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Archive for the ‘Estudios Bíblicos’ Category

¿Quiénes serán los 144,000 sellados?

Probablemente durante la primera mitad de la Gran Tribulación 2 testigos proclamarán la Palabra de Dios. A ellos se les dará el poder de matar a aquellas personas que intenten hacerles daño, así como de hacer que deje de llover y hasta de causar plagas. Después de transcurrir 1,260 días (3 ½ años) de haber estado dando testimonio, estos testigos serán asesinados por el Anticristo y sus cuerpos yacerán en las calles de Jerusalén y el mundo entero se fascinará de su muerte. Estarán muertos por 3 ½ días y entonces serán resucitados y serán “raptados” al cielo. Entonces habrá un terremoto que destruirá 1/10 (una décima parte) de Jerusalén y matará a 7,000 personas (Apocalipsis 11:1-14).

Quizás alrededor de esos días Dios escoja a un grupo de 144,000 judíos (12 de cada Tribu) para predicar al Verdadero Mesías. Estos son los judíos que se encargarán de organizar la verdad teológica ante el Pueblo Israelí y es entonces cuando ellos se darán cuenta de que durante los 3 ½ primeros años de la Gran Tribulación han estado adorando al mesías equivocado (el Anticristo). Es gracias a la predicación de estos valientes judíos que muchos israelitas se arrepentirán y muchos comenzarán a buscar de Dios a través del Verdadero Mesías, Jesucristo (Apoc. 14:1-5). Sin embargo, con la excepción de estos sellados, muchos judíos y gentiles que acepten a Cristo como el Mesías como resultado del ministerio de este grupo tendrán que morir martirizados (Ver notas más adelante).

¿Quiénes serán estos 144,000?

Dejemos que sea la Biblia quien responda: “Luego miré, y apareció el Cordero. Estaba de pie sobre el monte Sión, en compañía de ciento cuarenta y cuatro mil personas que llevaban escrito en la frente el nombre del Cordero y de su Padre. Oí un sonido que venía del cielo, como el estruendo de una catarata y el retumbar de un gran trueno. El sonido se parecía al de músicos que tañen sus arpas. Y cantaban un himno nuevo delante del trono y delante de los cuatro seres vivientes y de los ancianos. Nadie podía aprender aquel himno, aparte de los ciento cuarenta y cuatro mil que habían sido rescatados de la tierra. Éstos se mantuvieron puros, sin contaminarse con ritos sexuales. Son los que siguen al Cordero por dondequiera que va. Fueron rescatados como los primeros frutos de la humanidad para Dios y el Cordero. No se encontró mentira alguna en su boca, pues son intachables.” Apocalipsis 14:1-5.


Nosotros los que creemos que la Iglesia no pasará por el período de la Gran Tribulación, sino que será levantada en el Rapto al principio de la Gran Tribulación, interpretamos esto de la manera siguiente:

El sello de los 144,000 se refiere literalmente (no espiritualmente) a un grupo de judíos que está o estará vivo en ese momento y es el santo remanente del pueblo de Israel durante la Gran Tribulación. Estos escogidos necesariamente tienen que ser judíos gracias a la detallada lista que se incluye de las 12 tribus de Israel (ver Apocalipsis 7:4-8). La Escritura enseña que el Señor tratará soberanamente con el pueblo de Israel antes que se consume el reino (Ver Zacarías 12.10 y Romanos 11:26-32.). Sin este sello, todos los que den testimonio del verdadero Dios y su Mesías durante la Gran Tribulación serán martirizados (sus cabezas serán cortadas, ver Apocalipsis 20:4), excepto el remanente de los 144,000 “sellados”.

Pastor Dawlin A. Ureña

Europa: Cuna del Anticristo




“Al término de su reino, cuando los pecadores lleguen al colmo, surgirá un rey insolente y hábil de engaños (el Anticristo). Su fuerza crecerá tanto que proyectará cosas inauditas. Sus empresas prosperarán; destruirá a poderosos y al propio pueblo de los santos. Llevará a cabo sus engaños, se creerá mucho y, en plena paz, destruirá a muchos…”
(Daniel 8:24-25)

En las ediciones pasadas tratamos acerca de tres de los acontecimientos que la Biblia nos enseña ocurrirán antes de la venida del Señor. Tratamos acerca de cuán efectivamente se está predicando y anunciando la buena noticia del regreso del Señor. Hablamos acerca de los pasos que se están dando para la construcción del Templo en Jerusalén (por cierto, ayer 2 de marzo de 1998 vi en las noticias que ¡ya están siendo reclutados los niños que han de ser entrenados para el personal del Templo!) -. Y por último, comenzamos a analizar los métodos que hoy existen, que pudieran ser eventualmente usados para el establecimiento efectivo de un gobierno único, mediante la desaparición del dinero en efectivo y mediante la implementación de un sistema económico donde todo se haga electrónicamente.

Hoy vamos a analizar los pasos políticos, económicos y sociales que se han dado en Europa en los últimos años.
CUNA DEL ANTICRISTO

625 años antes de que naciera Jesucristo, el Pueblo de Israel fue llevado como esclavo a Babilonia. El rey de Babilonia, Nabucodonosor, tuvo un sueño, pero al despertar no podía recordar lo que había soñado. “Hizo llamar el rey a magos, astrólogos, encantadores y caldeos, para que le explicasen sus sueños…” (Daniel 2:2) El rey prometió que si ellos no eran capaces de interpretar su sueño los iba a matar. Pero como era de esperarse ese grupo de BRUJOS no pudo interpretar el sueño. ¡El rey no tuvo alternativa! “Por esto el rey con ira y con gran enojo mandó que matasen a todos los sabios de Babilonia…” (Daniel 2:12). Ahora bien, dentro de los convocados, había un grupo de israelitas, y dentro de ellos estaba Daniel, que era un siervo de Jehová. Dios le reveló a Daniel el sueño del rey y esto lo salvó de la muerte. Veamos lo que dice Daniel al rey Nabucodonosor:

“Tú, oh rey, veías, y he aquí una imagen. Esta imagen, que era muy grande y cuya gloria era sublime, estaba en pie delante de ti, y su aspecto era terrible. La cabeza de esta imagen era de oro fino (Nabucodonosor); su pecho y sus brazos, de plata (el Imperio Medo-Persa); su vientre y sus muslos, de bronce (el Imperio Griego-Macedonio); sus piernas, de hierro (el Imperio Romano); sus pies, en parte de hierro y en parte de barro cocido (de donde saldrá el Anticristo en los tiempos finales, ¡o sea en nuestra era!). Estabas mirando, hasta que una piedra fue cortada, no con mano, e hirió a la imagen en sus pies de hierro y de barro cocido, y los desmenuzó. (¡El juicio de Jehová contra los reinos para mostrar que él es el Dios Todopoderoso!)” (Daniel 2:31-34). – Todos los paréntesis míos.

El rey quedó muy impresionado con Daniel, ya que éste relató su sueño tal y como había ocurrido. Entonces Daniel se dispuso a explicarle al rey la interpretación de este sueño. “Y ahora voy a explicar a Su Majestad lo que el sueño significa. Su Majestad es el más grande de todos los reyes, porque el Dios del cielo le ha dado el reino, el poder, la fuerza, …; Él lo ha puesto todo bajo el poder de Su Majestad, que es la cabeza de oro. Después del reino de Su Majestad habrá otro reino inferior al suyo, y luego un tercer reino de bronce, que dominará sobre toda la tierra. Vendrá después un cuarto reino, fuerte como el hierro; y así como el hierro lo destroza todo y lo destruye, así ese reino destrozará y destruirá a todos los otros reinos.”

Y ahora viene la parte más importante, porque de los despojos del cuarto reino es de donde se levantará el Anticristo. Y Daniel continua relatando al rey:


“Su Majestad vio también que una parte de los pies y de los dedos era de barro, y la otra, de hierro; esto quiere decir que será un reino dividido, aunque con algo de la fortaleza del hierro, pues Su Majestad vio que el hierro estaba mezclado con el barro. Los dedos de los pies eran en parte de hierro y en parte de barro, y esto significa que el reino será fuerte y débil al mismo tiempo. Y así como Su Majestad vio el hierro mezclado con el barro, así los gobernantes de este reino se unirán por medio de alianzas humanas, pero no podrán formar un solo cuerpo entre sí… Durante el gobierno de estos reyes, el Dios del cielo establecerá un reino que jamas será destruido ni dominado por ninguna otra nación, sino que acabará por completo con todos los demás reinos, y durará para siempre. Eso es lo que significa la piedra que Su Majestad vio desprenderse del monte, sin que nadie la hubiera empujado; piedra que convirtió en polvo el hierro, el bronce, el barro, la plata y el oro. El gran Dios ha revelado a Su Majestad lo que va a pasar en el futuro. El sueño es verdadero, y su interpretación, cierta”. (Daniel 36-45).




Ahora vamos a aplicar esta interpretación de parte de Daniel a la historia secular a partir de Nabucodonosor. Primeramente, Daniel le dijo al rey que la cabeza de oro era él, Nabucodonosor. Por lo tanto ahí no hay ninguna duda. El segundo metal de la estatua, la plata, fue el Imperio de los Medos y Persas. La enciclopedia Grolier nos dice:

“Entre los años 549 y 530 antes de Cristo, reinó el Rey Ciro el Grande, el cual conquistó gran parte del mundo conocido de la época antigua. La conquista de la antigua y gran ciudad de Babilonia en el 539 antes de Cristo, hizo de Ciro el gobernador de un reino vasto que iba desde el Mar Mediterráneo hasta la frontera de la India”. Enciclopédia Grolier Interactiva. 1998.



Este fue el rey que liberó a los israelitas de la esclavitud en Babilonia, una vez conquistada la ciudad por sus tropas. Los reyes que se sucedieron el poder en este imperio lo mantuvieron a flote por muchos años, pero al fin desaparecieron.

Después de este reinado, se levantó el reinado Griego-Macedonio, que fue el correspondiente al bronce. Veamos lo que nos dice la historia acerca de este reinado o imperio:

“El hijo de Filipo, Alejandro Magno, conquistó un vasto imperio; pero después de la muerte de Alejandro (323 a. C) el imperio comenzó a separarse en cuatro reinados o distritos, de los cuales macedonia fue uno. Siempre manteniéndose en competencia con los reinados rivales…Macedonia permaneció siendo el poder dominante en Grecia hasta la conquista de Roma. El reinado fue destruido en la batalla de Pidna en el 168 a. C. y se dividió en cuatro distritos. En el 146 antes de Cristo se convirtió en una provincia de Imperio Romano”. (Enciclopedia Grolier, 1998).

