Apropiado; De pudor y buen gusto en conducta y apariencia; ordenadamente

2.Pudor: La calidad o estado de ser propio (apropiado); conforme a lo que es socialmente aceptado en conducta o palabra; temor a ofender las reglas convencionales de la conducta, especialmente entre sexos; (En nuestro caso la sociedad y las reglas de conducta cristianas)

3.Modestia: Libre de orgullo pretensión o vanidad; vestimenta, conducta y hablar apropiado

La aplicación de estos principios de modestia depende en gran parte de la situación que nos encontremos. No podemos decir que un estilo de vestimenta en particular es en sí pecaminoso (aunque los tres principios establecidos podrían afectar ciertos estilos), las modas y los estilos cambian con el tiempo y con la sociedad, pero los principios establecidos permanecen para siempre.

Si nos pudiéramos remontar a los tiempos de la iglesia primitiva, nos encontraríamos que todos, hombres, mujeres y niños, estarían vestidos con batas hasta el suelo o hasta la rodilla. Un soldado Romano Cristiano como lo era Cornelio, estaría vestido con una falda (saya) corta, al alto de la rodilla, y todo esto sin causar ningún escándalo. Si tratáramos de imponer esta costumbre en América en la era en que vivimos, un hombre vestido con una bata o falda corta, llamaría mucho la atención y fuera causa de escándalo en la iglesia, en la calle o donde quiera que fuera.

Lo que es modesto en una sociedad no lo es en otra. Por eso creo que Dios no instruyó a Pablo a presentar un estilo específico, pero si a presentar los principios que gobernarían los estilos.

Los trajes, faldas (sayas), o batas son estilos de vestimenta generalmente aceptables para la mujer en nuestra sociedad (América), mas no para el hombre. El pantalón es estilo aceptable en nuestra sociedad lo mismo en hombre que en mujer, aunque con diferencia de cortes, excepto en el ‘jean’ que es casi siempre igual. El que una mujer use pantalón, no la hace necesariamente ‘masculina’.

Cualquiera sea la vestimenta, calzado o maquillaje que usen las mujeres cristianas en cualquier cultura o sociedad, deben estar basados en estos tres principios: El de ser decorosos (apropiado y de buen gusto), con pudor (apropiada, aceptable de una mujer cristiana, que no sea sexualmente provocativa) y con modestia ( libre de orgullo, pretensión y vanidad) especialmente cuando se asiste a la casa de Dios. Como cuestión de orden y respeto a la casa de Dios, es mi opinión y creo que la de muchos otros, que la mujer debe asistir a la iglesia vestida con traje o falda y no con pantalón, lo cual seria mas apropiado para el trabajo o el parque. La manera en la que se van vestidos a la casa de Dios deja mucho que decir acerca de lo que sentimos por aquel lugar, lo respetamos o no.

La mujer y el hombre deben de tener en cuenta el efecto que ha de tener su vestimenta en otros hermanos en Cristo, para que no sea llamada la atención a sus cuerpos y atraer pensamientos sexuales al sexo opuesto. Aún así tenemos que mantener en mente que por la sencilla razón de que una persona tenga deseos lasciviosos hacia una (o), no significa esto que estemos vestidos necesariamente mal o provocativamente. El hombre no necesariamente tiene pensamientos inicuos hacia una mujer por el tipo de ropa que esta este usando. En distintas ocasiones he oído a mujeres decir “ese hombre me quito la ropa con los ojos”, y estas mujeres no estaban vestidas provocativamente, sino que la mente de aquel que la estaba mirando era una mente sucia y necesita que esta sea renovada (Efesios 20:24). El hombre y la mujer cristianos deben de ser disciplinados para mirar y pensar en las cosas correctas. (Filipenses 4:8)

…no con peinado ostentoso, ni oro, ni perlas, ni vestidos costosos,

El peinado que la mujer debe llevar no debe ser escandaloso, ni ostentoso. Ciertas mujeres del tiempo del apóstol Pablo se eran dadas al extremo uso de prendas; entretejían adornos de oro y perlas en sus peinados y vestían vestidos costosos para llamar la atención a sí mismas y hacer una exhibición de su ‘status’ social, a lo cual Pablo ordena que esto no sea practicado. Podemos ver que el apóstol no quiere que la norma sea la ostentación sino el orden sobrio con modestia. Una persona que pone mucho énfasis en la decoración exterior de su cuerpo, con exceso de cadenas demuestra que es una persona segura de sí misma y además débil en la fe. Personas así deben de buscar ayuda pastoral y dedicarse mas a la oración.

…Si no con buenas obras, como corresponde a mujeres que profesan piedad

En la siguiente comparación, Pablo exhorta a las mujeres a no estar tan preocupadas en su apariencia física como ya mencionamos, sino que debían estar vestidas de buenas obras, como corresponde a mujeres que profesan la piedad. Las mujeres cristianas, que profesan piedad, deben ser caracterizadas, no por sus adornos externos y ostentosos vestidos y joyas, sino por sus buenas obras, es decir una vida donde el centro de atención sea Cristo y no ellas.

El apóstol Pedro presenta una enseñanza similar:

3 Vuestro atavío no sea el externo de peinados ostentosos, de adornos de oro o de vestidos lujosos, 4 sino el interno, el del corazón, en el incorruptible ornato de un espíritu afable y apacible, que es de grande estima delante de Dios. 5 Porque así se ataviaron en otro tiempo aquellas santas mujeres que esperaban en Dios, estando sujetas a sus maridos. I Pedro 3:3-5.

Fuente: vidaeterna.org

Pastor Cash Luna Fe para poco, fe para mucho

Preséntale al Señor lo que tengas, sin importar cuánto sea. Él obrará siempre porque desea bendecirte.

La palabra fe es muy pequeña, es una sola sílaba pero encierra todo el secreto del Reino de los Cielos. Es como el átomo que puede provocar una hecatombe nuclear si la haces reaccionar en cadena. Jesús nos enseña a caminar por fe, no por vista. De la misma forma que le dijo a la mujer: “grande es tu fe mujer, pide para tu hija lo que quieras”. Ese “lo que quieras”, es decir lo que necesitamos, se esconde en la palabra fe.

En las recientes Noches de Gloria en Pachuca, México, vimos milagros extraordinarios. Uno de ellos le sucedió a un hombre que tenía 22 años de no poder orinar de forma natural. Allí en el lugar donde nos congregamos, le dieron ganas de orinar y llenó una botella que nos llevó como evidencia del milagro. He visto infinidad de milagros económicos, familiares y físicos. Lo digo sin jactarme, porque le he pedido al Señor ser el guatemalteco que más haya visto Su gloria antes de que cierre mis ojos y vaya a Su presencia. Cada vez que veo un milagro me dice: “hijo, estoy vivo”.

Sin fe es imposible agradar a Dios. Acércate a Él creyendo que existe, está presente y te escucha. En la iglesia no podemos atender a cada uno en particular, por eso tenemos grupos en casa para que todos se sientan escuchados. Cuando tienes fe para creer que Jesús está contigo, no necesitas pedir audiencia con ninguno del equipo pastoral porque “el jefe” te atiende personalmente. Jesús nunca dio consejería. Cuando dos hombres lo detuvieron para que emitiera Su juicio sobre una herencia, Él les dijo que dejaran la avaricia y continuó Su camino. Yo predico la Palabra que Él me manda decir, funciona para quien la cree, de lo contrario, debes pelear tu batalla de fe.

En Pachuca me dijo: “quiero que le enseñes a Mi pueblo lo que mejor sabes hacer: creerme”. Nada es imposible para aquel que cree en Dios todopoderoso. Dejar que la fe actuara fue lo que hizo a un lado la discriminación racial cuando Jesús habló con la Samaritana. También fue lo que permitió que el centurión obtuviera sanidad para su siervo, porque Jesús le dijo: “ni aún en Israel he hallado tanta fe”. Usa la medida de fe que Dios te ha dado.

Fe que multiplica

Mateo 14:14-18 relata: Y saliendo Jesús, vio una gran multitud, y tuvo compasión de ellos, y sanó a los que de ellos estaban enfermos. Cuando anochecía, se acercaron a él sus discípulos, diciendo: El lugar es desierto, y la hora ya pasada; despide a la multitud, para que vayan por las aldeas y compren de comer. Jesús les dijo: No tienen necesidad de irse; dadles vosotros de comer. Y ellos dijeron: No tenemos aquí sino cinco panes y dos peces. El les dijo: Traédmelos acá.

Muchos critican la construcción de un templo grande pero no han leído que en las Escrituras siempre se habla de multitudes. El único momento que habla de un grupo pequeño es cuando dice: “no temáis manada pequeña porque a vosotros le ha placido a Dios darles el Reino”. Construimos un templo más grande porque tenemos la bendición de ser cada vez más los que compartimos el testimonio y los creyentes se multiplican.

Entonces, en este pasaje, los apóstoles intentaban darle consejo al Señor que les pidió que solucionaran el problema, además de darles la forma de hacerlo. Todo lo que Jesús pide y ordena es posible, todo se puede hacer si le creemos. Pero los discípulos le respondieron con su mente humana y Él les pidió que le llevaran lo que tenían. Nunca se trata de cuánto tienes, sino de a quién se lo entregas.

Mateo 14:19-21 continúa el relato: Entonces mandó a la gente recostarse sobre la hierba; y tomando los cinco panes y los dos peces, y levantando los ojos al cielo, bendijo, y partió y dio los panes a los discípulos, y los discípulos a la multitud. Y comieron todos, y se saciaron; y recogieron lo que sobró de los pedazos, doce cestas llenas. Y los que comieron fueron como cinco mil hombres, sin contar las mujeres y los niños.

De nuevo vemos que la multitud es atendida a través de los discípulos, por eso en Casa de Dios seguimos el modelo de Jesús y organizamos grupos en casa. Lo que ellos tenían era muy poco pero el Señor puede obrar con lo que tengas, sea poco o mucho. Imagina lo que significa darle de comer a tanta gente, tomando en cuenta que incluso hay personas que comen por dos. La abundancia fue tal que incluso recogieron canastas llenas con lo que sobró.

Hace muchos años, cuando mi esposa Sonia y yo aún éramos novios, ella ministraba en un grupo que se llamaba Pan y Palabra porque reunían personas para compartirles las buenas nuevas y además, les daban de comer. Cierta vez que la hermana Tere, nuestra amiga que preparaba la comida, hizo unos tacos muy sabrosos, nos dimos cuenta que al parecer, no alcanzarían. Sonia estaba muy angustiada pero yo le dije que fuera a repartirlos. Cuando me quedé solo, me postré ante el Señor y le pedí que multiplicara los tacos y que incluso alcanzaran para quienes trabajábamos en el equipo. El Señor que hace mucho más abundantemente, proveyó para que ¡yo comiera doble!, porque dice la Escritura que “el obrero es digno de doble salario”.

El Reino sobrenatural de Dios funciona solamente con fe. Yo estudié economía y no hay números humanos que puedan explicar la multiplicación que el Señor hace y que se activa con fe. Mis conocimientos me sirven para mantener el orden en el ministerio pero no para hacer la obra que el Señor me manda. Cuando me pide hacer algo y yo le digo que sólo tengo cinco panes y dos peces, me doy cuenta que Él tiene el control y todo funcionará. Al actuar por fe, muchas veces sientes que tu mente secular será ridiculizada pero no debes temer. Cada vez que alguien pasa por la construcción del nuevo templo me dice que es impresionante y que seguro en la iglesia tenemos un espectacular flujo de efectivo, pero no es así. Yo logro dormir en paz porque sé que todo es y será obra del Señor.

Lo que tienes es suficiente para Su obra

Mateo 15:30-38 narra un nuevo milagro: Y se le acercó mucha gente que traía consigo a cojos, ciegos, mudos, mancos, y otros muchos enfermos; y los pusieron a los pies de Jesús, y los sanó; de manera que la multitud se maravillaba, viendo a los mudos hablar, a los mancos sanados, a los cojos andar, y a los ciegos ver; y glorificaban al Dios de Israel. Y Jesús, llamando a sus discípulos, dijo: Tengo compasión de la gente, porque ya hace tres días que están conmigo, y no tienen qué comer; y enviarlos en ayunas no quiero, no sea que desmayen en el camino. Entonces sus discípulos le dijeron: ¿De dónde tenemos nosotros tantos panes en el desierto, para saciar a una multitud tan grande? Jesús les dijo: ¿Cuántos panes tenéis? Y ellos dijeron: Siete, y unos pocos pececillos. Y mandó a la multitud que se recostase en tierra. Y tomando los siete panes y los peces, dio gracias, los partió y dio a sus discípulos, y los discípulos a la multitud. Y comieron todos, y se saciaron; y recogieron lo que sobró de los pedazos, siete canastas llenas. Y eran los que habían comido, cuatro mil hombres, sin contar las mujeres y los niños.

La gente tenía tanta hambre de Dios que acampaba alrededor de Jesús para escucharle. Búscalo con ese mismo deseo que incluso te haga olvidar que debes comer. Nota que en el milagro anterior recogieron doce cestas con lo que sobró y en este milagro fueron siete. Donde hay fe no hay métodos, fórmulas ni matemáticas humanas que funcionen. Una vez alimentó a cinco mil con cinco panes y la siguiente vez, alimentó a siete mil solamente con cuatro. De nuevo descubrimos que Dios obra milagros con lo que tienes, sea mucho o poco, lo importante es que no digas “no tengo” porque debes estar convencido que todo lo tienes y todo lo puedes en Cristo que te fortalece. Nunca veas lo que no tienes, preséntale lo que tengas porque el Señor lo usará para hacer milagros en tu vida. Lo mismo sucedió con el profeta que le preguntó a la viuda “¿qué tienes?”. Los milagros ocurren cuando vemos lo que tenemos y dejamos de quejarnos por lo que no tenemos. Una queja nunca ha producido bendición de Dios.

Discípulo obediente

Mateo 16:5-8 cuenta lo que sucedió en otra oportunidad: Llegando sus discípulos al otro lado, se habían olvidado de traer pan. Y Jesús les dijo: Mirad, guardaos de la levadura de los fariseos y de los saduceos. Ellos pensaban dentro de sí, diciendo: Esto dice porque no trajimos pan. Y entendiéndolo Jesús, les dijo: ¿Por qué pensáis dentro de vosotros, hombres de poca fe, que no tenéis pan?