Un reino conquistó al otro, ¡Tal y como Daniel lo predijo en su interpretación! ¿No le parece asombroso?

Por último, dediquémonos a estudiar el cuarto metal – el cuarto reino – EL IMPERIO ROMANO. Fíjense que el metal de que estaba formado este imperio era hierro. El hierro era el más duro de todos los metales que formaban la estatua. Y eso fue precisamente lo que vino a ser en el futuro el Imperio Romano, como una vara de hierro donde quiera que sus ejércitos llegaban. “La antigua Roma se convirtió de un establecimiento prehistórico rudimentario en el centro de Italia, en un imperio que dominó todo el mundo Mediterráneo. Los romanos desarrollaron una civilización que formó las bases para la civilización moderna del Oeste.” (Enciclopedia Grolier, 1998). Y como el hierro, Roma nunca fue conquistado militarmente, sino que la corrupción interna y la locura de sus Césares, la llevó a la ruina. Aprovechándose de esto los alemanes la ocuparon. “El imperio sobrevivió hasta que Roma finalmente cayó ante el poder del Alemán Odoacer en el ¡476 después de Cristo!” (Enciclopedia Grolier, 1998).

Si te estás preguntando por qué el Imperio Romano estaba representado por dos piernas en la estatua, la respuesta es que hubo un tiempo en el cual el Imperio Romano estaba dividido o representado por dos capitales, una en Roma y la otra en Constantinopla. (Pregúntale a la gente que sepa de historia, o ve a los libros de historia universal para que simplemente te corroboren todos estos datos. No cito textualmente, por que el espacio es reducido y quiero aprovecharlo lo más posible). Fíjese que una parte de los pies era de hierro y otra de barro. Todos sabemos que el hierro y el barro no formarían una aleación fuerte, ya que no hay forma de mezclarse el uno con el otro. Mantenga este detalle pendiente, ya que nos va a servir de mucho, más adelante.

Los 10 cuernos o mejor dicho… ¿La Unión europea?

Nótese que esta interpretación del sueño del rey Nabucodonosor por parte de Daniel ocurrió más de 600 años antes de que naciera Jesucristo (¡hace más de 2600 años!) y todos los reinos que Daniel predijo se convirtieron en realidad. Pero aún nos falta analizar los pies y dedos de la estatua. Esta es la parte más importante, ya que esos diez dedos de los pies, que también se presentan como 10 cuernos, han de jugar un papel protagónico en los años que han de venir.

Como vemos, no obstante a que este imperio era representado por el bronce, el cual es un metal duro, le llegó su fin cuando el último de los reinos representados en el sueño del rey Nabucodonosor, el Imperio Romano, lo conquistó.

EL IMPERIO ROMANO

Ahora analicemos lo que está sucediendo en Europa. Sabemos que Roma es la capital de Italia, y Roma fue la capital de ese último reino de donde dice la Palabra de Dios saldría ese otro cuerno pequeño (el anticristo): “Vi que de entre ellos (los reinos de hierro y de barro del Imperio Romano) salía otro cuerno más pequeño.(Daniel 7: 8)” Este cuerno pequeño puede salir de cualquiera de las naciones europeas que anteriormente formaban parte del Imperio Romano. Hasta ahora creo que es evidente que los pies de la estatua que viera el rey Nabucodonosor representan al Imperio Romano, “LOS DIEZ CUERNOS SON DIEZ REYES QUE REINARAN EN ESE REINO (Unión Europea)” Daniel 7:24. (paréntesis míos)

Pero si todavía te queda alguna duda de si estas naciones forman lo que podríamos llamar el Renacimiento del Imperio Romano, vamos entonces al próximo punto:

LA UNIÓN EUROPEA O EL MERCADO COMÚN EUROPEO

El anticristo no pudo haberse presentado 50, 20, ó 5 años atrás, porque era necesario que todos esos 10 reinos del antiguo Imperio Romano se reorganizaran, (de hecho, por lo menos 13 reinos).

En la Enciclopedia Britátina del 1999 leemos: “La Unión Europea (UE), creada bajo el Acuerdo de Maastricht en dic. 11, 1991, es una organización intergubernamental de 12 naciones del Oeste de Europa …creada con la aspiración de construir ‘una unión duradera entre la gente de Europa’. Este Acuerdo entró en vigencia el 1ro. de nov. de 1993.”

Amigo mío, sólo los cambios de nombres a que esta “Unión” ha sido sometida en tan corta vida, nos demuestran que las profecías bíblicas son infalibles. El primer nombre oficial fue “Comunidad Europea “, luego “Comunidad Económica Europea”, más tarde “Mercado Común Europeo” y recientemente “Unión Europea”. La palabra “unión” representa una meta única, una causa única, un …gobierno único, y hasta una moneda única. Un solo banco pondrá las reglas del juego. EL BANCO CENTRAL DE ALEMANIA. El orden en que la Unión Europea se ha ido formando es el siguiente:

* Bélgica (Fundador – 1948)
* Luxemburgo (Fundador -1948) (¡Los dedos comienzan a revivir!)
* Holanda (Fundador -1948)
* Italia (1957)
* Francia (1957)
* Alemania* (1957)
* Inglaterra (1973)
* Irlanda (1973)
* Dinamarca (1973) ¡Ya tenemos 9!
* Grecia (1981)
* ¡Por fin 10!, pero recuerden que otro (11) pequeño se levantará y España (1996) desplazará a 3, por lo que necesitamos por lo menos 13 reinos. (Ver Daniel 7:24)
* Portugal (1996)
* Austria (Quien aplicó recientemente, para convertirse en el miembro No. 13. Pero el número a que lleguen no es lo importante, sino que al final quedarán sólo 10 reinos.)

¿Por qué BARRO LIGADO con HIERRO?

El hierro representa a naciones fuertes, tales como Francia, Inglaterra, Italia y Alemania y el barro está representado por otras naciones europeas que no son tan poderosas como éstas mencionadas anteriormente.

¡Dentro del mismo territorio que el Imperio Romano dominaba, hoy se encuentren naciones tan poderosas como Inglaterra y Alemania (hierro), mientras que al mismo tiempo se encuentran naciones que ni siquiera tienen ejércitos, así como Suiza (barro)!

“Los dedos de los pies eran en parte de hierro y en parte de barro, y esto significa que el reino será fuerte y débil al mismo tiempo… así los gobernantes de este reino se unirán por medio de alianzas humanas, pero no podrán formar un solo cuerpo entre sí” (Daniel 2:42-43)

La Enciclopedia Británica nos explica que el Programa organizativo de esta Unión Europea establece: “…La creación de un mercado común funcional en el cual las fronteras nacionales se conservarán, pero todavía permitiendo el comercio libre de un lado al otro de todas las personas nacionales de los estado miembros.” (Enciclopedia Grolier, 1996). Creo que en esta declaración queda claro lo que dice la Biblia acerca de “alianzas humanas, pero no podrán formar un solo cuerpo entre sí”.

Yo sé que te estás haciendo una pregunta: ¿Por qué si la Biblia habla 10 cuernos que representan los estados europeos, ya existen 12 miembros? Por la siguiente razón: “vi que de entre ellos (de la Unión Europea) salía otro cuerno más pequeño (el anticristo), y entonces le arrancaron (a la Unión Europea) tres cuernos para dejar lugar al último que le había salido (el anticristo)… (Daniel 7:8). Esto nos indica que el anticristo probablemente no saldrá de Italia o Roma – que ya son miembros, y por lo tanto no puede ser el Papa. El anticristo saldrá de uno de los países que aun no se han asociado a la Unión, y que al asociarse, desplazará tres o quizás más de tres, para “dejar lugar al último que había salido, el cual tenía ojos como los de un ser humano y boca que hablaba con arrogancia (el anticristo)” (Daniel 7:2-8).

“Además, hizo que a todos, pequeños y grandes, ricos y pobres, libres y esclavos, les pusieran una marca en la mano derecha o en la frente. Y nadie podía comprar ni vender, si no tenía la marca o el nombre del monstruo, o el número de su nombre (el anticristo). Aquí se verá la sabiduría; el que entienda, calcule el número del monstruo, que es número de hombre. Ese número es el 666.” (Apoc. 13:15-18). ¿Recuerdas?

“Bienaventurado el que lee, y los que oyen las palabras de esta profecía, y guardan las cosas en ella escritas, porque el tiempo (del fin) está cerca” Apocalipsis 1:3 (Paréntesis mío)

EL NUEVO ORDEN MUNDIAL

(La nueva Bestia)

En Apocalipsis, Juan usa los mismos símbolos para describir la Bestia de Daniel 7. Pero la gran diferencia es que la bestia que vamos a ver a continuación ya no está separada, sino que forma parte de ¡un Imperio Mundial!. Un Nuevo Orden Mundial o la Nueva Villa Global. La bestia que analizaremos ahora no es ya para los tiempos de nuestros abuelos y tatarabuelos. ¡NO!. Es para los tiempos nuestros y los años próximos que han de venir. Con la incorporación de Rusia, China y otros países europeos que antes no eran “alineadas” a la Organización de las Naciones Unidas, acaba de hacerse realidad de las profecías más relevantes de la historia;

¡Y ESTO ES LO QUE EL MUNDO ACABA DE PRESENCIAR RECIENTEMENTE!

Pero Dios continuó revelándole a Daniel lo que sucedería con los reinados después el Imperio Romano. Le reveló lo que sucedería ¡hasta nuestro tiempo! : “Yo veía en mi sueño que los cuatro vientos soplaban y agitaban las aguas del gran mar. De repente, cuatro enormes monstruos, diferentes uno del otro, salieron del mar (que representa las naciones del mundo). El primero se parecía a un león, pero tenía alas de águila…el segundo se parecía a un oso… el tercero se parecía a un leopardo…. El cuarto monstruo que vi en mis visiones era terrible, espantoso, y de una fuerza extraordinaria …era un monstruo diferente de todos los que yo había visto en mi sueño, y tenía diez cuernos en la cabeza (estos cuernos son los 10 dedos de los pies de la estatua)… vi que de entre ellos salía otro cuerno más pequeño, y entonces le arrancaron tres cuernos para dejar lugar al último que le había salido, el cual tenía ojos como los de un ser humano y boca que hablaba con arrogancia (el anticristo)”. (Daniel 7:2-8) (Ver Apocalipsis 13 para verificar que esta bestia o estos reinos también son profetizados por Juan)

Notas:
1) El león es el símbolo nacional que identifica a Inglaterra (Diccionario Internacional Webster III, busque bajo LEON).
2) Las alas de un águila representan a los Estados Unidos (ver la parte trasera de los billetes de un dólar).
3) El Oso es el símbolo que representa a Rusia (Revista TIME del 21 de mayo de 1984.
4) El símbolo nacional de Alemania es un leopardo.