En este pasaje, los discípulos tenían miedo porque no se habían preparado. El Señor era un maestro exigente que venía a establecer un reino y no salía por las calles tirando besos y saludando suavemente con la mano. Cuando te acercas a Él y te pide hacer algo pero tu respuesta es “no tengo”, estás en serios problemas. Lo mismo sucede en Casa de Dios, algunos dicen que quisieran formar parte de mi equipo pero no saben que soy muy exigente y nunca acepto un “no” por respuesta.

Jesús te dirá “hombre de poca fe” si le responde “no tengo”. Deja de pensar con tu mente humana y activa tu fe. Dentro de tu corazón debes pensar “todo lo tengo y todo lo puedo porque soy hijo del Dios todopoderoso”. Eres digno de reprensión si piensas de otra forma y te lamentas por lo que no tienes. Como empresario cristiano posees una ventaja frente a tu competencia porque la fe es tu capital de trabajo más importante. Demuestra que eres un discípulo obediente, presenta tus panes y peces ante el Señor, autor y consumador de la fe.

Mateo 16: 9-12 reprende la falta de fe: ¿No entendéis aún, ni os acordáis de los cinco panes entre cinco mil hombres, y cuántas cestas recogisteis? ¿Ni de los siete panes entre cuatro mil, y cuántas canastas recogisteis? ¿Cómo es que no entendéis que no fue por el pan que os dije que os guardaseis de la levadura de los fariseos y de los saduceos? Entonces entendieron que no les había dicho que se guardasen de la levadura del pan, sino de la doctrina de los fariseos y de los saduceos.

En el original, la palabra “entender” se define como la capacidad de aceptar o discernir una verdad divina. El entendimiento es espiritual, no mental y está dentro de cada uno. Jesús le recordó a Sus discípulos sobre Su gran poder y les demostró que aún no comprendían Su mensaje. Abre tu entendimiento y nota que siempre sobrará cuando le damos al Señor. Él siempre nos dará más de lo que le presentamos. No olvides que eres hijo de Dios y debes creerle, confiar en Su bondad y misericordia. Él hará los milagros porque es el mismo de ayer hoy y siempre. Nunca será escaso para ninguno de Sus hijos.

El Señor nos recuerda que es capaz de bendecirnos siempre. Créele ahora tal como le creíste por tu primer salario, por tu matrimonio y tu familia. Ahora que tienes tu empresa, créele que te bendecirá también en lo grande porque no es un Dios de escases sino de abundancia. Nunca dejes de practicar tu fe ya que en tu propia carne no tendrás las fuerzas necesarias para salir adelante. Dios estará contigo sin importar el tamaño del desafío, es el mismo que nos dio al inicio y ahora.

La segunda enseñanza que golpeó severamente mi alma y espíritu es la medida de fe que cada uno tiene. Él me dijo que tuvo una persona capaz de creer por darle de comer a miles pero dentro de esa multitud aún había gente que no creía. Dentro de una empresa, hay un dueño que puede creerle por el pago de una planilla de mucha gente y arriesga hasta su casa por esa fe, pero hay trabajadores que no pueden creer porque el Señor les abunde lo que ganan. Dentro de la iglesia, hay personas que creen porque obtendrán miles pero otros que escuchando el mismo mensaje, no son capaces de creer por obtener cientos.

El Señor dice que a todos nos ha dado una medida de fe pero no todos la utilizamos. Unos desean avanzar y crecer mientras otros se conforman. Deja esa actitud pasiva que no ejercita tu fe, no te acomodes para que otros trabajen por ti. No desperdicies ese mundo sobrenatural que se activa por fe. Yo me conmuevo y no me siento digno de toda la bendición que el ministerio recibe. Le pregunto al Señor por qué hacemos cruzadas, porqué construimos otro templo más grande cuando algunos no tienen donde congregarse y Su respuesta es que cada quien recibe según utiliza Su medida de fe.

Tú decides cómo usar la fe que has recibido, que es certeza en lo que se espera y convicción de lo que no se ve. Úsala sin pensar en las limitaciones humanas. No hagas cálculos, imita al niño que presentó lo que tenía y fue testigo de un gran milagro de provisión. Jesús usará lo que tienes, no lo que te falta. Preséntale todo lo que posees para que lo multiplique, así funciona la fe. Casa de Dios es un ejemplo de la fe que el Señor multiplica. Alégrate por tener quien te enseñe a ser hombre de fe y recuerda que la Biblia dice: “acuérdate de tus pastores que te enseñaron la Palabra, considerad cual ha sido el resultado de su conducta e imitad su fe”. La fe es impulso para actuar. No esperes más y ponla a trabajar, no te quedes encerrado en un cuarto orando porque, creer es hacer.

En las primeras Noches de Gloria en Cancún, el Señor me pidió que le entregáramos los ingresos completos y así lo hicimos. Repartimos toda la ofrenda a quienes no tenía qué comer, sin detenernos a pensar cómo financiaríamos las siguientes cruzadas. No hay mejor cosa que estar en las manos de Dios que nos manda actuar y nos provee para que podamos cumplir Sus órdenes. Entrégate a Él por completo, no a medias. Pídele que te enseñe a usar la fe que te ha dado para Su gloria y honra. Dale gracias porque con Su hijo recibimos todo lo demás que necesitamos. No lo pienses más y abandónate en Sus manos.

El poder de un mensaje completo

1ª Corintios 15:1-8

Introducción

Si nosotros tratamos de hacer caminar la carrocería de un automóvil sin motor, nuestros esfuerzos serían infructuosos; pues requiere del motor para caminar. Pero utilizamos el motor sin las demás partes, no sería de mucha utilidad.
Se requiere que ambas partes se complementen para que puedan ejercer la función para la que son diseñadas y fabricadas En estos días a nuestro alrededor existe un enorme auge por la cuestiones religiosas, centradas en Jesús y su muerte en la cruz del calvario. Para la gran mayoría de las personas, esto termina el día viernes o solo es este día el importante.

Sin embargo el dejar hasta ahí la historia o relato o evento de la misión de Cristo, no serviría de mucho a la humanidad; es más a la gran mayoría de las personas no le deja más que un sentimiento de reflexión. Creo firmemente que el Señor deseaba más que solo pensar y saber en este evento de la muerte de Jesucristo. La mayoría de los mensajes emitidos en estos días son como automóviles sin motor no nos llevan a ningún lado y menos producen una cambio significativo en los corazones de las personas.
Si la historia la dejásemos hasta ahí, el sacrificio de Cristo sería un mártir más que añadir a la historia universal, un sacrificio inútil, si no trajese junto con él algo de beneficio para quienes fueron el motivo de tal forma de morir. Es de vital importancia que conozcamos la parte culminante de la misión de Cristo, que es la resurrección; pues esta hace la diferencia entre las religiones del mundo y la verdad de Dios. Pablo sabía que entre los habitantes de Corinto, había una corriente religiosa que decía que la resurrección de mos muertos no existía y que Jesús no había resucitado.
Observemos como Pablo en este pequeña porción de hoy no habla de la importancia de lo completo del mensaje de Dios, el cuál así, completo tiene el poder de transformar la vida de quién lo escucha con fe.