Amigo mío, el tiempo de tú poner tus cuentas claras con tu Creador ha llegado. Esta bueno de ignorar la verdad y hacerte el “gallo loco”. ¿O es que el cumplimiento cabal e inexorable de las profecías de Daniel y Juan en el Libro de Apocalipsis aun no te han convencido de que VERDADERAMENTE ESTAMOS VIVIENDO LOS ÚLTIMOS TIEMPO?

“¡HORRENDA COSA ES CAER EN MANOS DEL DIOS VIVO!”
Hebreos 10:31

Cuando llegue la hora de responder por tus acciones a Dios, ¿Cuáles serán tus excusas? ¿Acaso le vendrás con cuentos de pajaritos volando? ¿ES QUE ACASO PIENSAS QUE EL NO SABE POR DÓNDE ANDAS Y QUÉ HACES?.

En 1ra de Corintios 6:9 la palabra de Dios te dice: “…en el reino de Dios no tendrán parte los que comenten inmoralidades sexuales, ni los idolatras, ni los que cometen adulterio, ni los hombres que tienen trato sexual con otros hombres, ni los ladrones, ni los avaros, ni los borrachos, ni los chismosos, ni los tramposos” Y muchos somos los que en algún momento de nuestras vidas hemos andado por alguno de esos caminos que aquí se mencionan. ¡Incluyendo a todos los que hoy somos salvos! ¿O es que acaso crees que los que hoy le hemos entregado nuestras vidas al Señor antes éramos marcianos? ¡No! éramos exactamente como tú ahora eres. Un hombre perdido en una oscuridad tan absoluta, que ya estabamos acostumbrados a ella y creíamos que tal oscuridad era luz. Así como uno no se da cuenta que la tierra está girando en todo momento (por que te encuentras en ella), así no te das cuenta en la oscuridad y confusión en que te encuentras. Pero ahora, los que nos encontramos en la luz, vemos cuán oscuras eran nuestras vidas, cuán viles eran nuestros actos, cuán bajos eran nuestros pensamientos, cuán orgullosos eran nuestros corazones.

PERO AÚN TIENES LA OPORTUNIDAD DE CAMINAR POR UN SENDERO FIRME Y LLENO DE LUZ.

Aun estamos en los tiempos en que podemos apoyarnos y creer en la siguiente promesa: “Dios no envió a su Hijo al mundo para condenar al mundo, sino para salvarlo.” (Juan 3:17). Pero…¿Hasta cuándo nos podremos dar ese lujo? ¡QUIZÁS HASTA MAÑANA! Recuerda que no tienes ninguna garantía de que mañana despertarás con la salud que hoy te acompaña.

Quizás estás pensando: “Si yo supiera la fecha de su venida, me arrepintiera.” Pues déjame decirte lo mismo que Pablo le dijo a los creyentes de Tesalónica hace unos 1,950 años: “En cuanto a las fechas y los tiempos, hermanos, no es necesario que yo les escriba. Ustedes saben muy bien que el día del regreso del Señor llegará cuando menos se le espere, como un ladrón que llega de noche.” (1ra. Tesal. 5:1).

Mira, la cosa es que si Dios nos hubiese dicho cuando regresaría, todos hubiésemos esperado hasta el último segundo para arrepentirnos, pero resulta que la cosa no es así. Además recuerda que para el que muere hoy, ahí mismo se acaba toda esperanza para esa persona. El Señor te promete lo siguiente: “Cree en el Señor, y serás salvo tú y tu casa.Si quieres entregar tu vida a Jesús di esta oración en voz alta, ¡Sí, lo puedes hacer solo, en tu habitación, en el baño, donde sea!

Dios Padre, me he dado cuenta que he pecado contra ti. Ahora creo que la Biblia es la Palabra de Dios, que Jesús es ciertamente el Hijo tuyo. Yo creo con todo mi corazón que Jesús murió en mi lugar, por mis pecados, en la cruz y que después de tres días resucitó. De ahora en adelante dejaré de hacer lo malo y caminaré el camino que Jesús me ofrece. Ahora te pido que me des vida eterna y entendimiento. Que escribas mi nombre en el Libro de la Vida. De ahora en adelante te seguiré todos los días de mi vida. En el Nombre de Jesús. ¡Amén!

¡AHORA PERTENECEMOS A LA MISMA FAMILIA!

La practica de estudiar la biblia


I. LA DISTRIBUCION DEL TIEMPO

Todo aquel que lee la Biblia debe dedicar un tiempo específico a estudiarla cada día. Esto debe hacerse aparte de la lectura que se hace en la madrugada. Por experiencia sabemos que no es sabio dedicar demasiado tiempo a dicho estudio. Cuando designamos mucho tiempo, por lo general no podemos mantenerlo, y en consecuencia no recibimos ningún provecho. Debemos establecernos una norma que sea posible mantener. Para estudiar la Biblia, los siervos del Señor no necesitan dedicar más de dos horas ni menos de una horacada día.
En ocasiones, cuando tenemos más tiempo, podemos extender nuestro estudio hasta tres horas. Debemos tomar una decisión después de meditarlo bien, y una vez que lo hagamos, debemos cumplirla por lo menos por algunos años. No debemos cambiar nuestro horario a los dos o tres meses.
Tenemos que aprender a restringirnos y a disciplinarnos. No debemos leer la Biblia sólo cuando nos plazca. Nuestro patrón no debe consistir en hacer una lectura espontánea, indisciplinada ni sólo cuando recibamos “la inspiración”. Muchas personas no son constantes en su lectura.

Leen varias horas un día, y al siguiente no leen nada. Esto deja ver una carencia de perseverancia, lo cual es un mal hábito. Después de orar y pensarlo cuidadosamente, debemos decidir qué vamos a hacer, y una vez que tomemos la decisión, debemos cumplirla…

Después de decidir cuánto tiempo vamos a dedicar, por ejemplo, una hora al día, debemos planear lo que vamos a hacer en esa hora. La hora debe dividirse en varios períodos y en cada uno se debe usar un método diferente de estudio. Algunos métodos son similares a la siembra de árboles, en que los resultados se ven sólo a los ocho o diez años; otros son como la siembra de legumbres, que se cosechan cada año. Los métodos que en ocho o diez años no producen ningún resultado, lo desaniman a uno con facilidad. Por eso necesitamos un método como el de “la cosecha de legumbres”, que produzca resultados en dos o tres meses; necesitamos métodos que animen a los principiantes a seguir adelante. Es muy fácil cansarse después de estar haciendo la misma cosa una hora entera, y es fácil darse por vencido cuando no se ven resultados inmediatos. Por esta razón, es aconsejable dividir la hora en varios períodos.

A. El primer período:temas profundos

Supongamos que dedicamos veinte minutos al primer período. En ellos uno se debe dedicar a estudiar temas profundos de la Biblia. Se requieren años de estudio para obtener beneficios con este método. Lo mismo sucede con las profecías, los tipos y la muerte del Señor Jesús. El estudio de pasajes como el sermón del monte, las profecías del monte de los Olivos, las parábolas de Mateo 13, el discurso final del Señor Jesús en el evangelio de Juan, y las enseñanzas relacionadas con las cuatro dispensaciones no producen resultados inmediatos. Tenemos que dedicar meses y a veces años estudiándolos antes de poder ver algo.
Si deseamos encontrar algo en el Antiguo Testamento que se relacione con estos temas, debemos estudiar Génesis y Daniel, y también Exodo, Levítico y Josué. Si queremos saber más sobre las profecías, a esa lista debemos agregarle Zacarías. El primer libro que debemos estudiar en el Nuevo Testamento es Mateo, y luego Romanos; después, Apocalipsis y Hebreos. Luego debemos continuar con el estudio del evangelio de Juan o con las epístolas a los Efesios o a los Gálatas. Una vez que hayamos estudiado estos libros, tendremos un fundamento del Nuevo Testamento.

Estos estudios no traen beneficios inmediatos; tenemos que leerlos docenas de veces para poder extraerles algo. Esta clase de estudio debe ser hecho durante el primer período, cuando nuestra mente está más despejada, y podemos abordar temas más serios. Yo sólo comparto esto a modo de principio. Cada uno de nosotros debe decidir de qué manera usar su tiempo.

Debemos tener en cuenta que después de estudiar veinte minutos, es posible que estemos tentados a extender la lectura a treinta minutos. Debemos vencer esta tentación. Si hemos tomado la decisión de leer solamente por veinte minutos, debemos mantenernos firmes en ello. Si resistimos la tentación de extender nuestro tiempo, también resistiremos la tentación de reducir nuestro tiempo de veinte a diez minutos. Una vez que hayamos tomado una determinación delante del Señor, tenemos que disciplinarnos y cumplirla. Es preferible estar atorado en algo por diez años que pasarlo de largo a los diez días. Nunca debemos ser descuidados ni casuales. Tenemos que ser disciplinados.

Fuente: jesucristo-es-vida.blogspot.com

Herejías destructoras!!!

La historia de la iglesia cristiana está marcada por su lucha constante y a través de los siglos contra las herejías y las falsas doctrinas que han pretendido y pretenden infiltrarla.

El concepto «herejía» hace referencia a la desviación doctrinaria respecto de las verdades esenciales y fundamentales enseñadas por la Biblia y por la iglesia, como también a una propagación activa de dichas falsas enseñanzas. (1).

La palabra «herejía» se relaciona asimismo con la falta de unidad y con la creación de bandos y divisiones que son el resultado de sustituir la verdad por opiniones arbitrarias. También se fomentan los antagonismos cuando se enfatizan desmedidamente ciertas verdades en desmedro de otras (ver Tito 3:9-10).

La iglesia cristiana ha debido confrontar desde muy temprano con los falsos maestros y sus erradas doctrinas causantes de divisiones.

Como ejemplo de ello vemos que en su 2 Pedro 2:1 advierte a los cristianos respecto de los falsos maestros que, infiltrados dentro de sus comunidades, pueden llevarlos a la apostasía.

Pero se levantaron falsos profetas entre el pueblo, así como habrá también falsos maestros entre vosotros, los cuales encubiertamente introducirán herejías destructoras, negando incluso al Señor que los compró, trayendo sobre sí una destrucción repentina (2 Pedro 2:1 BLA).