I. El poder de un mensaje que se recuerda (v.1) “Además os declaro, hermanos, el evangelio que os he predicado…”

Han pasado aproximadamente 25 años después de resurrección de Cristo y en tan poco tiempo a los corintios es necesario recordarles el mensaje de salvación. En otras versiones de la Biblia dice: “Hermanos, les recuerdo la Buena Nueva…” El propósito de la muerte de Jesús fue liberar de la pena de muerte eterna al ser humano; quién se encaminaba hacía la perdición eterna; por el sencillo hecho haber nacido con una naturaleza pecadora.

Bueno pues este mensaje de salvación que los corintios tenían que recordar lo estaban olvidando, aunque algunos lo estaban cambiando, al parecer por que su lógica no alcanzaba a comprender el amor y los caminos de Dios. Perdidos en sus huecas filosofías y razonamientos iban poco a poco diluyendo el mensaje que Dios quería que permaneciera para la humanidad en todas las épocas y naciones. En estos días pareciera que alguno olvidad el ¿por que? y el ¿para que? de la muerte de Jesús. Perdidos en un mundo de ideas y opiniones personales, el mensaje que quiere Dios que recordemos, para empezar muchos no lo conocen.
En estos días escuchaba a un personaje de la ICR que decía que la mayoría de las personas en México conocen pasajes, personajes, eventos, palabras, frases, etc; de la muerte de Cristo a través de películas, programas, documentales, opiniones de terceros, eventos masivos, etc; es decir de fuentes poco objetivas. Muy pocos han ido al única fuente fidedigna de los eventos que Dios quiere que recordemos.
Es importante hacer memoria de estos eventos, pues no solo deben ser mensajes para llenar mentes vacías, sino para hallar la libertad en todos los sentidos de nuestra vida. Al hacer un verdadero recordatorio de todo lo que Jesús ha hecho por nosotros, nuestra vida debe ser transformada a la imagen de su gloria y victoria.

II. El poder de un mensaje salva (v. 2) ” por el cual asimismo… sois salvos…”

El verdadero mensaje que Pablo invitaba a los corintios a recordar; tiene la particularidad de salvar a la persona que cree en este mensaje. Nos hemos estado acostumbrado a salvaguardar nuestras tradiciones, sin saber si verdaderamente son nuestras, además sin saber que podemos aprender de ellas, o como nos beneficiamos de ellas.
Es importante que este tiempo de recordar lo que Cristo hizo por nosotros, no debe ser recordado de manera pasiva; pues la Biblia dice que tiene poder para salvar a todo aquel que cree en él (Romanos 1:16). Este mensaje completo tiene la función de restaurar las relaciones entre Dios y los seres humanos. Este mensaje nos hace atravesar el abismo de nuestro pecado para ponernos delante del mismo Dios de los cielos, de la tierra y de todo el universo y venir a ser parte de la familia eterna de Dios. Todos los seres humanos necesitan ser salvados,

1. En primer lugar de la muerte eterna a la cual estamos destinados por ser pecadores (Romanos 3:26)

2. Segundo lugar ser salvados del poder del pecado que nos hace tropezar en la vida y que nos roba las oportunidades de vivir vidas felices y plenas de acuerdo al plan de Dios

3. Tercer lugar ser salvados de nuestro enemigo: Satanás, quién busca arrastrarnos hacía su oscuro mundo y desde luego a la eternidad junto con él y sus huestes de demonios

4. Cuarto lugar no salva de la muerte; no de la primera sino de la segunda y definitiva; dándonos además una esperanza firme de vida eterna al lado de Jesucristo. En pocas palabras este mensaje nos hace libres para estar libres con nuestro creador.

III. El poder de un mensaje debe estar completo (v. 3-8) “…y que resucitó al tercer día, conforme a las Escrituras”

Pero ¿en que consiste este mensaje que algunos debemos recordar y para otros anunciar?

Cristo murió por nuestros pecados: Esta es la primera parte de este mensaje; y al que se enfatiza mucho. Desde luego es de mucha relevancia la manifestación del gran amor de Cristo por cada uno de nosotros. En ofrecerse voluntariamente en nuestro lugar, sufriendo y experimentar lo que a nosotros nos tocaba vivir, es parte de este mensaje que nos acerca a Dios. Pero esta sola parte por si misma no podría acercarnos; Jesús tendría que cumplir todas las cosas que prometió además de que necesitaba vencer a los principales enemigos de Dios y de su obra: A Satanás y la muerte.

Cristo resucitó al tercer día: Esta parte enciende el poder de Dios del mensaje; pues Jesucristo es levantado siendo vencedor de las fuerzas más poderosas de las cosas creadas en este universo. Esta parte la olvidamos o no le damos la importancia que debiera y es está la que hace efectiva y útil la muerte de Jesús en la cruz. Si Cristo solo hubiera muerto y no resucita; entonces nuestra fe sería vana y estaría depositada en un muerto y su muerte no serviría de mucho al menos no para abrir las puertas del cielo para todo aquel que cree en él.

Desafío

En estos días de recordar; es importante recordar el mensaje que hemos recibido al paso de los años para nuestra salvación. Un mensaje que es importante mantener vivo y fresco en nuestras mentes y corazones, pues es a través de él que muchas personas encontraran el camino a Dios y una vida con propósito y eternidad. Pero el mensaje debe ser completo; pues fragmentado o desequilibrado no cumple su función y su poder no se manifiesta en toda su magnitud. Al señor le ha placido darnos todas las cosas a través de la persona de Jesús; quién vive y esta cerca de ti, invítalo hoy a vivir en ti y si ya lo conoces déjalo tomar más y más posesión de tu vida.

Fuente: centraldesermones.com

El peligro de dormirse en los sermones

Hechos 20:7-12

INTRODUCCIÓN

He predicado en muchas iglesias, congregaciones y misiones tanto del presbiterio “Pablo” así como de otros presbiterios y movimientos evangélicos. También he asistido a conferencias diversas; talleres; platicas etc. y en todas ellas he visto un mal común: Un hermano o unos hermanos que se duermen en las predicaciones o conferencias. Llegue a pensar con gran preocupación que era yo el causante (despiértelo usted). Pero con el correr del tiempo y para descanso de mi alma me pude dar cuenta que no era yo, si no ellos los causantes del sueño.

Ya que incluso durante las charlas de los considerados grandes oradores se puede observar este fenómeno (Con José Luis González Tadei). En la porción que acabamos de leer podemos observar como ya en la época bíblica y ante un gran siervo de Dios hubo un hermano que se durmió en la predicación. PERO VEAMOS A CONTINUACIÓN EL PELIGRO DE DORMIR:

I. LA PRINCIPAL CAUSA DE DORMIRSE EN LAS PREDICACIONES ES LA FALTA DE ATENCIÓN A LA PALABRA DE DIOS (V.9):

A) Algunos que se duermen tienden a culpar siempre la persona que esta predicando (Es que el hermano no se preparo, o es que es muy mal predicador etc. >> pero auque predique el mismísimo Billy Grham se dormirían).

B) Pero el pasaje nos deja entrever que el único que se durmió fue EUTICO, o sea que el motivo de su sopor no fue la vos chillona de Pablo, ni lo extenso del discurso, si no su falta de atención a la Palabra de Dios. (los tres tipos de atención:

1.Atención Dispersa;

2.Atención Emocional Hch. 8:9-10 necesitan de grandes estímulos externos;

3.Atención Consciente: están todos los sentidos y no son necesarios los estímulos externos. <> este tipo de atención genera: templanza y auto disciplina y desarrolla la inteligencia del individuo).