Ese es –asimismo- el propósito central de la epístola de Judas: alertar con urgencia a un grupo de cristianos sobre el peligro que representaban para la iglesia ciertas personas que se habían introducido solapadamente y diseminaban falsas doctrinas a la vez que llevaban una vida inmoral.(2) El propósito queda claro en los versículos 3 y 4 de su carta cuando expresa:

Amados, por el gran empeño que tenía en escribiros acerca de nuestra común salvación, he sentido la necesidad de escribiros exhortándoos a contender ardientemente por la fe que de una vez para siempre fue entregada a los santos. Pues algunos hombres se han infiltrado encubiertamente, los cuales desde mucho antes estaban marcados para esta condenación, impíos que convierten la gracia de nuestro Dios en libertinaje, y niegan a nuestro único Soberano y Señor, Jesucristo (Judas 3-4 )…

La lucha por la fe.

El versículo 3 contiene una muy fuerte exhortación a luchar por la fe. El apóstol señala enfáticamente que la fe cristiana debe ser defendida ardientemente, como una cuestión de vida o muerte. La palabra utilizada en el original griego y que es traducida con la expresión «contender ardientemente» comparte su raíz con la palabra que en español traducimos como «agonía». No hay dudas: se trata de una cuestión de vida o muerte.

La fe a la que Judas hace alusión no es en este caso la fe que nosotros tenemos en Dios sino que el apóstol está haciendo referencia a la doctrina cristiana, esto es: la enseñanza del Señor Jesucristo, y la forma de vida que deriva de esa enseñanza. Esa lucha no se limita a una cuestión puramente teórica sino que es algo práctico y dinámico.

Contender por la fe no significa –de ningún modo- adoptar una postura legalista que siempre está tratando de detectar lo negativo sino que por el contrario la mejor forma de defender la fe consiste en vivirla y proclamarla llenos del gozo del Señor.

Una vez y para siempre.

La revelación de Dios (conforme al primer capítulo del libro de Hebreos), es progresiva. La revelación del Antiguo Testamento aunque correcta debía ser completada. En Jesucristo la revelación de Dios alcanzó su coronación.

Judas lo recalca diciendo que esa fe nos ha sido entregada «de una vez y para siempre». No existe ninguna posibilidad de admitir como verdadera ninguna «revelación» o palabra profética que contradiga explícita o implícitamente las Escrituras.

Hace años atrás, junto a mi esposa Silvia, pude escuchar de la propia boca de la dolida ex-esposa de un pastor acerca de cómo éste decidió abandonarla luego de recibir una supuesta «palabra profética» en la cual se lo instaba a dejar a su esposa y «casarse» con una joven de la congregación que, según la «profecía» en cuestión, sería una compañera mucho mas idónea para el ministerio. El pastor cometió adulterio y la congregación se dividió en un patético ejemplo del resultado que produce el escuchar la mentira, en este caso camuflada como profecía.

Es muy importante notar el hecho (y Judas lo recalca en su carta) de que el ataque de estos falsos maestros y de sus destructivas doctrinas se produce desde adentro mismo de la iglesia, por individuos que «han entrado encubiertamente».

Parásitos espirituales.

La palabra usada en el original griego descriptiva de este «entrar encubierto» es PAREISDUO similar en su raíz a la palabra que en español usamos para «parásito».

Se han infiltrado disimuladamente, paso a paso, mediante engaños.
Se trata de verdaderos parásitos espirituales, que no sólo han penetrado imperceptiblemente a la iglesia, sino que, al igual que los parásitos de los cuales nos enseña la biología, viven aprovechándose del cuerpo receptor y que en caso de proliferar conducen irremediablemente a la enfermedad.

Estos infiltrados, mirados a la distancia, parecen amar a Dios pero observados espiritualmente son tan estériles como la higuera que Jesús maldijo.

Se pueden advertir en ellos –según señala Judas en su carta- las siguientes características:

A) Inmoralidad

En primer lugar son personas que no llevan una vida acorde con las enseñanzas de nuestro Señor Jesucristo, especialmente en el aspecto moral, sino que con el argumento de que «Dios es bueno» toman la gracia del Señor como pretexto para pecar deliberadamente.

Si vemos en la iglesia del Señor a personas que diciéndose cristianos viven conscientemente en inmoralidad debemos entender que no se trata de verdaderos cristianos sino de la clase de individuos respecto de los cuales nos advierte el Apóstol San Judas en la carta que estamos analizando.

B) Negación del Señor.

En segundo lugar, lo que estas personas hacen a través de sus enseñanzas y de sus vidas es negar a Dios como único soberano y a nuestro Señor Jesucristo. Es la autoridad de Dios la que rechazan. La paráfrasis «La Biblia al día» traduce el pasaje que nos ocupa del siguiente modo: «[…] es contra nuestro Maestro y Señor Jesucristo contra quien se han vuelto». Una cosa apareja irremediablemente la otra: quien rechaza la autoridad de Dios vive una vida de pecado y de ese rechazo deliberado surgen las falsas doctrinas y enseñanzas mentirosas que en última instancia lo que tratan de hacer es encubrir o justificar el pecado.

Ni sorpresa ni temor.

Pero los cristianos no debemos ni sorprendernos ni temer ante el ataque de los apóstatas. «No debemos sorprendernos porque el Señor ya nos ha advertido al respecto» (Judas v.17) y lo ha hecho con tal detalle que nos ha suministrado una especie de retrato (o lo que en ciertos países se llama un «identi-kit») espiritual de estos falsos maestros.

En ese sentido dice el versículo 11 de Judas:

¡Ay de ellos! Porque han seguido el camino de Caín, y por lucro se lanzaron al error de Balaam, y perecieron en la rebelión de Coré (Judas 11 ).

Judas menciona a Caín, a Balaam y a Coré. Los enemigos del envangelio de Cristo, los falsos maestros que hoy día pretenden introducir sus destructoras herejías en la iglesia pueden ser identificados por los verdaderos cristianos a pesar del actuar encubierto y solapado de dichos falsos maestros.

¿Cómo podemos saber que se trata de tales personas? Podemos saberlo porque los falsos maestros de la actualidad se asemejan a ciertos personajes retratados por la Palabra de Dios en el Antiguo Testamento. Judas nos presenta en primer lugar el caso de Caín quien asesinó a su hermano Abel arrastrado por los celos y la envidia. Una persona dominada por los celos, la envidia y la ambición personal no puede ser portador de la verdad ni recibir revelación respecto de los misterios de Dios.

Dice la Biblia en Santiago 3:13-16:

¿Quién es sabio y entendido entre vosotros? Que muestre por su buena conducta sus obras en sabia mansedumbre. Pero si tenéis celos amargos y ambición personal en vuestro corazón, no seáis arrogantes y así mintáis contra la verdad. Esta sabiduría no es la que viene de lo alto, sino que es terrenal, natural, diabólica. Porque donde hay celos y ambición personal, allí hay confusión y toda cosa mala (BLA).

¡Cuidado entonces con las personas en esta condición porque son altamente destructivas para la obra del Señor! Estos falsos maestros también se parecen a Balaam, quien por amor al dinero se corrompió y se vendió para profetizar por conveniencia propia. Estos impostores aparentan cumplir un ministerio pero su finalidad no es servir a Dios sino sacar provecho y entonces su «servicio» no se lleva a cabo en el temor de Dios sino procurando quedar bien con aquellos de quienes pretenden sacar ventaja.

Dice la Palabra:

Pero los que quieren enriquecerse caen en tentación y lazo y en muchos deseos necios y dañosos que hunden a los hombres en la ruina y en la perdición. Porque la raíz de todos los males es el amor al dinero, por el cual, codiciándolo algunos, se extraviaron de la fe y se torturaron con muchos dolores (1 Timoteo 6: 9-10 ).

Una cosa es que el obrero sea digno de su salario y otra muy distinta que la motivación del «servicio» sea el amor al dinero y el procurar enriquecerse.

Finalmente la Palabra nos refiere el caso de Coré, quien formó un bando, un partido alrededor de él y se rebeló contra la autoridad de Moisés quien había sido investido por el Señor. Por su orgullo terminó rebelándose contra Dios y como resultado la tierra se lo tragó a él y a sus seguidores. Entre la lista de las cosas que el Señor aborrece el libro de Proverbios coloca –en primer lugar- a los «ojos soberbios». (Proverbios 6:16-17).

Tenemos que tener mucho cuidado cuando vemos a personas que llamándose cristianos actúan con soberbia y orgullo fomentando la rebelión contra el liderazgo espiritual de la iglesia. Debemos tener cuidado pero a la vez no debemos sorprendernos ya que la Palabra de Dios nos advierte reiteradamente sobre el peligro que representan esta clase de personas para la salud de la iglesia. Es que el ataque a la fe cristiana que proviene desde dentro mismo de la iglesia es el más peligroso de los ataques. Por eso la Biblia nos alerta no sólo respecto de que el mundo se nos opondrá y aborrecerá sino que nos advierte y anticipa sobre la existencia y el obrar de quienes se han apartado de la verdad de Dios.

Adulterio espiritual.

Debemos tener siempre en claro que para el Señor la apostasía es una infidelidad que tiene un significado equivalente al de la infidelidad en el marco del matrimonio entre el hombre y la mujer.

Tanto el Antiguo como el Nuevo Testamento presentan al Señor como esposo de su pueblo (por ejemplo: Jeremías 3:14 y 2 Corintios 11:1-2). Por eso, al igual que en la historia verídica que relatamos antes en este trabajo respecto del pastor que prestando oídos a una palabra mentirosa abandonó a su esposa y cometió adulterio, la mentira y el abandono de la palabra de Dios conducen al adulterio espiritual. Francis Schaeffer (3) claramente dice: “¿Qué es la apostasía? No es ni más ni menos que adulterio espiritual. No hay otro nombre para ella. Cuando los que se dicen ser el pueblo de Dios se apartan de la Palabra de Dios y de Cristo, el espectáculo es a los ojos de Dios mas odioso que el peor caso de infidelidad matrimonial porque ataca la relación misma de Dios con su pueblo, (4) por ello si bien el pecado sexual horrible el adulterio espiritual es aún mil veces peor (Ezequiel 6:9).

Una cosa conduce irremediablemente a la otra: siempre que las corrientes teológicas «liberales» han llevado a un apartamiento de la Palabra de Dios dicho proceso ha sido acompañado por un auge de la inmoralidad sexual.
No debemos tomar a la ligera las enseñanzas de los teólogos liberales o modernistas porque cuando ellos atacan los fundamentos de la fe la cuestión que plantean no se reduce a algo abstracto ni a divergencias de tipo académico sino que lo que está en juego es la lealtad al Dios vivo y verdadero. El hacer frente a las consecuencias que acarrea el adulterio espiritual contra el Señor del universo son algo tremendo y nuestra sociedad actual es testigo de esas tremendas consecuencias.

Pero el cristiano que se edifica en su santísima fe, que vive una vida personal piadosa y santa, que camina con Dios, que en sintonía con el Señor ora en el Espíritu Santo (Judas 20) nada tiene que temer respecto del obrar de los falsos maestros y de los apóstatas. Nada tenemos que temer porque los fieles en Cristo disfrutamos de protección eterna del Señor. En estos tiempos inseguros, de tanta incertidumbre, donde acechan el pecado y el amor resulta evidente que necesitamos ser guardados y también es claro que nosotros no podemos guardarnos a nosotros mismo: solo Dios puede hacerlo. ¡Él ha prometido hacerlo y lo hará! Dice el Salmo 121:3: «Él no permitirá que tropieces; el que te cuida no se dormirá» (NTV).

Frente a la herejía, frente al accionar de los falsos maestros y de los apóstatas que acaba de describir la epístola de Judas concluye con un canto de victoria que da gloria al Señor por su protección eterna sobre sus hijos. Nos unimos también nosotros a ese canto de gloria y de victoria y llenos de confianza en el Señor decimos:

Y a aquel que es poderoso para guardaros sin caída y para presentaros sin mancha en presencia de su gloria con gran alegría, al único Dios nuestro Salvador, por medio de Jesucristo nuestro Señor, sea gloria, majestad, dominio y autoridad, antes de todo tiempo, y ahora y por todos los siglos. Amén (Judas 24-25 ).

(1) Conforme “Nuevo Diccionario de Teología”. Ferguson, Wright y Packer. CBP. Pag. 450.
(2) Al exponer sobre la Epístola de Judas sigo los lineamientos de una serie de notas personales tomadas de una serie de mensajes de Luis Palau sobre el tema.
(3) Schaeffer, Francis, “La iglesia al final del siglo XX”. Pag. 174.
(4) Schaeffer, Francis, obra citada pag. 168.

Autor: Daniel Zuccherino

Fuente: devocionalescristianos.org

Cuando la duda te visita


La amargura recuerda el pasado y el afán se aturde con el presente pero la fe proclama el futuro.

La amargura recuerda el pasado y el afán se aturde con el presente pero la fe proclama el futuro. Cuando crees te anticipas a ver aquello que aún no has alcanzado pero tendrás y hablas de lo que hoy no eres pero lograrás.

Todos tenemos una medida de fe y debemos aprender a creer de la misma forma que tenemos piernas y debemos aprender a caminar. Si no fuera necesario ese aprendizaje porque nacemos ejercitando nuestra fe, Jesús no hubiera advertido sobre ello al decir: “al que cree todo le es posible” o nunca habría preguntado: “¿porqué dudaste hombre de poca fe?”.Muchas veces no usamos nuestra fe a pesar de tenerla.

Hebreos 11:1 define la fe : Es, pues, la fe la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve.
Vivir confiado es creer por algo que no tienes y esperas alcanzar. Demuestras tu fe hablando anticipadamente de lo que serás y tendrás en el futuro, no de lo que eres o tienes actualmente. Tu fe se hace evidente cuando proclamas dónde estarás al salir de una circunstancia que tal vez no es la mejor. Pero la verdad es que aún siendo cristianos, siempre nos lamentamos del pasado y del presente y nos cuesta ver hacia adelante. Un verdadero creyente habla del futuro, de lo bueno que Dios nos dará y de lo malo que no sucederá. Nuestras angustias nacen de observar el presente y si es desagradable, concluyes que el futuro será peor.

Confianza en medio del caos

En el Salmo 4:8 David dice: En paz me acostaré, y asimismo dormiré; Porque solo tú, Jehová, me haces vivir confiado.

David realmente confiaba en Dios porque fue capaz de decir estas palabras en medio de la guerra. Imagina que las flechas y lanzas volaban sobre su cabeza pero él dormía confiado en la protección divina. Muchas veces el insomnio es síntoma de poca fe, a no ser que no puedas dormir porque tus sueños y proyectos te mantienen muy entusiasmado. Yo siempre he dicho que la única forma de vencer una pesadilla es con un sueño. Si tus hijos están en drogas, solamente el sueño de verlos ungidos por Dios, renovados y lavados por la sangre de Jesucristo hará que la pesadilla desaparezca y de paso a una realidad mejor. Hay que soñar con un futuro de bien y esperanza en el Señor que ahuyentará todo mal.


Debes ser como David, capaz de dormir confiado, no sólo cuando todo va bien y el cheque de fin de mes está seguro, sino también cuando tus proveedores te cobren de más y quienes te deben no te paguen; debes demostrar tu fe cuando el negocio quiebra o no va bien. En esos momentos debes decir: “dormiré tranquilo porque el Señor está conmigo”. Algunos me preguntan cómo puedo dormir sin preocupaciones en medio de este gran proyecto de construcción que estamos levantando para el Señor y yo les aseguro que duermo en paz porque todo lo puedo en Cristo que me fortalece, así que cada noche le digo a mi familia: “este muñeco se va a su estuche”. La fe en Dios nos hace vivir confiados.

Ungido y con mi copa rebosante

El Salmo 23:1-6 asegura: Jehová es mi pastor; nada me faltará. En lugares de delicados pastos me hará descansar; Junto a aguas de reposo me pastoreará. Confortará mi alma; Me guiará por sendas de justicia por amor de su nombre. Aunque ande en valle de sombra de muerte, No temeré mal alguno, porque tú estarás conmigo; Tú vara y tu cayado me infundirán aliento. Aderezas mesa delante de mí en presencia de mis angustiadores; Unges mi cabeza con aceite; mi copa está rebosando. Ciertamente el bien y la misericordia me seguirán todos los días de mi vida, Y en la casa de Jehová moraré por largos días.

Este salmo es muy conocido pero la Biblia nos da sorpresas y siempre podemos descubrir algo nuevo en cada pasaje. Nota que todo está escrito en futuro porque, tal como sabemos, la fe se demuestra confiando que todo será superado en el futuro prometido. El salmista declara “nada me faltará, me hará descansar, me pastoreará, me confortará y guiará, me infundirá aliento y el bien y la misericordia me seguirán”. Sin embargo, el verso 5 está en presente pues dice “me unges con aceite y mi copa está rebozando” porque sólo quien vive en la presencia de Dios y ungido con Su aceite es capaz de pensar en ese buen futuro. La gente cuya copa rebosa delante del Señor tiene confianza en lo que vendrá, sin importar la situación que se viva. Si te dices ungido, compórtate como si lo fueras y habla cosas buenas sobre el porvenir. Cuando estás lleno del Espíritu Santo no le dices amén a lo negativo sino que confías y dices: “Dios ha prometido no abandonarnos, nos sustentará con Su diestra y aunque pasemos por el agua no nos ahogaremos y si por el fuego no nos quemaremos, ni llama arderá en nosotros”.

Si en tu boca solamente hay quejas sobre el presente y el pasado es porque tu copa no está rebosando y necesitas ir a Su presencia para que la llene. Muchas veces me critican porque le hablo a mi congregación de cosas positivas y dicen que no les hago ver la realidad para que se asusten y se conviertan, pero yo les digo que de las malas noticias se encarga el mundo. De Casa de Dios todos salen sonriendo porque mi deseo es dar ánimo en la Palabra que siempre tiene algo bueno para nuestra vida, tal como Jesús hacía. Las buenas prédicas no son las que hacen llorar de angustia y tristeza a las personas sino las que provocan esperanza. Jesús no era un hombre malhumorado y frío, al contrario, yo creo que incluso hacía Sus advertencias a los fariseos con una sonrisa en los labios, de lo contrario no lo hubieran seguido las multitudes deseosas de esperanza y los niños nunca hubieran querido acercársele. Cierta vez, mi esposa Sonia cocinó un delicioso pescado encebollado y cuando me lo sirvió, lloré de agradecimiento y le di gracias a Dios por las bendiciones que recibimos. Entonces, mi hijo Juan Diego se me acercó y contagiado de mi lloro empezó a hacer pucheros. Yo le expliqué que lloraba alegría y agradecimiento y comprendió aunque no dejó de llorar. Esto me recuerda que es bueno llorar cuando tenemos bienestar porque así, tal vez no lloramos cuando no lo tenemos. Debemos ser como niños que nos contagiamos del sentimiento cuando suceden cosas buenas y no quejarnos tanto con las cosas desagradables. Si lo pensamos bien, ni siquiera deberíamos estar vivos porque todos hemos merecido el castigo pero recibimos el perdón por nuestro Señor Jesucristo que murió para redimirnos.

Recuerda que para ver el futuro con fe, debes buscar al Señor ahora, en el presente, para que te unja y rebalse tu copa. De esa forma, Él mismo obligará a tus angustiadores, esos demonios que desean tu perdición, a que se sienten y sean testigos de cómo te bendice y levanta.

Seguramente les dirá: “ustedes que traían angustia, enfermedad, pobreza y miseria para mi hijo amado, ahora vean cómo se sienta a Mi diestra y lleno su copa hasta rebozar”.

La duda del mayor de los profetas

Jesús dijo que Juan el Bautista fue el mayor de los profetas. Fue el único que tuvo el honor de estar ante la Trinidad ya que escuchó la voz del Padre que dijo de Jesús: “este es Mi Hijo amado”, al tiempo que veía al Hijo a quien estaba bautizando y además, vio al Espíritu Santo que en forma de paloma descendió sobre la cabeza de nuestro Señor. Fue él quien anunció al Mesías y afirmó que Jesús efectivamente era el Cordero de Dios que quita el pecado del mundo. Realmente era un gran profeta, lleno de una fe impresionante, sin embargo, dice la Palabra que no era más que cualquiera de los que en el día venidero estaremos junto al Señor. Esa es una promesa muy hermosa.

Lucas 7:17-23 cuenta sobre la duda de Juan el Bautista: Y se extendió la fama de él por toda Judea, y por toda la región de alrededor. Los discípulos de Juan le dieron las nuevas de todas estas cosas. Y llamó Juan a dos de sus discípulos, y los envió a Jesús, para preguntarle: ¿Eres tú el que había de venir, o esperaremos a otro? Cuando, pues, los hombres vinieron a él, dijeron: Juan el Bautista nos ha enviado a ti, para preguntarte: ¿Eres tú el que había de venir, o esperaremos a otro? En esa misma hora sanó a muchos de enfermedades y plagas, y de espíritus malos, y a muchos ciegos les dio la vista. Y respondiendo Jesús, les dijo: Id, haced saber a Juan lo que habéis visto y oído: los ciegos ven, los cojos andan, los leprosos son limpiados, los sordos oyen, los muertos son resucitados, y a los pobres es anunciado el evangelio; y bienaventurado es aquel que no halle tropiezo en mí.