II. EJERCITÉMONOS EN IDENTIFICAR LAS DISTRACCIONES (HE. 5:14):

A) La dispersión mental o falta de concertación: Una persona que no es capaz de estar concentrada en algo será presa fácil de la distracción. Pr. 1:24.

B) El espíritu de critica: escuchan para ver que encuentran de malo en el expositor (por una frase se cayo la predicación>> Sequito). Mt. 9:4.

C) Los factores psicológicos: Preocupación, tribulaciones. Ex. 6:9.

D) El escuchar defensivamente: Cuando el predicador esta diciendo algo que me incomoda. Mr. 11:18.

E) Los visuales: Mirar el reloj, Voltear a ver lo que una persona hace, prestar atención a un sonido, falta de motivación (ya lo se todo).

III. AYUDAS PARA PODER TENER CONCENTRACIÓN (MT. 13:16):

A) mira directamente a los ojos. (lo de la nariz, los militares).

B) Mantén tu atención en estado de alerta. (concéntrate en la persona que esta compartiendo el tema, esta alerta para cuidar que tu mirada no se desvíe). Pr. 8:34.

C) Oye con los oídos espirituales I Sam. 3:19 Lo que la Palabra opera en nuestra conciencia >> en lo que estamos mal. (la hipermetropía >> no podemos ver en que estoma mal nosotros mismos).

D) (Samuel escucho la voz de Dios que ni el mismo Elí pudo escuchar y lo pudo hacer por la siguientes causas: Las condiciones adecuadas para escurra la voz de Dios son: · Estar cerca de la presencia de Dios (Si lees la Biblia, si oras, etc). I Sam. 3:3-4.

Aprender a estar en quietud. Ec. 9:17

Vivir en integridad I Sam. 3:20



IV. DIOS NOS QUIERE ALENTAR DE NUESTRO SUEÑO DE MUERTE (HCH. 20:10-12):

A) Pablo abrazo a este joven y lo revivió nuestro Señor quiere despertar a todos aquellos que se encuentren dormidos espiritualmente y lo hace a través de su misma palabra: · La Biblia es nuestro alimento.

Nos hace crecer espiritualmente.

Nos estimula.

Nos da descanso.

Nos nutre. (Los enanos espirituales).

Aviva el fuego del don de Dios (El fuego necesita oxigeno, combustible).

B) Debemos proponernos de ahora en adelante escuchar con atención y entonces y solo entonces resucitaremos del letargo en el que estamos.

CONCLUSIÓN

Muchos con tristeza lo digo van al templo solo a dormir, el peligro de este sueño de muerte es algo así como el sueño que les da a los alpinistas de montañas muy frías como el Everest.

Fuente: centraldesermones.com

¡Consumado es!

Juan 19:30

INTRODUCCIÓN

Los evangelios presentan una serie de cuadros de la vida de Cristo. Los primeros son preciosos. Nos hablan de una luz que llega a Belén y que desde allí había de alumbrar a todo el mundo. Unos años este cuadro nos muestra el poder de Jesús en ciegos que ahora podían ver, cojos que podían caminar, un muerto resucitar, multitudes que son alimentadas milagrosamente, pecadores que encuentran la esperanza en sus palabras. Pero hay un enorme cambio en los temas de estos cuadros de la vida de Jesús. Sucede lo inesperado. Estos cuadros cambian de colores brillantes, y se tiñen de colores oscuros. Vemos a un Cristo sufriendo los horrores de una crucifixión, cargando una pesada cruz en la que más adelante sería colgado en medio de dos ladrones. Contemplamos a un hombre recibir una serie de insultos y burlas, recibir latigazos en su espalda, y puñetazos y escupitajos en la cara. Y finalmente, lo escuchamos gritar con las últimas fuerzas que le quedan: ¡Consumado es! Estas palabras fueron pronunciadas con tanta intensidad porque quería llamar la atención de todos los que estaban a su alrededor. Y mientras aquellas personas se preguntaban qué significaban esas palabras, dice la Biblia que Jesús… inclinando la cabeza, entregó el espíritu. Estas palabras significan mucho más que sus últimas palabras con vida. Significan mucho más que el fin de la agonía infernal que acababa de experimentar. ¡Consumado es! Se trata de dos palabras que tuvieron significados diferentes, pero interesantes que consideraremos brevemente.

I. PARA SUS DISCÍPULOS FUERON PALABRAS DE DERROTA

A. Al menos un discípulo, Juan, estaba presente en la cruz. Vr. 26 Él iba a llevar el reporte a los demás discípulos. Imagínense la confusión de ellos cuando Juan les narró los hechos de la cruz, y terminando su relato como aparece en el vr. 30 Cuando Jesús tomó el vinagre, dijo: ¡Consumado es! E inclinando la cabeza, entregó el espíritu. Juan no podía creer lo que acababa de presenciar. La idea del Cristo muerto en manos de sus enemigos iba totalmente en contra de todas sus expectativas. B. También sabemos que el ánimo de los demás discípulos no era nada optimista. Aquellos hombres que escucharon el reporte de Juan, estaban sentados, en silencio, con los ojos fijos en el suelo escuchando las palabras de Juan. Cuando terminó, nadie se movió. Puedo imaginarme a Pedro sacudir la cabeza diciendo ¿Y eso es todo? ¿Eso es lo que ganamos con todo lo que hemos hecho? ¿Dejamos nuestros hogares y trabajos sólo para esto? ¡Creo que hubiera sido mejor haberme quedado pescando! Con toda seguridad, Juan contagió su desánimo a los demás discípulos.

Lucas 24:13-21 dice: 13 Aquel mismo día, dos de los discípulos se dirigían a un pueblo llamado Emaús, a unos once kilómetros de Jerusalén. 14 Iban hablando de todo lo que había pasado. 15 Mientras conversaban y discutían, Jesús mismo se acercó y comenzó a caminar con ellos. 16 Pero aunque lo veían, algo les impedía darse cuenta de quién era. 17 Jesús les preguntó: —¿De qué van hablando ustedes por el camino? Se detuvieron tristes, 18 y uno de ellos, que se llamaba Cleofás, contestó: —¿Eres tú el único que ha estado alojado en Jerusalén y que no sabe lo que ha pasado allí en estos días? 19 Él les preguntó: —¿Qué ha pasado? Le dijeron: —Lo de Jesús de Nazaret, que era un profeta poderoso en hechos y en palabras delante de Dios y de todo el pueblo; 20 y cómo los jefes de los sacerdotes y nuestras autoridades lo entregaron para que lo condenaran a muerte y lo crucificaran. 21 Nosotros teníamos la esperanza de que él sería el que había de libertar a la nación de Israel. Pero ya hace tres días que pasó todo eso.

Note la amargura de sus voces. Era como si estuvieran diciendo: “Teníamos grandes sueños y grandes esperanzas, pero ahora todo se ha ido; nos hemos quedado sin nada. No hay nada qué hacer; Si algo iba a suceder, ya es demasiado tarde, pues han pasado tres días”.

D. ¡Consumado es! Para sus discípulos estas eran palabras de derrota, como si le hubieran apostado todo a Jesús… y hubieran perdido.