A pesar de su fe y de ser el profeta más grande, Juan el Bautista también dudó y ¡envió a sus discípulos a preguntarle a Jesús si realmente era quien él mismo había dicho! Seguramente sintió lo mismo que tú has sentido cuando dudas frente a la adversidad a pesar de todas las pruebas que tienes de que el Señor te ama y nunca te abandona. A veces estás convencido de que te está levantando y sientes todo el ánimo para luchar porque sabes que Él se manifestará pero de pronto, algo te hace tambalear y dudas. Piensa que Juan el Bautista dudó cuando estaba pasando por el peor momento de su vida. Estaba en la cárcel por haber acusado a Herodes de adúltero. Este mandatario judío sabía que había encarcelado a un gran profeta, incluso iba a escucharlo y pedirle consejo en la prisión pero no le agradó que lo condenara por adulterio.

Seguramente al ser hecho prisionero, este gran hombre se hizo muchas preguntas: ¿cómo Dios permite esta injusticia si soy quien anunció al Mesías?, ¿por qué me sucede esto a mí que soy buen siervo del Señor y bauticé a Su Hijo que viene a salvarnos? Entonces dudó de lo que había visto y oído y envió a preguntar. Al escuchar ese cuestionamiento, Jesús actuó y demostró que era el Hijo de Dios, entonces, les dijo a los enviados: “Díganle que soy quien dijo que era y estoy haciendo lo que dijo que haría, que no dude por lo que está pasando”. Eso mismo te responde a ti y pide que no desfallezcas en tu fe. El problema no es dudar sino cómo enfrentamos ese momento de debilidad porque la duda no pide permiso y es una desventurada que te visita en tu sala, dormitorio y oficina y cuestiona tu mente preguntando: ¿por qué permite el Señor que te suceda algo malo si has demostrado que lo amas y le sirves? En esas circunstancias seguramente Jesús también actuará y te demostrará que es el mismo de ayer, hoy y siempre.

No más dudas

El Señor ataca los pensamientos que surgen cuando dudamos y por eso alguna vez preguntó: “¿acaso Dios no hará más por ti que lo que hace por las aves y por las flores, hombres de poca fe?” Cuando los discípulos lo despertaron porque tenían miedo de que la tormenta hundiera la barca, Él les dijo: “¿Por qué teméis, hombres de poca fe?” Cuando pensaron que no tenían qué comer y se preocuparon a pesar de que habían visto la multiplicación de los panes y los peces, Jesús les dijo: “¿por qué piensas que no tienen pan hombres de poca fe, acaso no recuerdan los cinco panes para cinco mil y los siete panes para cuatro mil?”

Pero la historia que más me impresiona es la que está en Mateo 14:31 donde el Señor cuestiona la fe de Pedro cuando se hundió después de caminar sobre las aguas: Al momento Jesús, extendiendo la mano, asió de él, y le dijo: ¡Hombre de poca fe! ¿Por qué dudaste?

Pedro estaba actuando en obediencia a un mandato de Jesús, aunque luego dudó al ver las circunstancias y empezó a hundirse. El Señor le pidió una sola razón de peso para sus dudas porque Él nunca le pediría que caminara sobre las aguas para dejarlo hundirse. Ambos estaban en la misma circunstancia y Jesús no lo abandonaría. Cierta vez, uno de mis hijos enfermó y en medio de la noche se deshidrató. A las tres de la mañana veíamos cómo tenía sus ojos hundidos y la piel seca. En ese momento empecé a orar y el Señor me dijo: “me has pedido hacer milagros, pero, ¿cómo los haré si no hay problemas?” Entonces me recuperé y le dije: “tienes razón, el único desesperado soy yo porque Tú estás en control de todo, pongo mi confianza en ti y sé que mi hijo sanará”. Dos horas después todo estaba bien.

No temas porque Él está contigo, ambos caminan sobre las aguas y no dejará que te hundas. Créele con todo el corazón y no dudes más. Proclama tu futuro con fe, deja de ver el pasado y el presente, trabaja por lo que viene con la convicción de que te llevará a puerto seguro y te dará paz. Dale gracias, entrégale tu vida para que perdone tus pecados y dile que confías en Él porque es tu Señor y Salvador que nunca te abandonará.

Fuente: cashluna.org

Los mejores padres del mundo


En esta semana celebramos el día del Padre y te queremos compartir una enseñanza especial de como poder honrar al tuyo.

Por Pastor Rodolfo Mendoza

Mis padres son maravillosos, están por cumplir 40 años de casados y han sido un gran ejemplo para mi vida. La Palabra dice que el hijo sabio vive para alegrar a sus padres.

Lo justo y correcto

Efesios 6: 1-3 dice: Hijos, obedeced en el Señor a vuestros padres, porque esto es justo. Honra a tu padre y a tu madre, que es el primer mandamiento con promesa; para que te vaya bien, y seas de larga vida sobre la tierra.

Muchos le dicen a sus padres que son injustos en lo que ordenan pero está escrito que los hijos deben obedecer a sus progenitores porque es justo. La promesa es que nos vaya bien en la tierra y tengamos larga vida si los honramos. Cuando leí los diez mandamientos me llamó la atención que hay uno para los hijos y otro para los matrimonios, pero no hay ninguno dirigido a los padres. Probablemente porque es más común que los hijos se olviden de sus padres.

En nuestros países, especialmente en Guatemala, no nos va muy bien como nación. Tal vez porque no hemos aprendido a honrar a quienes lo merecen. La queja siempre ha sido que la sociedad se ha corrompido porque los padres no le brindan suficiente atención a los hijos, pero también sucede lo contrario, estamos mal porque los hijos no honran y obedecen a sus padres. Un hijo que aprende a obedecer a sus padres, podrá obedecer a cualquier otra autoridad y seguro habrían menos criminales, ladrones, asesinos y corruptos.

Si nos damos cuenta, es más fácil que un hijo abandone la honra a sus padres a que un padre abandone el hogar. Conforme crecemos nos volvemos más independientes. Un niño pequeño depende totalmente de su papá para construir su identidad, formar sus sentimientos y satisfacer sus necesidades físicas. A los 20 años ya no es lo mismo, para algunos su casa es un hotel donde comen y duermen. Cuando llegamos a la edad adulta, ya no dependemos de nuestros padres. Somos económica y emocionalmente independientes. Tenemos nuestra casa, familia y responsabilidades. Entonces viene la tentación de olvidarse de los padres. Esa es la razón por la cual existe un mandamiento que le habla a los hijos para que no dejen de honrar a quienes les dieron la vida cuando ya no los necesiten.

Dios advirtió al pueblo de Israel cuando dijo: “ hoy que entrarás en la tierra prometida, cuando construyas tus casas, plantes viñas y coseches el fruto de la tierra, tengas tus bestias y hagas riquezas, no te olvides que fui Yo el que te dio el poder de hacerlo”. Lo mismo podrían decir tus padres: “ahora que tienes carro, pareja y amigos, que ganas dinero y puedes darte tus gustos, no te olvides de mí”.

Ahora que escuchas tu música, podrías decir que tu padre no te entiende y te olvidas que un día, él aprendió a cantar las canciones de Barney, Cri-Cri y los Backyandigans para agradarte. ¿Por qué no puedes hacer tú lo mismo? Seguro que el viejito que tienes al lado no habla ni viste a la moda, ya no tiene pelo y no entiende tu estilo, pero lleva dentro el detonador de Dios para bendecirte. Las modas pasan, pero la bendición que en tus padres hay para ti no se extingue. Si los honras y obedeces con una vida entregada a satisfacerlos, algo que te beneficia se activa en el cielo.

Rebeldía que avergüenza

Cuando somos jóvenes pasamos por una etapa de rebeldía que nos hace ver los defectos de nuestros padres más que sus cualidades. De niños los admiramos y nuestro padre es el superhéroe que nos entusiasma. Conforme pasa el tiempo, descubres que la capa de supermán no vuela y pierdes la inocencia, entonces ves a tus padres más humanos y descubres sus debilidades. Personalmente me avergüenzo de mi adolescencia. Mi corazón se endureció y fui malagradecido. Aunque tengo padres excelentes, eso no los libró de mi rebeldía. Pero luego, reaccioné y me di cuenta del error que cometía.

Incluso algunos hacen ver mal a sus padres para que Dios se vea más bueno, pero Él no toma gloria en esa actitud. Las iglesias tienen gente que le dan gloria a Dios deshonrando a sus padres con sus testimonios y esa conducta no atrae bendición. Viendo esto, el Señor me dijo: “hasta cuándo deshonrarán a sus padres en nombre mío”. Habla bien de tu Padre Celestial y también de tus padres terrenales.

Lo que significa ser padres

Algunos pueden pensar que sus padres no tienen algo digno de honra pero están equivocados. Jesús dijo: “aún todo padre siendo malo, sabe dar cosas buenas a sus hijos”. Los padres se han sacrificado por sus hijos y nadie puede comprender qué significa esa responsabilidad hasta que no tiene a sus propios hijos.

Cuando tuve a mi primera hija hace seis años y el doctor la puso en mis brazos, algo pasó dentro de mí. Experimenté un amor nuevo, todo mi
ser estaba dispuesto a los mayores sacrificios por su felicidad, soy capaz de hacer cualquier cosa por ella.

Ser padre significa no volver a dormir bien el resto de tu vida. Primero porque hay que alimentarlos o cuidarlos si se enferman, luego porque se pasan a tu cama sin mayor explicación y cuando ya están mayores, no duermes esperando que regresen sanos y salvos. Para un padre no es fácil tener que salir de casa a trabajar y dejar a los hijos. Cuando mis hijos me dicen: “papito no te vayas, quédate conmigo”, yo les respondo: “porque te amo debo ir a trabajar”. Si tu padre trabaja mucho y sientes que no te presta atención, búscalo donde esté y ayúdalo. Es duro tener la responsabilidad de sustentar a una familia y pensar que si llego tarde por quedarme abrazándote, puedo perder mi empleo.

En este momento, soy el hombre de la vida de mi hija Daniela. Soy el mejor, pero sé que eso cambiará, se enamorará y yo tendré que entregarla tan hermosa y virtuosa como la he educado. Me muero sólo de pensar que pueden hacerle daño y ruego a Dios porque la proteja y llene de sabiduría. Cuando las hijas se enamoran y el novio les dice que no obedezcan a sus padres porque no las aman como ellos, decepciona que les crean. ¿Dónde estaba él cuando había que cambiarte el pañal o cuidarte porque estabas enferma? Ese hombre a quien la entregaré ¿sabrá lo mucho que estoy haciendo por él? Todo esto es suficiente razón para que los padres suframos cuando los hijos adolescentes son necios, ingratos y nos reclaman antes de agradecernos.