II. PARA LOS ENEMIGOS DEL SEÑOR FUERON PALABRAS DE RENDIMIENTO

A. En la Biblia descubrimos que cada paso en la vida de Jesús era una batalla a muerte contra Satanás.

1.Satanás movió a Herodes para que matara a todos los bebés en Belén para matar al niño Jesús.

2.Luego lo vemos personalmente tentando a Cristo en el desierto, retándolo a que se aventara desde la cima del templo para morir.

3.Luego vemos cómo engañó a Pedro para convencerlo de que no muriera en la cruz.

4.Finalmente vemos que entró en Judas Iscariote para traicionar y vender a Cristo con sus enemigos.

5.Además, los constantes rechazos de la misma gente entre la que hizo milagros.

B. Sin embargo, la Escritura nos aclara lo que la cruz representó para los enemigos de Cristo.

1 Corintios 2:7-8 – Pero hablamos sabiduría de Dios en misterio, la sabiduría oculta que Dios predestinó antes de los siglos para nuestra gloria, 8 la cual ninguno de los poderosos de este mundo conoció, porque si la hubieran conocido, nunca habrían crucificado al Señor de la gloria.

1.Satanás saboreó su triunfo en la cruz de Cristo y creyó haber destruido el plan de Dios para la salvación de los hombres. La traición de los judíos envío a Cristo a la cruz. Los soldados romanos fueron los que pusieron los clavos a Jesús en la cruz. Pero el que tomó todo el crédito por la muerte de Cristo fue el diablo, que crucificó al Señor de la gloria. Literalmente se estaba cumpliendo la antigua profecía dada en Génesis 3:15: esta te herirá en la cabeza, y tú la herirás en el talón.

2.Cuando Jesús gritó que todos estaba consumado, queriendo decir que cualquier otro sufrimiento sería en vano, Satanás estaba convencido de que había sido el triunfador. Pensó que había derrotado al Señor; pensó que el plan de Cristo había fracasado y que sus planes prevalecerían sobre los de Cristo. Pero este gozo sólo le duraría unas horas nada más. Su desengaño fue una terrible pesadilla con la que nunca contaba.

III. PARA EL DIOS EL PADRE FUERON PALABRAS DE CUMPLIMIENTO

El vr. 23, 28 y 36 repiten una frase muy interesante: para que la Escritura se cumpliera.

A. Tanto las profecías como las demandas de la ley se habían cumplido. Jesús dijo 17» No penséis que he venido a abolir la Ley o los Profetas; no he venido a abolir, sino a cumplir, 18 porque de cierto os digo que antes que pasen el cielo y la tierra, ni una jota ni una tilde pasará de la Ley, hasta que todo se haya cumplido. Todas las profecías hechas en relación con la vida y sufrimientos de Cristo se estaban cumpliendo. Como nunca antes se habían cumplido todas las exigencias del Dios que es tres veces santo. Nadie, ningún solo hombre había podido cumplir completamente con la ley de Dios. Todos habían fracasado, pero Jesús fue el único que llevó una vida plenamente recta ante los ojos de Dios.

B. La paga por el pecado se había cumplido por completo. La etiqueta del precio del pecado es la muerte. La muerte de Cristo fue el pago total. Era imposible que se hubiera pagado de otra forma.

C. Consumado es significa que no se puede hacer nada más ni se necesita nada más para asegurar la salvación de los pecadores. Hebreos 10:11-12 dice: 11 Ciertamente, todo sacerdote está día tras día ministrando y ofreciendo muchas veces los mismos sacrificios, que nunca pueden quitar los pecados. 12 Pero Cristo, habiendo ofrecido una vez para siempre un solo sacrificio por los pecados, se ha sentado a la diestra de Dios.

1.Durante cientos de años, ríos de sangre habían corrido desde el altar de Dios. Sin embargo, el precio del pecado nunca se había pagado. La obra de los sacerdotes había sido imperfecta. Cada día que pasaba traía nuevos pecados y con él nuevas demandas de sangre.

2.Pero la Biblia enseña que lo que miles de sacrificios de animales no pudieron hacer, nuestro Señor lo pudo hacer con UN SOLO SACRIFICIO HECHO UNA VEZ Y PARA SIEMPRE.

3.El famoso pintor y escultor Miguel Angel es considerado uno de los grandes artistas de todos los tiempos. Se dice que cuando este hombre comenzaba una de sus obras, la abandonaba en un arranque de su mal carácter, de modo que él dejó más obras inconclusas que las que completó. En Florencia, Italia, hay una amplísima muestra de sus obras que nunca terminó.

4.Qué diferencia con el Señor Jesucristo: no dejó nada inconcluso. Nada iba a impedir que culminara su gran sacrificio por nuestros pecados, porque no hay nada que pueda detener su mano. Todo lo que Dios se propone lo hace y lo termina por completo. Él ofrece la salvación como una obra totalmente terminada. No queda nada para que usted o yo hagamos. Y esto nos lleva a la siguiente pregunta: ¿Qué significan estas dos palabras para los hombres y mujeres de hoy?

IV. PARA EL CREYENTE EN CRISTO SON PALABRAS DE SEGURIDAD

A. Esto significa que la salvación del verdadero creyente es totalmente segura. Cristo lo hizo absolutamente todo. Muchos creen que la muerte de Jesús en el Calvario hizo posible la salvación de los pecadores. Pero decir eso es restarle toda su virtud y minimizar la obra de Cristo. Decir eso es decir que en la cruz nadie fue realmente salvo; es decir que no fue comprada la salvación de nadie; es decir que sólo se consiguió la POSIBILIDAD. Pero la Biblia enseña claramente que sin derramamiento de sangre NO HAY remisión de pecados. Y como la sangre de Cristo fue derramada, entonces en la cruz Cristo compró todo lo que necesitamos los pecadores para ser salvos. Cristo compró EFECTIVAMENTE a los que son suyos.

B. Cristo dijo: Mi vida pongo por las ovejas. Él vino a morir por su pueblo. Vino a morir por sus ovejas; vino por los que el Padre le había dado; vino a morir por su iglesia. Vino a salvar lo que se había perdido. Y las maravillosas noticias de la cruz, son que Cristo tuvo éxito en lo que él se propuso hacer. Así que el que se ha arrepentido de sus pecados y creído en Jesús como su salvador personal puede oír las palabras de Jesús como una garantía de que su salvación está asegurada, pues todo lo hizo el Señor. Lo único que hicimos fue recibir la salvación como un regalo. Todo depende de Él. Por eso toda la gloria es para Él. El creyente no está tratando de ser salvo, sino que sabe que todo ha sido pagado; todo ha sido cumplido por Jesús.

C. Algunos cristianos que dicen haber creído en Jesucristo como su Salvador, pasan los días preocupándose por si Dios verdaderamente los ha aceptado. Nunca están seguros de su relación con Dios, y por eso viven atrapados en el desánimo que produce el fracaso ante las tentaciones. Se olvidan que por medio de Cristo han sido hechos ACEPTOS EN EL AMADO. Hermanos, “Consumado es” significa que nuestra aceptación por parte de Dios es completa. Soy acepto por Dios no por lo que hacemos, sino por lo que Cristo ha hecho por nosotros. Estas palabras de Cristo también nos deben animar a continuar en nuestro peregrinar por esta vida, pues si el Señor no escatimó en darnos a su Hijo, tenemos la seguridad de que nos dará todas las cosas que nos hagan falta.