Ejemplo de honra a un padre

La rebeldía de tu corazón no surge de tus padres sino de ti. No depende de las virtudes de los padres sino del corazón de los hijos. Yo tuve que arrepentirme, pedir perdón a Dios y a mis padres y cambiar mi vida. Me di cuenta que honrando es como me va bien.

El Señor Jesús es el más grande ejemplo de honra. Habló tan bien de Su Padre que todos queremos conocerlo y lo amamos por las palabras que dijo sobre Él. Los hijos siempre piden palabras de bien de los padres y en el Evangelio encontramos solo dos momentos cuando el Padre habla sobre el Hijo. En el bautismo dijo: “tú eres mi Hijo amado, en ti tengo mi complacencia” y en la transfiguración dijo: “éste es mi Hijo amado, a él escúchenlo”. El resto del Evangelio está colmado de palabras de Jesús hablando del Padre. Testifica sobre Él una y otra vez, sin cesar. Ese era su objetivo, era Su forma de honrarlo.

Jesús es un joven enalteciendo a Su Padre cuando dice: “ el que me mira a mí, a mi padre mira”. Esa afirmación es gloriosa. Son incontables las veces que nos dicen lo mucho que nos parecemos a nuestros padres. Mi hijo camina igual que yo, con la mano metida en el bolsillo del pantalón. Nunca digas que no quieres ser como tus padres. Por el contrario, aprende a ver lo mejor de ellos en ti. Tú eres su reflejo.

De las muchas afirmaciones de Jesús sobre Su Papá, podemos mencionar: “El que me conoce a mi, conocerá a mi padre” “Lo que le pidas a mi padre, yo lo haré para que Él sea glorificado” “El que me ama a mí, será amado por Mi Padre”, “El que a mí me aborrece, a Mi Padre aborrece”, “He dicho todo esto para que el mundo conozca que amo a Mi Padre”, “las cosas que oí de Mi Padre, se las he dado a conocer”, “todo lo que tiene el Padre es mío”, “el Padre mismo le ama porque me han amado”.

Sólo los hijos que se valoran a sí mismos podrán honrar a sus padres. Eres reflejo de ellos, ver lo bueno en ti es ver lo bueno en ellos. Levanta tus manos al cielo y di: “me valoraré y valoraré a mis padres”.

Mis padres son la influencia de mi vida. Los hijos quieren sanar su corazón escuchando palabras de amor de sus padres, pero no deben olvidar que la sanidad no llega si no hay honra. Así que debes dar lo que pides.

Da honra para recibir honra

Escuché a un joven reclamar una vez que no tenía a los padres que merecía, entonces le respondí que él no era merecedor del amor del Padre Celestial, pero que aún así, lo había recibido, así que debía dejar de renegar, dar gracias por el perdón que recibió y extenderlo a sus padres.

Se habla de tener “el padre que siempre soñé”, pero nunca se piensa en ser el hijo que ellos han soñado. Siempre hablamos de los padres ideales pero nunca pensamos en ser hijos ideales. Tu padre tuvo sueños respecto a ti antes que tú los tuvieras y en su debilidad se ha esforzado por lograr lo que anhelaba en ti. Es cierto que algunos no han podido expresar su amor, no encuentran las palabras y probablemente hay barreras en su corazón, pero también es verdad que tú eres su razón de vivir.

Añoramos el abrazo de un padre pero también debemos hablar de lo mucho que agrada el abrazo de un hijo. Acércate a ellos, da el primer paso y rompe la barrera. Dedícales tiempo y hónralos. Si no te dieron la provisión que necesitabas, cómprales un regalo y dales lo mejor que tienes.

Mis padres son amados y admirados por quienes les conocen pero yo me propuse que nadie hablaría mejor de ellos que yo. Los conozco desde que nací y mi testimonio sobre su integridad y calidad humana es el más sincero y válido.

Pídele al Señor que te permita ser un hijo como el que siempre han soñado tus padres. Hónralos, sírvelos, bendícelos y habla bien de ellos porque de esa forma hablas bien de ti. Conviértete en un hijo que vive para hacer feliz a sus padres.

Fuente: cashluna.org

¿Cuándo Será el Fin del Mundo?

En lo que respecto al fin del mundo son innumerables las expectaciones que han surgido en la mente del hombre. Unos se han ido al extremo de dar fechas exactas aplicables a la segunda venida de Cristo, mientras que hay ciertas persuasiones teológicas que dejan a un lado por completo el concepto escatológico o sea lo pertinente al fin. Hay quienes creen que nunca habrá realmente un fin del mundo, así catastrófico, que deje desolada y destruida la Tierra para siempre – y que la expectación de una nueva tierra y cielos nuevos es sólo un proyección o ilusión del hombre que sueña con la llegada de un paraíso como el de Edén, que compense la imperfección de la actual creación en que vivimos.

Sin embargo nosotros creemos que sí habrá un fin del mundo, que los elementos arderán y que las potencias de los cielos serán conmovidas (2 Pedro 3.10). Ahora bien, ¿que señales hay de que el fin se acerca? Es una pregunta muy difícil de contestar. Tomando en cuenta la complejidad del tema, en el presente estudio nos estaremos limitando a considerar las siguientes nueve cosas que relativamente precederán al fin del mundo. De las nueve hay tres cosas que han de desarrollarse a través de los tiempos en la iglesia antes de la segunda venida de Cristo. Luego hay seis señales directas que estarán cerca del fin o junto al fin mismo.

El Perfeccionamiento del Cuerpo de Cristo

Desde la fundación del cristianismo, la iglesia fue puesta en una trayectoria de desarrollo que había de culminar en su perfección. El Nuevo Testamento describe ciertos elementos de perfeccionamiento que son presentados como la meta de la iglesia. “Y él mismo constituyó a unos, apóstoles; a otros, profetas; a otros, evangelistas; a otros, pastores y maestros, a fin de perfeccionar a los santos para la obra del ministerio, para la edificación del cuerpo de Cristo, hasta que todos lleguemos a la unidad de la fe y del conocimiento del Hijo de Dios, a un varón perfecto, a la medida de la estatura de la plenitud de Cristo” (Efesios 4.11-13).

El planteamiento dado aquí por el apóstol Pablo es preocupante, pues no hay iglesia en el mundo que pueda afirmar que haya alcanzado este nivel de perfeccionamiento. En la práctica no hay iglesia que no tenga problemas y tropiezos que impidan ejercer el ministerio a perfección. Pero sobre todo está una meta que es un muy difícil de alcanzar, y que no es dada para sólo una iglesia o algunas, sino para todas sin excepción, la cual consiste en que todas lleguen a la unidad de la fe. Decimos que esto es muy difícil de alcanzar porque en la actualidad hay diversidad en vez de unidad. Hay cientos de denominaciones que difieren en sus credos unas de las otras. Y aunque tienen unas cosas en común, también hay aspectos de enseñanza o doctrina que mantienen divididos a los grupos. Pero el capítulo 6 de Efesios sigue en pie, porque Dios aspira para la iglesia, el cuerpo de Cristo, que alcance la madurez de un Varón perfecto.

La Organización de la Iglesia Según el Patrón Bíblico

En la misma línea que el punto anterior nos encontramos que también hay gran carencia de organización bíblica en las iglesias. En la mayoría de los países del mundo donde hay iglesias de Cristo, la obra se hace según los modelos denominacionales, los cuales difieren de la organización que presenta el Nuevo Testamento. Por ejemplo en los países latinoamericanos las iglesias de Cristo tuvieron su inicio hace relativamente pocos años. Su comienzo puede promediar unos 30 años. Pero vemos que hay poquísimas señas de que las iglesias actuales quieran organizarse bíblicamente, y quien sabe cuántos años tendrán que pasar antes que esta meta se realice. (Por organización bíblica se entiende el patrón presentado en el Nuevo Testamento, que la iglesia cuente con ancianos, diáconos, evangelistas, maestros en las congregaciones locales. En las iglesias evangélicas no hay ni una sola que se ajuste a cabalidad a este modelo.) Más bien parece ser otra de la trayectorias de perfeccionamiento que tiene todavía un largo camino por delante.

El Entendimiento Completo de las Escrituras

Algo más que está aún pendiente en el desarrollo del pensamiento de la iglesia es el entendimiento completo de la palabra de Dios escrita. Después de tantos siglos de exégesis bíblica hay muchas cosas de las Escrituras que no se presentan claras al entendimiento del estudioso de la biblia. Hay pasajes bíblicos que se han interpretado de diversas maneras. Hay doctrinas en pugna con otras doctrinas a raíz de la interpretación que se ha hecho de ciertos textos bíblicos claves. Esto significa que si un día todos tuvieran un igual entendimiento de la Biblia, entonces se acabarían las divisiones en los grupos religiosos y se alcanzaría la unidad de pensamiento teológico. Y esto, pues todavía está muy lejos de la realidad porque los grupos religiosos se aferran a sus propias interpretaciones y no pretenden cooperar para establecer una exégesis universal de las Escrituras.

Además tenemos que hay pasajes de la Biblia que nunca se han descifrado. Por ejemplo están 1 Corintios 15.29; 1 Pedro 3.18-21; 4.6. Las explicaciones que han dado los intérpretes no satisfacen. Siempre quedan interrogantes. Hay quienes descartan la posibilidad de llegar a conocer a fondo de las Escrituras y consideran que los textos que sean difíciles de entender (así como lo de Pablo – 2 Pedro 3.15,16) o que sean oscuros, serán revelados allá en el cielo o en la segunda venida de Cristo. También se puede pensar que los textos que el hombre no entiende están así en la Biblia para mostrar la superioridad de la sabiduría divina. Como quiera que se tome el asunto de entender y explicar de una forma clara la palabra de Dios, queda todavía esa expectación por delante. Falta todavía mucho para que el hombre, el creyente, aun más el devoto, pueda llegar a entender a fondo las Escrituras. Leer para esto Juan 3.7-11; Hechos 5.11-14. Esto a su vez implica que hay todavía una trayectoria muy larga para el hombre por delante, antes del fin. (Este aspecto asume que Dios quiere que el hombre llegue a comprender totalmente su palabra.)

La Salvación de los Judíos

Pasamos ahora a un conjunto de seis señales que se caracterizan por indicar el fin próximo del mundo. A diferencia de las anteriores, que tienen una trayectoria amplia desde el primer siglo, estas últimas se cumplirán al final de la era cristiana.