V. PARA LOS PECADORES SON PALABRAS DE SALVACIÓN

A. La muerte de Cristo es la única solución para la necesidad más grande de todos los hombres: el perdón de sus pecados. Ningún pecado es imperdonable. No hay ninguna alma que quede fuera del alcance del poder de la sangre de Cristo. No hay ningún pecador por más vil que sea que no pueda ser perdonado si viene a Cristo. Tal vez alguien piense que ha sido tan malo que Dios no quiera perdonarlo. Pero Cristo dijo: El que viene a mí, no le echo fuera. Venid a mí, todos los que están cansados, que yo los haré descansar.

B. ¡Consumado es! Son palabras que indican que no hay nada que el hombre pueda hacer para salvarse a sí mismo. La Biblia enseña que el hombre sin Cristo está muerto. Como cualquier muerto, no puede hacer nada para revivir. Necesita recibir la vida desde afuera. Por eso la salvación es una obra terminada, y no un proyecto que puede hacer uno mismo. Las buenas obras no pueden ganar la salvación. Por más sincera que sea su devoción, eso no puede pagar sus pecados.

C. La muerte de Cristo tiene una razón muy sencilla: nuestros pecados. No fue otra cosa más que nuestros pecados lo que llevó a Cristo a la cruz. No hay más grave delito que perseguir en todo el universo que el pecado suyo y mío. Fuera de Cristo, no existe ninguna esperanza. Si Ud. nunca se ha arrepentido de sus pecados, le exhorto a que en este día Ud. clame a Cristo por la salvación de su alma. No hay nada más que hacer al respecto que reconocer nuestra culpa ente él y acudir a Jesucristo para recibir el perdón de sus pecados.

CONCLUSIÓN

¿Qué significado tiene para Ud. hoy las palabras de Cristo cuando dijo “Consumado es”?

Si Ud. vive como si los eventos sucedidos en la ciudad de Jerusalén hace dos mil años no tienen mayor importancia en su vida hoy, estas palabras son una seria advertencia a su incredulidad. Sus palabras representan una advertencia del grave peligro que Ud. corre. La Biblia enseña que Cristo murió para salvar a los pecadores de la muerte eterna. Aquellos que no creen en la necesidad de realidad de un juicio de Dios al final de esta vida,

Si Ud. ha pasado mucho tiempo confiando en sus esfuerzos personales para salvar su alma, yo le invito a abandonar esos esfuerzos inútiles y acercarse a Cristo para obtener verdaderamente el perdón de sus pecados por la sangre que él derramó en la cruz. Debe estar dispuesto a dejar la vida que ha llevado hasta ahora y acercarse en completa humildad ante él.

Si Ud. está luchando en medio de alguna aflicción, alguna tragedia, algún dolor, algún desánimo, alguna tentación, estas palabras de Jesús son palabras de aliento y esperanza. Cristo no sólo murió para que tengamos vida eterna, sino para que los suyos tuviéramos ánimo y coraje para vivir en un mundo de angustia, aflicción y lleno de imperfecciones. Para vivir gozosos en la tribulación.

Si Ud. se está esforzando en servir a Dios, estas palabras son un llamado a continuar perseverando en la gracia que un día nos salvó. Son palabras que nos deben llenar de agradecimiento por la gran obra que Dios hizo por nosotros. Son palabras para seguir firmes hasta que él venga.

Fuente: centraldesermones.com

Cuando Dios se cansa

El Señor es paciente y misericordioso. Demuestra con tu vida ejemplar que agradeces Su sacrificio de amor.

Hay situaciones que nos desgastan, nos hacen perder la tolerancia, la paz y tranquilidad. Las circunstancias adversas nos irritan y provocan relaciones ásperas con las personas que nos rodean. Es necesario que revisemos nuestro comportamiento para evitar consecuencias graves que después no podamos arreglar. He tratado con matrimonios que llevaron su relación al extremo. Se desgastaron al punto que se pierde cualquier esperanza de reconciliación y lo único por hacer es afrontar la separación de la forma menos dolorosa. Es una lástima que los humanos llevemos siempre las cosas al límite donde ya no hay salida. Intentamos recuperar a los hijos cuando ya es imposible que vuelvan. Buscamos ayuda para nuestro matrimonio cuando ya nos sacaron las maletas a la calle. Sabemos lo que tenemos hasta que lo perdemos.

De la misma forma que llevamos nuestra tolerancia al límite, hemos desgastado la tolerancia de Dios. Estamos hechos a Su imagen y semejanza, nos cansamos porque a Él también le ha sucedido. Nos irritamos pero también irritamos a otros, aunque preferimos ver lo malo que nos hacen antes de reconocer que también hacemos cosas desagradables. La esposa puede decir con lujo de detalles todo lo que su esposo le ha hecho desde el noviazgo. Cuenta cómo le descubrió la primera infidelidad pero se casó con la certeza de que cambiaría. Ahora lo mantiene, le aguanta sus berrinches, etc., etc. Pero esa misma esposa es incapaz de reconocer sus errores y tiene mil argumentos para justificar su mal humor, descuido y depresión. Ante las críticas nos defendemos y asumimos un proceso de negación porque es desagradable que nos confronten. El problema siempre es de otros.

Hijo prudente y sabio

Proverbios 10:1 advierte: El hijo sabio alegra al padre, pero el hijo necio es tristeza de su madre.

Todos somos hijos, unos alegramos y otros entristecemos. El pasaje es muy claro pero no se detiene a explicar lo grave de la necedad extrema que es capaz de desgastar la paciencia de los padres. Los adolescentes sobre todo, padecen de necedad excesiva. No escuchan los consejos de los padres porque los creen desconfiados y anticuados. Pero lo que no aprendan de los padres, lo aprenderán de la vida luego de muchos sufrimientos. Los jóvenes no escuchan a su madre cuando les advierte sobre las malas amistades.
Le dicen que Dios se los envió para darles luz, sin darse cuenta que son ellos quienes terminarán a oscuras. Si tu madre te advierte sobre las discotecas le dices que no es malo bailar porque incluso Jesús lo hizo y Él está contigo en cualquier lugar para que nada te suceda. La jovencitas le responde a su mamá que no sea desconfiada cuando le advierte sobre ese muchacho que no parece tener buenas intenciones.

Esas actitudes necias de los hijos son un mensaje del poco valor que le dan al esfuerzo de sus padres. Si el hijo desperdicia su tiempo y no estudia, le dice a su padre que no aprecia la oportunidad que le brinda de tener éxito en la vida. Lo mismo sucede en cualquier relación. Entre jefes y empleados también hay actitudes desgastantes cuando el empleado no aprovecha su tiempo y desperdicia los recursos de la empresa escribiendo mails a sus amigos o “conectando” novias por internet en vez de esforzarse en su trabajo.

Dar para recibir

Efesios 6:1-4 aconseja: Hijos, obedeced en el Señor a vuestros padres, porque esto es justo. Honra a tu padre y a tu madre, que es el primer mandamiento con promesa; para que te vaya bien, y seas de larga vida sobre la tierra. Y vosotros, padres, no provoquéis a ira a vuestros hijos, sino criadlos en disciplina y amonestación del Señor.