Romanos 11.26 es un texto muy conocido y utilizado en relación a la salvación futura del pueblo de Israel. Cuando el apóstol Pablo estaba escribiendo en capítulo 11 de Romanos, estaba consciente del endurecimiento de los judíos en cuanto al evangelio. Los judíos habían rechazado a Cristo y por eso habían sido cortados de la presencia de Dios. Y no habrían de ser aceptados nuevamente sino hasta que reconocieran a Jesús como Salvador. “He aquí vuestra casa os es dejada desierta. Porque os digo que desde ahora no me veréis, hasta que digáis: Bendito el que viene en el nombre del Señor” (Mateo 23.38,39).

El texto citado de Romanos (11.25,26) habla de dos plenitudes futuras, una de los gentiles y otra de los judíos. En realidad ya hubo una “plenitud” de los judíos en el primer siglo, comenzando en Jerusalén (Hechos 2.41). Sin embargo, a medida que las naciones de los gentiles se iban incorporando al movimiento cristiano, los judíos comenzaron a disminuir en número dentro de las filas del cristianismo. La iglesia gentil había de crecer cada vez más a través de los siglos. Y ha de llegar el día cuando el número de gentiles convertidos al cristianismo llegue a completarse (es decir su plenitud), y con este fenómeno la balanza se tornará en favor de los judíos.

Hoy es cierto que hay relativamente pocas conversiones de judíos al cristianismo. En general el mundo judío es apático al evangelio y rechaza el mesianismo del Jesús de Nazaret. Sin embargo llegará el día en que los judíos comenzarán a ingresar en número mayor al cristianismo, hasta que llegue a su vez la plenitud de su número como escogidos (Romanos 11.26). (Hay que recalcar que esta “restauración” de Israel será netamente espiritual – y no como el premilenialismo que insiste en una restauración literal de Israel a Palestina como en el antiguo pacto, con todo y templo y sacerdocio. Jesucristo no pertenece a ningún sacerdocio terrenal como lo fue la orden de Aarón, ni tiene la intención de reinar sobre la tierra en el futuro, ya que su trono está hoy en el cielo (Hebreos 8.1) y reina sobra su reino que es la iglesia.)

Cuando esto ocurra, indudablemente la expansión del evangelio habrá llegado a su plenitud para ambos pueblos, los judíos y los gentiles. Sin embargo sabemos que la plenitud no ha llegado ni siguiera para los gentiles. Pero cuando ésta llegue, entonces entrará la plenitud de los judíos, y por lo tanto ya se podrá hablar del fin de la historia del mundo.

La Predicación del Evangelio a Todo el Mundo

Otro texto clave utilizado como señal definitiva del fin del mundo se encuentra en Mateo 24.14. “Y será predicado este evangelio del reino en todo el mundo, para testimonio a todas las naciones; y entonces vendrá el fin”. Tomando en cuenta la situación actual es indudable que esta profecía de Cristo está todavía muy lejos de cumplirse. Alguien dio un dato muy interesante indicando que la Tierra cuenta hoy con cerca de 6,000 millones de habitantes, pero de éstos solamente 1,000 millones saben de Cristo. Y esto es muy desconsolador porque como quiera que se entienda eso que “saben de Cristo” es un porcentaje muy bajo en relación a la población total del mundo. Aun con los super-avanzados medios de comunicación que contamos hoy, Mateo 24.14 está todavía muy lejos de cumplirse. Además, es tanto el crecimiento demográfico de hoy que deja atrás todo esfuerzo de alcanzar efectivamente a toda la humanidad con el evangelio.

La Multiplicación de la Maldad

Jesús también hizo otra predicción con relación al fin del mundo en Mateo 24.37,39. “Mas como en los días de Noé, así será la venida del HIjo del Hombre. Porque como en los días antes del diluvio estaban comiendo y bebiendo, casándose y dando en casamiento, hasta el día en que Noé entró en el arca, y no entendieron hasta que vino el diluvio y se los llevó a todos, así será también la venida del Hijo del Hombre”. Cualquiera podría pensar que es malo comer y casarse porque esto se presenta semejante a la maldad del hombre antes de la destrucción que vino como juicio en el diluvio (Génesis 6.5-7). Esto fue lo que indicó Cristo en forma literal. Sin embargo, como comer y casarse no es malo, a lo que Jesús se estaba refiriendo era el excesivo interés por lo material.

El materialismo ha sido siempre considerado como factor fundamental del derrumbe de la civilización. Y así ocurrirá justo antes del fin. Las gentes estarán tan enfrascadas en las cosas de este mundo que se olvidarán de lo espiritual. No pondrán atención al mensaje del evangelio. Habrán perdido toda sensibilidad espiritual, lo cual no les permitirá darse cuenta de la cercanía del fin. Así les ocurrió a los antiguos. “Y no entendieron hasta que vino el diluvio y se los llevó a todos”. Es indudable que el excesivo materialismo trae consigo la multiplicación de la maldad. Es el embrutecimiento de la humanidad, es hablar también de la caída en los vicios que degradan al hombre hasta lo más bajo. A esto es a lo que se refiere Lucas en capítulo 21.34, dando Jesús una advertencia a los mismos discípulos: “Mirad también por vosotros mismos, que vuestros corazones no se carguen de glotonería y embriaguez, y de los afanes de esta vida, y venga de repente sobre vosotros aquel día”.

La Manifestación del Anticristo

El texto para esta otra señal que ocurrirá justo antes de la segunda venida de Cristo se encuentra en 2 Tesalonicenses 1.3-8. El contexto de este pasaje se refiere a las expectaciones inadecuadas de los tesalonicenses. Estaban equivocadas porque creían que la segunda venida de Cristo era un evento próximo, inmediato. Sin embargo Pablo refuta tal idea e introduce el tema del Anticristo. Les enseña que Jesús no va a venir sino hasta que se manifieste al mundo ese inicuo, hijo de perdición. Luego el apóstol hace una descripción de este diabólico personaje: “Se opone y se levanta contra todo lo que se llama Dios o es objeto de culto; tanto que se sienta en el templo de Dios como Dios, haciéndose pasar por Dios” (2 Tes. 2.4).

Muchos anticristos han aparecido en el mundo, según lo declara Juan (1 Juan 2.18); sin embargo este último personaje descrito en Tesalonicenses será el peor, y su manifestación será “con gran poder y señales y prodigios mentirosos” (2 Tes. 2.9). Y cuando este maligno personaje haga su manifestación, entonces aparecerá Jesucristo para darle fin, y lo “destruirá con el resplandor de su venida” (2 Tes. 2.8).

Cuando Digan Paz, Vendrá Destrucción

Uno de los acicates de la humanidad ha sido siempre la guerra. La gente se atemoriza con las guerras y los rumores de guerra. El desfallecimiento es aun más grande cuando hay amenazas de un conflicto internacional que pueda desembocar en una guerra mundial. Cuando hay movilización de tropas en muchos países que se aprestan para la guerra, la gente tiende a pensar que se trata de la confrontación final, la destrucción de la Tierra, el fin de todo. Sin embargo Jesucristo advirtió que “oiréis de guerras y rumores de guerras”, pero que no se turbaran porque aún no era el fin (Mateo 24.6).

Las guerras sin embargo han acompañado a la humanidad desde el principio. Según un investigador suizo de nombre Jean Jacques, desde hace 5,560 años de historia del hombre ha habido 14,513 guerras, pereciendo en ellas 5,600,000,000 personas. Sólo en la Segunda Guerra Mundial murieron más de 55 millones de hombres. Y en los últimos 45 años ha habido más de 25 millones de muertos, involucrando a media centena de países en conflictos armados.

En la actualidad el número de guerras sigue aumentando en el mundo, y esto es alarmante. Sin embargo, contrario a las expectaciones populares, las guerras (incluyendo una mundial), no son señales inmediatas al fin o sea antes de la segunda venida de Cristo. 1 Tesalonicenses 5.3 es muy claro en esto: “Cuando digan: Paz y seguridad, entonces vendrá sobre ellos destrucción repentina…” Lo que presenta este importante texto es una paradoja. No será cuando haya guerra que vendrá el fin. Será cuando haya “paz” que el día del Señor vendrá, “Así como ladrón en la noche”.

Las Potencias de los Cielos Serán Conmovidas

Una señal más queremos añadir para que sean nueve, aunque ésta última realmente estará acompañando a la parusía del Señor. Al terminarse la gran tribulación que llegará antes del fin del mundo, entonces “el sol se oscurecerá, y la luna no dará su resplandor, y las estrellas caerán del cielo, y las potencias de los cielos serán conmovidas” (Mateo 24.29,30). Es difícil establecer el sentido (literal o figurado) de este pasaje, sin embargo es importante enfatizar que se refiere a un cataclismo, como lo fue el diluvio. Será un evento sin precedentes en la historia del mundo, que desembocará en la destrucción por fuego de la tierra. “El día del Señor vendrá como ladrón en la noche; en el cual los cielos pasarán con grande estruendo, y los elementos ardiendo serán deshechos, y la tierra y las obras que en ella hay serán quemadas” (2 Pedro 3.10).

Cuando haya acontecido todo lo que hemos indicado en este estudio, entonces aparecerá en el cielo la “señal” misma del Hijo del Hombre. “Verán al Hijo del Hombre viniendo sobre las nubes del cielo, con poder y gran gloria” (Mateo 24.30). El mundo entero desfallecerá ante la aparición del Señor (“lamentarán todas las tribus de la tierra” – Mat.24.30), y ya nada se podrá hacer. El cataclismo final se los llevará como el diluvio se llevó a los antiguos. Sin embargo, para los entendidos, para los creyentes en Cristo Jesús, la advertencia del Señor es que estén alertas a estas señales. Que no desfallezcan sino que se regocijen porque “cuando estas cosas comiencen a suceder, erguíos y levantad vuestra cabeza, porque vuestra redención está cerca” (Lucas 21.28).

Llegando a la conclusión hemos visto en el presente estudio que hay varias cosas que han de ocurrir antes del fin del mundo. Hay expectaciones en cuanto al desarrollo de la iglesia que aún están muy lejos de cumplirse. Y aunque nuestro análisis en la primera parte parece apelar a cierto postmilenialismo, tendencia que sustenta la idea que el reino de Dios se cumplirá aquí en la tierra, durante la actual dispensación antes del fin, hay que tomar en cuenta que hemos presentado por lo menos cuatro señales que son más bien juicios que implican destrucción para la tierra, y que la maldad irá aumentando hacia el final. Sin embargo hay que recordar que la Biblia también presenta el aspecto positivo. El mensaje fundamental del Apocalipsis es que la iglesia, el reino, saldrá siempre triunfante a pesar de la maldad. El esplendor de la venida de Cristo disipará toda tiniebla, y entonces, “los justos resplandecerán como el sol” (Mateo 13.43).

Fuente: lavozeterna.org

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