Los padres también deben escuchar a sus hijos y tener la habilidad de corregirles. Ellos demandan atención desde pequeños y merecen ser escuchados. Un padre alcohólico debe escuchar a su hijo cuando le pide que ya no beba porque le da miedo verlo borracho. Al continuar con la conducta negativa, le dice al hijo que no le importa su opinión y no valora lo que pide. El mensaje es: “así soy y tienes que aguantarme”. Esta actitud negativa se vuelve un círculo que termina muy mal. Un padre debe escuchar las demandas de sus hijos cuando piden que no sea tan enojado. Acabo de recibir el correo de un joven que fue violado desde pequeño por los amigos borrachos del padre que abusaban de él. Este hombre debió escuchar las demandas de su hijo y dejar de beber pero no lo hizo y le hizo un terrible daño. Debemos cambiar las conductas que lastiman a otros, especialmente a las personas que amamos. Nadie debe acomodarse a tus malos hábitos. No insistas en tener un estilo de vida que trae inestabilidad y dolor. Evita que tus hijos pasen por la pena de sacarte cargado de algún bar o tener que pasar la vergüenza de pedir prestado para pagar la comida o el colegio. Valora lo que te demandan cuando es justo y correcto.

Nuestro Señor es un Dios de amor pero también se cansa de dar y no recibir. En cualquier relación se debe compartir. Dios quería recuperar Su relación con los hombres y para lograrlo hizo un sacrificio que espera agradecimiento. No sean de los que tienen por menos la sangre del Cordero. Él dio lo mejor que tenía por nosotros y pide tu gratitud que se traduce en adoración, obediencia, santidad, arrepentimiento, integridad, cambio de vida, renovación del pensamiento, fe y perseverancias en Su palabra. El Señor dijo: “vosotros sois mis amigos si hacéis lo que os mando”. También dijo: “el que me ama guardará Mi palabra”. Ese es el lenguaje de gratitud que espera escuchar.

Necedad que cansa

Génesis 6:5-7 relata: Y vio Jehová que la maldad de los hombres era mucha en la tierra, y que todo designio de los pensamientos del corazón de ellos era de continuo solamente el mal. Y se arrepintió Jehová de haber hecho hombre en la tierra, y le dolió en su corazón. Y dijo Jehová: Raeré de sobre la faz de la tierra a los hombres que he creado, desde el hombre hasta la bestia, y hasta el reptil y las aves del cielo; pues me arrepiento de haberlos hecho.

Sería terrible que dijera esto ahora cuando dio a Su Hijo para salvarnos y darnos la oportunidad de una nueva vida. Imagina que hoy dijera: “me cansé, se acabó, despídanse de su familia porque mañana no amanecen”. Dios también se cansa a pesar que nos ama y es paciente. Este pasaje describe el momento cuando la conducta de los hombres desesperó al Señor y tomó una decisión radical, tal como a veces hacemos nosotros. Cuando un trabajador no rinde, lo despedimos, eso hizo Dios.

Él nos ha dicho muchas veces cómo debemos comportarnos. Insiste en pedirnos que tratemos bien a nuestros semejantes hasta que llega el momento cuando dice: “no hay más que hacer”. Pero en medio de Su desesperación, desea encontrar a un hombre justo y bueno como Noé que le haga cambiar de parecer y ablande Su corazón. Tú debes ser uno de esos hombres, Dios te busca porque desea encontrar personas con quien pueda tratar y que advierta a los otros de la necesidad de corregir el rumbo. Aquellos que aconsejan facilitan el cambio positivo que alegra al Señor.

Malaquías 2: 17 condena a quienes cansan al Señor: Habéis hecho cansar a Jehová con vuestras palabras. Y decís: ¿En qué le hemos cansado? En que decís: Cualquiera que hace mal agrada a Jehová, y en los tales se complace; o si no, ¿dónde está el Dios de justicia?

Dios se cansa de nuestra necedad de ver bueno lo que realmente es malo. Él es radical, cuando dice “no” es “no”. Su Palabra es clara y directa, no hay vuelta de hoja, no seas necio. Robar y mentir es malo, por el contrario, honrar a los padres es bueno y trae bendición. Entiéndelo y ponlo en práctica sin más escusas. Deja de cuestionar a Dios y preguntarte porqué sufres si eres fiel a Sus preceptos. Esa actitud que reniega de Su misericordia lo cansa y entristece. Un día, el pastor Cash me dijo que la gente que se equivoca y se levanta recibe perdón, pero quienes piden perdón por la misma falta demuestran que no se arrepienten de corazón. Esa insistencia en el mismo error cansa a Dios que es amor y perdón.

Él es paciente y tardo para la ira pero no desperdiciemos Su tolerancia.

Malaquías 3:13-14 expresa la tristeza del Señor: Vuestras palabras contra mí han sido violentas, dice Jehová. Y dijisteis: ¿Qué hemos hablado contra ti? Habéis dicho: Por demás es servir a Dios. ¿Qué aprovecha que guardemos su ley, y que andemos afligidos en presencia de Jehová de los ejércitos?

No reniegues de tu situación hablando mal del Señor. Algunos dicen: “¿de qué sirve consagrarse, buscarle y obedecer Su palabra, si seguimos padeciendo problemas financieros y enfermedades? Esta es una expresión que no reconoce Su bondad y es injusta. Para cualquiera es frustrante que no se valore lo bueno y sólo se critique lo malo. Lo mismo sucede con Dios, nuestra actitud mal agradecida lo aleja.

Valorar Su sacrificio

Por el contrario, he visto personas que sí valoran el sacrificio del Señor que los ha liberado de la esclavitud del pecado y cada vez viven mejor. Para nuestro Él es importante encontrar gente que valore Su amor e intente agradarlo. El hijo pródigo es el ejemplo de alguien que se arrepintió de ser mal agradecido y regresó a pedir perdón a Su padre, valorando cuanto había hecho por él. Es increíble todo el sufrimiento que se hubiera ahorrado si escucha al padre cuando le dijo que todo lo que tenía era suyo. Lo mismo sucede con nuestro Padre Celestial que quiere darnos cuanto tiene, pero antes espera ver tu corazón agradecido que valora lo recibido.

Demuestra que no eres un cristiano que cansa a Dios, ni eres un creyente que lo desespera. Todos los días, revisa tu vida para agradarlo con tu conducta y agradecerle que te tomó por hijo. Pídele que te ayude a cambiar los rasgos negativos de tu carácter y llama Su atención con tu integridad. Dios no se aleja, somos nosotros quienes le damos la espalda. Dile que no quieres ser de los que tienen por menos Su regalo más hermoso y que no quieres perderte la vida eterna junto a Él. Prométele que tu gratitud le sacará una sonrisa y lucharás por mejorar.

Cuando aún no había recibido al Señor, mi padre me dijo: “estoy cansado de ti”. Esa frase me dolió muchísimo y la recuerdo cada vez que deseo cambiar algo en mi vida. Prometí que nunca más iba a despreciar el esfuerzo de mi padre y que lo llenaría de orgullo con una actitud diferente.

Esa decisión marcó el comienzo de mi nueva vida y me hizo descubrir que necesitaba transformarme. Tiempo después, me di cuenta que Dios demanda algo cuando está a punto de dar algo. Siempre hay que dar para recibir y si te cuestiona es porque tiene promesas que darte. Entrégate en Sus manos y deja que te corrija como el Padre cariñoso y paciente que es. Deja que obre en tu vida porque de esa forma te demuestra que eres importante para Él.

Fuente: cashluna.org

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